Por Fernando Bauzá ([email protected])

Atajos de teclado, acciones y trucos para trabajar a toda velocidad

Hay gente que cuando trabaja con el teclado de su Mac hace extraños movimientos con sus dedos como si estuviera interpretando una difícil pieza de Chopin. No son necesariamente demostraciones de habilidad digital. Existen combinaciones de teclas que pueden simplificar nuestra vida con el Mac o incluso ayudar en la reparación de problemas. Pero no crea que todos los expertos se saben todos los atajos de teclado. Muchos están en la ayuda del propio sistema operativo, aunque no todos. Normalmente se van memorizando los que más se utilizan, el problema quizá sea el conocerlos.

Aquí le "recordamos" unos cuantos, algunos son muy antiguos y otros sólo funcionan a partir del Mac OS 8 o incluso del 8.5; tampoco están todos los que son, pero sí son todos los que están. Hay que reconocer que es un "viaje" un poco mareante a través de combinaciones de teclas, y le sugerimos que lea este artículo delante de su Mac y vaya probando las combinaciones, algunas son archiconocidas, pero otras probablemente le sorprenderán. Aunque algunas de estas ampliaciones serán útiles para todos los usuarios de correo electrónico, otras puede que sean consideradas superfluas por algunas personas mientras que otro tipo de clientela no pueda prescindir de ellas.

Sin soltar el teclado

El ratón es un elemento fundamental para un Macintosh, pero con el teclado también se pueden hacer cosas hasta en el mismo escritorio: si pulsa una letra, se activará el archivo cuyo nombre comience por dicha letra. Si no le interesa ese concretamente, pulse tabulador e irá al siguiente por orden alfabético (o tabulador­mayúsculas móviles para ir al anterior), o "navegue" con las teclas de cursor en la dirección en la que esté el archivo que le interese. Una vez activado, si pulsa la tecla retorno, podrá cambiar directamente el nombre del archivo o si después de retorno pulsa las teclas de flechas podrá ir al principio o al final del nombre. Y no se olvide de la combinación más "obvia": Comando­Z. Efectivamente, si se equivoca al nombrar un archivo, puede recurrir al sufrido deshacer para recuperar el nombre original.

Si selecciona un archivo y pulsa Comando­O, abrirá dicho archivo o carpeta y, con el Sistema 8, con Comando­Borrar, lo enviará directamente a la papelera (rápido, ¿no?), si es un alias y pulsa Comando­R, aparecerá la ventana con el original. Y, también con el Mac OS 8, puede arrastrar un archivo encima de una carpeta y, al poco tiempo, esta se abrirá mostrando su contenido, pudiendo guardarlo directamente dentro de una subcarpeta.

Si saca una carpeta de esas tan "enterradas", y cuando termina de modificarla desea devolverla a su lugar de origen sin tener que abrir de nuevo innumerables carpetas, pulse Comando­Y y la carpeta volverá obediente a su emplazamiento inicial. ¿Y si pulsa esa combinación habiendo señalado un disquete en el escritorio? Pues le resultará muy práctico, porque expulsa el disquete. Además lo expulsa de verdad, no deja ni el rastro que deja la opción del menú especial "expulsar disco", que era de utilidad, por ejemplo, para copiar de un disquete a otro disquete.

¿Y si es un disco extraíble? También le servirá para expulsar discos magneto ópticos, cartuchos Jaz o Zip.

Con los archivos además podrá hacer copias con sólo arrastrarlos a otro lugar si mantiene pulsada al mismo tiempo la tecla opción. Si pulsa Comando al arrastrar un icono, éste se colocará según la rejilla invisible que se haya establecido; es una buena manera de mantener cierto orden en las ventanas. Y aunque no sea un atajo de teclado, conviene recordar que en el menú "Vistas" hay una opción infrautilizada que es la de ordenar. Con esta opción se puede organizar el contenido de una ventana por nombre, fecha de creación, tamaño, tipo, etc.

Con el Mac OS 8, si pulsa Comando y Opción al mismo tiempo que arrastra un archivo, el resultado es la creación de un alias del mismo.

Además del manejo de archivos y carpetas, en el escritorio (y en cualquier aplicación que esté funcionando en ese momento) puede hacer una "foto" de su trabajo presionando Comando­Mayúsculas móviles­3. Al instante escuchará un "verdadero" sonido de obturador de cámara reflex y el Mac parecerá bloquearse durante unas décimas de segundo hasta que guarde el archivo dentro de su disco de arranque (lo guarda como "Pantalla 1", "Pantalla 2", y así sucesivamente). Antiguamente había que recurrir a utilidades shareware para hacer un "pantallazo" o captura de pantalla (que así es como se llama en el argot informático a esa imagen de la pantalla) a medida, es decir, seleccionando las partes de la pantalla que interese recortar. Pero desde el Mac OS 8 se puede hacer con la combinación Comando­Mayúsculas móviles­4. Al pulsar esta combinación de teclas, el cursor se vuelve una cruz, como si se estuviera trabajando con Photoshop, y se podrá seleccionar para el pantallazo lo que se marque con dicha cruz. Si está activa la tecla Bloquear Mayúsculas, cambiará el cursor del capturador, y al hacer clic se conseguirá una captura de la ventana activa.

Ventanas. Con las ventanas puede hacer un montón de cosas a base de atajos de teclado. Como sabe, cerrar todas las ventanas del escritorio una a una puede suponer bastante trabajo. Es mucho más rápido cerrar la ventana con Comando­W que acertar en la ventanita de cierre, pero si además se pulsa Opción al mismo tiempo, se cerrarán todas las ventanas abiertas de una vez. La tecla Opción, en general, sirve para ampliar la orden que se dicte con Comando, por lo que muchas veces se puede intuir el resultado de la combinación de teclas.

Si se es amante del ratón o simplemente nostálgico, se pueden cerrar también todas las ventanas a la vez cuando se hace clic en el icono de cierre de una ventana y se pulsa Opción al mismo tiempo. Y si abre un archivo con doble clic, a veces puede ser interesante pulsar además la tecla Opción: así se cerrará la ventana original tras abrir el archivo.

Cuando una ventana abierta le estorbe la vista de otra, recuerde que para mover ventanas abiertas sin que se activen puede hacerlo pulsando Comando y arrastrando la ventana molesta (desde la barra de título). Si no lo hiciera así, la ventana inactiva pasaría a activarse, colocándose en primer plano y convirtiéndose en un estorbo aún mayor.

Y si abre una carpeta enterrada dentro de millones de subcarpetas, puede "navegar" entre ellas simplemente pulsando Comando y haciendo clic (y manteniendo) en el nombre de la ventana. Al hacerlo le saldrá toda la ruta de acceso de dicha carpeta y podrá elegir cualquiera de las carpetas que se muestren, abriéndose inmediatamente.

La posibilidad de dejar las barras de título de las ventanas sin la ventana en sí es muy práctica para poder mantener un mont&oa