TODAS LAS OPCIONES PARA SABER

CÓMO ACTUALIZAR SU MAC Y CUÁNDO HACERLO

¿Qué incide en la velocidad?

Opciones de actualización

Actualizar el procesador

Instalar un segundo disco duro

Pruebas de rendimiento

Rendimiento en juegos

Es muy probable, casi seguro, que si le ha llamado la atención el título de este artículo es porque usted es uno de esos usuarios que hizo un importante esfuerzo económico hace algún tiempo comprando un Mac y actualmente se encuentra en la tesitura de decidir qué es más interesante, si adquirir una máquina nueva o prolongar la vida de la que tiene con una serie de injertos y mejoras que actualmente están disponibles en el mercado. Este artículo tratará de mostrarle diferentes opciones y, sobre todo, sopesar si merece la pena o no aventurarse en tal empresa.

Si usted es un usuario de máquinas realmente antiguas, es decir, dotadas con microprocesador Motorola 680x0, preparar alrededor de 100.000 pesetas para actualizar un procesador que le sigue limitando a utilizar aplicaciones antiguas, un sistema operativo 8.1 pero con el valor añadido de 32 MB de RAM en placa y un puerto Ethernet RJ-45, puede ser una interesante opción antes de comprarlo todo por separado y así poder habilitar un LC o un venerable Color Classic como servidor de listas de correo, servidor de archivos o incluso para conservarlo en el museo de la nostalgia tecnológica. En estos casos, la opción más interesante es aumentar al máximo la memoria RAM y en todo caso optimizar el tamaño del disco duro. El mejor consejo es sopesar a qué tarea va estar dedicada esa máquina antigua y si con la actualización va a ser más rentable en el servicio que preste, frente a la adquisición de uno de los nuevos iMac.

Aplicando un criterio absolutamente pragmático puede resultar más interesante actualizar aquellas máquinas que incorporan procesadores PowerPC, ya tengan bus NuBus o PCI. Estos modelos fueron diseñados para actualizarse sin problemas, y actualmente el mercado está ofreciendo soluciones muy interesantes. Existe una larga lista de modelos (7200, 7300, 7600, 8200, 8500, 9500, 9600) de la antigua gama profesional y de sobremesa en cuyos procesos habituales pueden beneficiarse de las actualizaciones.

Cada profesional del Mac tiene unas necesidades a la hora de actualizar su máquina. Así, si usted utiliza frecuentemente Photoshop, Illustrator y Quark puede sopesar aumentar la memoria caché, la memoria RAM, el disco duro, el procesador o cambiar la tarjeta gráfica.

Cada usuario es distinto. Del mismo modo, alguien que sólo usa el Mac para ofimática y navegación por Internet, con instalar un poco más de memoria RAM sería suficiente, es probable que para aquellos que se quieran iniciar en el vídeo digital necesiten mucho más espacio en disco duro, RAM en cantidades industriales y conexiones FireWire para volcar vídeo DV, y que aquellos con necesidades de incrementar la velocidad de proceso en aplicaciones de cálculo ópten por llevar a cabo la actualización de microprocesador. A fin de cuentas es el propio mercado el que llega a dictar al profesional la actualización, por las constantes versiones de productos que exigen más recursos del sistema o simplemente los juegos de última generación que sin determinadas mejoras en los equipos resultan imposibles de disfrutar.

Para ilustrar el ejemplo, se optó por actualizar un Power Macintosh G3 de sobremesa "beige", que incorporaba un microprocesador de serie PowerPC a 266 MHz. La actualización que se utilizó fue la del fabricante Sonnet: Encore G4. Esta actualización de microprocesador incorpora un PowerPC G4 a 400 MHz y está basada en una pequeña tarjeta que contiene la CPU propiamente dicha y se inserta en el banco ZIF disponible en la placa madre del G3. Prepárese para hacer de cirujano con su ordenador.

1. Una vez instalado el software proporcionado por el fabricante y apagado totalmente el equipo, incluso desconectado de la corriente eléctrica, se debe proceder a abrir la carcasa del ordenador para acceder a su interior.

2. Probablemente ya haya localizado el microprocesador. Verá un gran pieza de aluminio con forma de cuadrado y púas. Una vez allí verá que cruza longitudinalmente al disipador de calor una banda de metal que se ajusta con una pestaña a la base de la placa.

3. Utilice un destornillador y pulsando ligeramente con su dedo índice la banda de metal, haga palanca ligeramente para hacer que suelte, liberando así el disipador de calor.

4. Una vez separado el disipador, levante una pequeña palanca que liberará el procesador del banco ZIF. Guárdelo dentro de una bolsa para evitar problemas de electromagnetismo.