No hay duda de que Final Cut Pro 5 es la herramienta de creación de vídeo por excelencia para la plataforma Macintosh y la opción que debe tener en cuenta cualquier profesional que necesite herramientas precisas y fiables para afrontar sus proyectos en cualquiera de los formatos, desde el DV de definición estándar hasta las variantes 720p y 1080i de la alta definición HDV para los que Final Cut Pro ofrece soporte nativo, además de DVCPro, DVCPro 50 y DVCPro HD.

Sin embargo, Final Cut Pro 5 trae consigo otras mejoras y novedades que lo convierte en una opción muy recomendable para cualquier persona que tenga un estudio de edición de vídeo, así como una actualización más que recomendable para cualquiera que ya esté utilizando la anterior versión 4. De hecho, los usuarios de equipos Power Macintosh G5 que estén utilizando Tiger y QuickTime 7.0.x obtendrán mayor estabilidad con esta nueva versión.

Más integración. No ha cambiado nada en la interfaz de usuario ni en la forma de trabajar con la aplicación, lo que supone una buena noticia para quienes hubiesen utilizado cualquiera de las anteriores versiones del producto. Las mejoras en este sentido están más orientadas al rendimiento y la integración con otros productos de la gama profesional de Apple. Y es que ahora Final Cut Pro forma parte de la Suite Final Cut Studio, en las que también se incluyen Motion, SoundTrack Pro y DVD Studio Pro. Gracias a esta integración ahora es posible abrir un clip o una secuencia en Motion, hacer modificaciones y ver que los cambios se han actualizado automáticamente cuando regresamos a Final Cut. Esto mismo es lo que también sucedería en el caso de editar el sonido con SoundTrack Pro; gracias a que para este tipo de intercambios entre aplicaciones se está utilizando el formato de archivo XML que Final Cut Pro ya había incorporado en anteriores versiones para el intercambio de vídeo con otras herramientas.

Mejor rendimiento HD. Otra buena noticia es la posibilidad de emplear más filtros y transiciones en tiempo real sobre vídeo HD al poder transcodificar el vídeo HD original con el codec Apple intermediate. Se trata de un proceso por el que se pasa de utilizar el codec MPEG-2 empleado por el HD al codec de Apple en el que se conserva la calidad de la imagen pero se elimina la codificación temporal entre fotogramas existente en el MPEG-2. La contrapartida en el uso de este codec estriba en que se aumenta el ancho de banda y las necesidades de almacenamiento hasta en 2,5 veces lo requerido por el vídeo original.

Sin embargo, como ya no es necesario que el procesador no se sobrecarga procesando los fotogramas anteriores y posteriores para calcular la imagen del editado (como resultado de la compresión temporal del MPEG-2), entonces se aprovecha ese rendimiento al procesado de las modificaciones que se quieran aplicar en tiempo real sobre el vídeo.

Trabajo en grupo. Precisamente en esta nueva versión también se ha mejorado la compatibilidad con la solución de almacenamiento profesional XSan, puesto que en anteriores versiones existían algunas incompatibilidades para reflejar los cambios cuando varias personas trabajaban simultáneamente sobre un mismo proyecto o en las rutas de los elementos utilizados en los discos de memoria virtual.

Más prestaciones. En el apartado de sonido, la nueva versión añade soporte para las superficies de control MIDI, permite utilizar hasta un máximo de 64 pistas de audio con una resolución de 24 bits y un muestreo de 96 kHz. En cuanto al procesado de vídeo en tiempo real, la arquitectura RT Extreme se ha rebautizado como Dynamic RT Extreme ya que ahora es capaz de ofrecer más procesamiento en tiempo real ajustando sobre la marcha la velocidad de reproducción y la calidad de la imagen; algo que puede estar bien como “borrador” de una secuencia, y más concretamente para ver cómo queda afectados una serie de fotogramas desplazándonos por ellos con el control Jog, pero que no sustituye al renderizado de la secuencia para hacernos una idea real de la calidad del resultado; y si además se está utilizando Final Cut en equipos que están próximos a los requerimientos técnicos mínimos marcados por la aplicación (y más para el uso de RT), entonces en ese caso no se aprecia una gran diferencia sobre la anterior implementación de la característica RT.

Donde sí se ha producido un cambio importante es en la cantidad de opciones disponibles para indicar la calidad del vídeo en las transformaciones de geometría; y es que mientras que en la anterior versión sólo se podía ajustar la calidad de transformación a “lineal” ahora se pueden elegir otras dos opciones de mayor calidad, reservando la calidad “Best” (la mejor) para cuando queramos exportar el resultado final dado que también es la que consume más tiempo.

Soporte multicámara. Esta es sin duda la característica estrella para muchos, especialmente quienes suelan editar eventos en vivo como conciertos o cualquier otro tipo de producción en la que se hayan tomado secuencias desde varios ángulos, pues permite utilizar Final Cut Pro como un puesto de realización donde tradicionalmente el realizador dispone de un muro de monitores (cada monitor muestra la imagen capturada por una cámara distinta) para decidir cuál se emite en cada momento.

En el caso de Final Cut Pro no es que podamos contar con la entrada en vivo simultáneamente desde varias cámaras de vídeo para decidir cuál es la que pasará en cada momento a la línea edición, pero sí simular esta situación a partir del material que se haya capturado creando Clips multicámara.

Por ejemplo se puede capturar el vídeo correspondiente a varias cámaras que ha grabado un evento desde diferentes ángulos. Una vez capturados, se seleccionan todos los clips (un clip por cada cámara) y se crea un clip multicámara que puede contener hasta un máximo de 116 de estos ángulos. Posteriormente, podemos mostrar este clip multicámara en la ventana Visor utilizando una disposición de rejilla de 1, 2, 4, 8 o 16 divisiones en las que cada división mostrará el fotograma correspondientes a cada ángulo del clip multicámara y que sería el equivalente al muro de monitores que comentábamos anteriormente.

Desde el punto de vista de la edición, podemos decidir qué ángulo pasará a la línea de edición en cada momento seleccionando el cuadrante correspondiente.

Para sincronizar los diferentes ángulos del clip multicámara Final Cut Pro propone tres opciones: código de tiempo, punto de entrada y punto de salida. Mientras que para el primero hay que asegurarse de que todas las cámaras han utilizado el mismo código de tiempo sincronizado, la segunda y tercera opción está al alcance de cualquiera que cuente con menos recursos como por ejemplo el uso de cámaras DV de diferentes fabricantes para la grabación de una misma secuencia desde diferentes ángulos.

Otro detalle positivo de esta característica es la libertad creativa que ofrece, puesto que se pueden crear este tipo de clips no sólo con vídeo, sino que el vídeo también se puede agrupar con imágenes estáticas, títulos, o audio. La única restricción en este sentido es que todo el material de vídeo debe tener el mismo tamaño de resolución y también debe utilizar el mismo codec.

Conclusión

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