Los usuarios inscritos en el Programa de Desarrolladores Apple ya han recibido la segunda versión previa del Mac OS X, y la primera impresión de quien la ha podido ver es que ha cambiado mucho (favorablemente) en comparación con la primera distribución.

El punto de partida está en el instalador, como de costumbre; salvo que este elemento ofrece ahora un aspecto más “Mac”. Igualmente, todo el proceso de instalación del Mac OS X se está simplificando al máximo, lo que significa que el usuario apenas tiene que intervenir en él, a excepción de la configuración de algunos aspectos puntuales.

La interfaz de usuario del propio Mac OS X fue uno de los apartados que más críticas recibió por parte de los desarrolladores en la primera distribución. En la DR2 se han mejorado notablemente todas estas cuestiones e incluso podrá configurar su máquina a través de los componentes de software equivalentes a los conocidos Paneles de Control. En cuanto a la forma de desplazarse entre las carpetas de un volumen, también se ha conseguido aunar la actual filosofía de interfaz de usuario con la nueva propuesta del Mac OS X. Puede abrir la ventana de un volumen o carpeta, o bien desplazarse entre los diferentes niveles del árbol de directorios a través de una ventana, de forma similar a la que ofrece la interfaz de un usuario básico en el entorno multiusuario del Mac OS 9 (Paneles) pero sin las limitaciones del modo Paneles. De este modo, al navegar entre los volúmenes y carpetas en el Mac OS X, los nuevos contenidos se irán mostrando de forma jerárquica a la derecha de la carpeta o volumen de origen.

No olvidemos que estamos hablando de una versión aún no definitiva y, aún así, la robustez es palpable… Las aplicaciones desarrolladas específicamente para el Mac OS X aún tardarán algún tiempo en llegar, pero no olvide la capacidad que tendrá la nueva versión del sistema operativo para trabajar con aplicaciones actuales sobre versiones del sistema operativo también actuales. Esta capacidad instalará la imagen de disco que contiene el Mac OS 9 y, al finalizar, podrá utilizar esta versión del sistema que, a su vez, estará trabajando sobre el Mac OS X. Podrá tener sus aplicaciones ejecutándose sobre el sistema clásico y cambiar en cualquier momento al Mac OS X. La estabilidad de la convivencia entre los dos sistemas está asegurada por la protección de memoria y la multitarea cada vez más real.

Sistemas operativos

La evolución de los sistemas operativos siempre ha apuntado, principalmente, a proporcionar la máxima sencillez a los usuarios. Tanto es así que las versiones de los Mac OS “tradicionales” nos hacen ver el Finder y, sobre todo, el Escritorio como un mero paso a las aplicaciones con las que trabajamos a diario. De hecho, en la mayoría de los casos no nos detenemos el tiempo necesario para aprender a manejar el sistema operativo con la suficiente soltura, conocer en profundidad todas sus características y, de este modo, optimizar el trabajo con nuestros equipos. Ahora bien, para cualquier usuario sería inconcebible no realizar este “esfuerzo” con las aplicaciones de las que depende su trabajo. Incluso, en la mayoría de los casos, también se produce un hecho curioso: cuando alguien instala un nuevo sistema operativo hace precisamente eso: instalar el sistema operativo. Ahora bien, existe un pequeño mundo de utilidades adicionales, herramientas, scripts y extras contenidos en el CD de instalación que permanecerán en el más oscuro de los olvidos porque no son archivos que el instalador copie en nuestros discos duros… y sin embargo existen.

Pues bien, el Finder, QuickTime, AppleScript, OpenTransport, las recientes Llaves, las capacidades multiusuario, y otras muchas tecnologías contenidas en el sistema no están ahí para pasar desapercibidas precisamente. Con un mínimo esfuerzo lograría ahorrar mucho tiempo y “clics” de ratón con un sencillo guión de AppleScript, organizar mejor la forma de trabajo al entender cómo funcionan las Extensiones y cuáles podría desactivar para tener su equipo optimizado para trabajar con una solución concreta (¿cuántos usuarios obtienen provecho de ColorSync?).

Si esto pasa con un sistema operativo que ha ido creciendo con nosotros a lo largo de muchos, muchos años… y aún no hemos aprendido a obtener de él el máximo partido, ¿qué sucederá cuando se encuentre por vez primera ante la interfaz del Mac OS X?

No sólo de aplicaciones vive el hombre

El Mac OS es tan sencillo e intuitivo que quizá haya perdido parte de la importancia que debería tener para cualquier usuario (profesional o no). Las aplicaciones se han convertido en la verdadera “interfaz” para los usuarios y se han llevado buena parte del protagonismo del sistema… y si algo no funciona, por sencillo que pueda resultar solucionarlo en la mayoría de los casos, se nos queda cara de interrogación, y ni siquiera nos damos cuenta de que podemos acudir al magnífico Centro de ayuda (menú Ayuda) en el que, a buen seguro, están las soluciones para muchos de los problemas comunes y también los menos comunes.