Cuanto vale la experiencia ? Recientemente mantenía una entretenida conversación con un colega informático y al comentar las alegrías y sinsabores que el trabajo de consultor conlleva, uno de mis comentarios fue que la frase favorita del cliente era “es que este consultor es muy caro” . Mi colega, al oir este comentario, saltó rápidamente “ ¿ cuándo entenderán que es barato el contratar a alguien con experiencia ? Incluso aunque cobre diez mil pesetas más al mes, es barato” .

Evidentemente no es la misma situación en el caso de un particular y en el de una empresa, ni en capacidad de pago ni en las necesidades . Una empresa tiene unos clientes que requieren una calidad y una capacidad de respuesta . Un fallo en cualquiera de estos elementos puede tener importantes repercusiones económicas, evidentemente negativas .

Pero este hecho no parece amilanar a muchas empresas, que para ahorrar costes deciden contratar a personas sin experiencia basándose en puros conceptos contables y con el lema de “ya aprenderán” . Cierto es que en el mundo de la informática cada dos minutos surgen nuevos productos y tecnologías y es imposible que un técnico se los sepa todos ( y si conoce perfectamente un producto o tecnología, no lo dude, es porque ya está anticuado ) , pero el disponer de una experiencia previa en entornos similares le permite acercarse al problema con mucha mayor seguridad, tanto para él como para el cliente . El problema se ha visto acentuado en los últimos años con la escasez de técnicos formados existente a nivel mundial . En muchos casos no se trata ya de un ahorro de costes, sino de la imposibilidad material de contratar a una persona con la capacitación necesaria sin tener que pagar sueldos propios de un director de departamento ( o a lo mejor es que el gremio de técnicos en informática y comunicaciones ha conseguido por fin que se le valore como se merece ) .

Pero si esta situación le tienta a reconvertirse a esta profesión, debe saber antes que también existen muchos sinsabores . El primero es el horario; todavía no conozco ninguna empresa que pague horas extras a los programadores y a los especialistas ( o como se les quiera llamar ) y si lo intenta, probablemente acabe quebrando . Esto no quiere decir que no se trabaje más de las ocho horas diarias, sino que se considera como una obligación, ya que el jefe ( o el cliente, que viene a ser lo mismo ) plantea siempre el trabajo en función de unos objetivos a conseguir y no de un horario, con el resultado de que cuando surge cualquier retraso luego hay que trabajar contra reloj para recuperar esas preciosas horas perdidas .

Pero además está el hecho de que hay que estar en aprendizaje continuo . No quiero decir con esto que en otras profesiones no haya que estudiar nuevos temas, pero seguramente no con la frecuencia de este campo . Un abogado laboralista, por ejemplo, debe conocerse los nuevos convenios y normativas, pero afortunadamente para él, estos aparecen cada seis meses o cada año, y no cada semana como sucede aquí . Naturalmente este aprendizaje conviene hacerlo fuera de las horas de trabajo, queda mal ponerse a leer un manual delante de un cliente . Considerando ambos factores comprenderá por qué según una encuesta realizada hace algunos años, el gremio de los informáticos era el que llevaba el liderazgo en divorcios y separaciones matrimoniales .

Historia

Yo soy de la opinión de que para poder comprender un problema, una tecnología o cualquier otra situación, no basta sólo con entender el trasfondo técnico . Ciertamente que es necesario, pero una comprensión del entorno y de los hechos que han provocado la aparición de un problema proporciona una gran ayuda al técnico que tiene que resolverlos . De la misma forma, conocer la historia de la informática y de las comunicaciones puede permitirnos entender porque una tecnología está planteada de una manera e incluso permite dilucidar, en algunos casos, como seguirá evolucionando . Por dicha razón me gustan los libros de historia, y hay dos excelentes documentos ( lamentablemente en inglés ) que proporcionan este conocimiento histórico sobre la evolución de la informática personal y de Internet de una forma amena y, en muchos casos, más apasionante que los relatos de ficción . El primero de ellos es Hackers, Heroes of the computer revolution, de Steven Levy y a través de sus páginas puede descubrir como surgió originalmente el término hacker, como se conocieron Steve Jobs y Steve Wozniak cuando eran estudiantes y se unieron para fundar Apple, la creación de Microsoft y sus primeros enfrentamientos con el resto de la comunidad de técnicos de la microinformática y un montón de otras situaciones de los pioneros de la informática personal, que en muchas ocasiones trabajaban al margen ( por no decir en contra ) de la estructura de las grandes corporaciones .

El otro libro interesante es When wizards stay up late de Katie Hafner y Matthew Lyon y su subtítulo lo dice todo “Los orígenes de Internet” . Como dice su publicidad, si lo lee podrá descubrir porque la arroba separa el nombre del dominio del de el usuario en las direcciones de correo electrónico ( y el conflicto que originó esta decisión ) , que es un RFC y porqué curiosamente estos estándares técnicos de Internet se denominan “Request For Comments, Petición de Comentarios” como si fueran en realidad propuestas y no estándares, quién creo la Ethernet y además se asombrará al descubrir la increible evolución que ha surgido esta red de redes desde sus inicios en los años sesenta hasta la actualidad .