La creatividad gráfica ha sido desde los primeros Macintosh uno de sus mercados más importantes. La llegada del el iMac, con un precio asequible, la facilidad de uso característica del Mac y su potencia gráfica lo han convertido en un potencial campeón para todos aquellos que deseen adentrarse en el apasionante mundo de la imagen digital. Además, actualmente existen las herramientas adecuadas para hacer que un usuario novel vuelva a sentirse como cuando era un niño y jugaba a las manualidades. Y de paso, para un usuario no tan novel, suponen un medio ideal para plasmar con comodidad sus ideas fuera del trabajo, ya sean bocetos, ensayos, experimentos, o por mera afición personal.

Lo que viene a continuación es un breve repaso en el que encontrarás los elementos de hardware y software necesarios para construir un pequeño estudio de obtención y edición de imágenes digitales alrededor del iMac. Sin embargo, aunque pueda parecer pequeño, las posibilidades que tiene son impresionantes si se tiene en cuenta que hace tan sólo un par de años estaban reservadas casi en exclusiva a los estudios profesionales de diseño.

¿Dónde está mi foto?

Existen cuatro formas básicas de que una imagen aparezca en nuestro ordenador, aparte de recibirla vinculada en un mensaje de correo electrónico, o descargarla de Internet. La primera, y más conocida, aunque también la más sofisticada, es por medio de un escáner. El escáner es un dispositivo que digitaliza y convierte en ceros y unos lo que antes era una foto en papel. Luego veremos cómo. Un segundo método es a través de una cámara de fotos digital. Las cámaras digitales son cada vez más asequibles y lo bueno de este tipo de cámaras es que captan directamente la imagen en forma digital, no hay que convertirla desde un formato “analógico”, con lo que se gana en precisión y velocidad (no hay carretes, ni revelados). Pero si lo que quieres es algo totalmente básico que no te exija gastar más de la cuenta y empezar esta misma tarde a pasar un rato entretenido, la elección es un PhotoCD que contenga las fotos que has hecho en un carrete estándar. Kodak dispone de esta posibilidad cuando se revela un carrete de fotos en una tienda especializada: elegir el revelado en papel, diapositiva, o formato CD-ROM, en el que se almacena nuestras imágenes digitalizadas. Por último, supongamos que lo que tú quieres es dibujar, no tratar con fotografías. Dibujar sobre tu iMac directamente, sin tener que digitalizar el dibujo. En ese caso, nos encontramos con las llamadas tabletas gráficas que junto con un lápiz especial, permiten dibujar sobre ella como si fuese un lienzo verdadero.

El escáner

Por el momento, aunque los nuevos iMac disponen de la interfaz FireWire, todos los dispositivos que conectemos a nuestro iMac serán USB, conexión de Bus de Serie Universal. Las dos conexiones USB que posee el iMac en su lateral garantizan la entrada de imágenes en el ordenador a través del escáner, una cámara o una tableta gráfica. Los escáneres más habituales para configurar un pequeño estudio doméstico de imagen digital serán escáneres CCD de superficie plana, formato A4 y que trabajarán con originales opacos, es decir, fotografías de papel de revelado, aunque en algunos se podrá incluir un módulo para transparencias. Un escáner mide su capacidad de lectura en puntos por pulgada, que es el número de dispositivos CCD que hay en una pulgada de la placa sensora. Esa será la resolución óptica horizontal del escáner, que en el caso de los USB que nos interesan, rondará normalmente los 600 ppp (puntos por pulgada). No hay que confundir este dato, el verdaderamente fiable, con la resolución máxima que el fabricante suele dar en su publicidad, la llamada resolución interpolada o por interpolación (ver el artículo “Ojos digitales” en Macworld 82, junio de 1999), y que suele ser más elevada que la resolución óptica.

El software de digitalización que viene incluido en cada escáner también será, en parte, el responsable de que nuestras fotos queden más o menos lucidas. Su manejo es muy parecido entre unos y otros, y además del propio software de digitalización, el escáner suele incluir una herramienta para el retoque de las imágenes.

En primer lugar, la imagen que el escáner digitaliza se muestra en una vista previa definida por áreas, sobre la que aplicaremos la resolución a la que deseemos que la imagen se digitalice. También se podrán definir otros parámetros básicos en el proceso, como son la gama tonal, el destramado (en el caso de imágenes impresas de publicaciones), etc. Otro parámetro fundamental a la hora de manejar un escáner será saber en qué espacio de color nos estamos moviendo en cada momento. El escáner utiliza un espacio de color llamado RGB por los canales de color que admite, Rojo, Verde y Azul (los llamados “colores luz” que son la mezcla de distintas intensidades de luz de color verde, rojo y azul). El entorno de luz que consigue este espacio es el que nosotros vemos en el monitor, bajo la combinación de los tres canales, y que es distinto del empleado en la impresión sobre papel, CMYK (Cian, Magenta, Amarillo y Negro, que son las tintas que usan las impresoras para conseguir cualquier color).

El escáner lee la cantidad de las luces primarias (rojo, verde y azul) que se reflejan o se transmiten a través de una imagen, y las convierte en información digital que se transmite al Mac.

Una vez elegidos los parámetros para digitalizar nuestra foto (brillo, contraste, saturación, tamaño y resolución, etc), ya podemos comenzar el proceso en el que se produce el “escaneado” de la imagen en sí.

Hoy por hoy, cada vez va aumentando más la gama de escáneres USB para nuestro iMac. Cuando hace cinco meses sólo había tres modelos, hoy ya son casi diez los que amplían las posibilidades de elección. Agfa SnapScan 1212u, Agfa SnapScan Touch, Epson GT 7000 USB, Epson Perfection 1200, Umax Astra 2200 y Umax Astra 1220 USB, todos con unos precios entre las 20.000 y las 30.000 PTA y algunos de ellos compatibles con los colores del iMac, otros translúcidos, o ambas cosas. La mayoría tienen una resolución máxima de 600 puntos por pulgada y proporcionan una calidad suficiente para obtener buenas impresiones en impresoras de inyección de tinta de gama media o para ser mostradas en pantalla (o para incluir en una página web o enviar a un amigo por correo electrónico), aunque si tus propósitos van mucho más allá quizá se queden un tanto cortos.

Cámaras digitales

La oferta de cámaras para el iMac no es tampoco muy abundante, pero está creciendo a buen ritmo y son varios los fabricantes que disponen de modelos USB. Una cámara digital funciona de forma parecida a un escáner. En este caso, un dispositivo CCD de superficie convierte los niveles de intensidad de luz en impulsos eléctricos mediante filtros RGB, lo que permite capturar imágenes en movimiento y ser recogidas en la memoria de la cámara, que suele ser una pequeña tarjeta que se inserta en ésta. Cada célula que forma el CCD se transforma en un elemento de imagen. Los píxeles se alinean en el CCD de la cámara en filas y columnas, por lo que el número de píxeles que contenga el sensor CCD de la cámara nos