Al igual que en otros entornos, el mundo de las películas digitales no se ha podido librar de la aparición de múltiples formatos de archivos, con la consiguiente sopa de letras y confusión acerca de los formatos. Afortunadamente, para reproducir películas no tienen porque existir problemas. Salvo algunas excepciones, QuickTime es capaz de reproducir los formatos de uso más común, y para que sus películas estén disponibles en Internet, puede utilizar tanto QuickTime como RealVideo.

La primera duda que suele surgir cuando un usuario se dispone a crear una película es el tipo del archivo resultante. Por una parte está QuickTime, pero muchas personas habrán oído hablar también de MPEG, RealVideo y AVI (el equivalente de QuickTime en el mundo Windows, ya que éste también permite definir el tipo de codec a utilizar para la compresión). Aunque hay diversas diferencias entre estos formatos, incluyendo el orden en que se guarda la información, la estructura interna de los archivos, etc. los principales puntos de diferenciación son los relativos a la compresión que se realiza sobre la imagen y la calidad resultante.

Si ha trabajado alguna vez con un programa de tratamiento de imágenes, sabrá que si las guarda en un formato que no comprima la información, por ejemplo TIFF sin compresión, el archivo resultante es espectacularmente grande. Por esta razón siempre se acude a sistemas que permitan comprimir la información y reducir el espacio que ocupa en disco. En las imágenes TIFF esto se consigue con la compresión LZW, mientras que en los archivos JPEG se utiliza otro formato propio. En las aplicaciones de vídeo el efecto es el mismo. Si no se utilizara compresión, el archivo resultante de capturar una película con el ordenador llenaría el disco duro del ordenador en breves minutos y un CD sólo podría contener los anuncios que hay antes de una película en lugar de toda la película. La mayoría de los formatos de compresión utilizados en vídeo son, al igual que en el caso de las imágenes JPEG, formatos con pérdida de información. Es decir, si se comprime un fotograma con uno de estos algoritmos y se descomprime, el resultado no es el mismo a la imagen original, ya que para poder reducir al máximo el tamaño del  documento estos algoritmos desperdician información que se considera que no es importante para la calidad visual de la imagen. La diferencia entre un formato y otro depende, entre otros elementos, de la cantidad de compresión que se consiga o, dicho de otra forma, de cuánto se pueda reducir de tamaño la imagen y de la calidad del resultado.

Una particularidad de QuickTime es que cuando se crea una película con este sistema de Apple, no existe un formato de compresión, sino que hay muchos y el usuario puede elegir con qué formato se comprime la película. Esto le permite elegir la opción más adecuada en cada caso a sus necesidades, para lo cual es necesario conocer las ventajas e inconvenientes de cada uno de los métodos de compresión, que se describen en el recuadro “Los compresores de QuickTime”.

MPEG, el estándar. Las iniciales MPEG significan “Motion Picture Experts Group” o “Grupo de Expertos de Imágenes en Movimiento” y es el nombre de un grupo de estándares empleados para la codificación de información audiovisual, incluyendo vídeo y audio en formato digital comprimido. El sistema MPEG surgió como una respuesta a las necesidades de transmitir señales de televisión y vídeo por redes digitales y está pensado para funcionar con aparatos diseñados específicamente para esta misión que permitan comprimir y descomprimir las imágenes a gran velocidad. Un factor de

confusión es que MPEG no es un estándar, sino varios, y en muchas ocasiones no queda claro de cuál se habla. El más común es MPEG-1 y es el que puede reproducir QuickTime, aunque no puede crear películas en dicho formato. Se trata de un estándar pensado para proporcionar la misma calidad que un vídeo doméstico y ofrece una resolución de 352 por 288 píxeles en formato PAL. Posteriormente se presentó una evolución de este estándar: el MPEG-2. Su cometido era responder a la demanda del mercado sobre una mayor calidad, ya que proporciona 720 por 576 puntos de resolución en modo PAL. Recientemente se ha estandarizado un nuevo formato, MPEG-4, pensado para almacenar además de vídeo y audio otros contenidos multimedia.

Aunque los formatos MPEG-1 y MPEG-2 estaban pensados para funcionar con hardware especial y así es en muchos casos (por ejemplo, los receptores de televisión digital por satélite son descompresores MPEG-2), la potencia de los ordenadores ya ha hecho posible el que puedan descomprimirse y visualizarse películas MPEG en el ordenador, aunque la compresión continúa siendo una tarea compleja, y en las pruebas que se realizaron, el compresor MPEG-2 de Astarte (www.astarte.de) tardó un poco más de una hora en convertir a MPEG-2 una película de un minuto. Para los usuarios que busquen soluciones profesionales, puede utilizar la tarjeta Wired Media Press Pro, capaz de comprimir MPEG-1, MPEG-2, vídeo compuesto, S-Vídeo y por componentes. Eso sí, a un precio que lo pone fuera del alcance de la mayoría de usuarios: 700.000 pesetas.

AVI. En el mundo Windows todos los programas saben manejar este formato y el propio sistema operativo incluye un reproductor para este tipo de películas. Por este motivo resulta interesante en ocasiones el generar películas en este formato para que sea sencilla su distribución en el mundo PC, ya que las películas QuickTime obligan muchas veces al usuario de PC a instalar este producto. Lo único que deberá hacer será seleccionar un codec compatible con Windows para la película AVI generada.

RealVideo. Aunque hay formatos diseñados para ser transmitidos, como el MPEG, y en otros casos como sucede con el propio QuickTime hay opciones para que la película generada pueda funcionar sobre Internet, uno de los sistema que se utilizan con mayor frecuencia para transmitir vídeo y audio por Internet es RealVideo. La principal peculiaridad de las películas RealVideo es que al generarlas no se elige una calidad, sino una velocidad de transmisión, estando el resto de las opciones supeditadas a dicha velocidad, que es la que determina la calidad de la imagen.

Guardar películas

Tal como se ha visto, no hay ningún problema en reproducir prácticamente cualquier tipo de película en Macintosh y el usuario puede utilizar cualquier CD que contenga archivos de vídeo, aunque sea en formato PC, y verlos en su ordenador sin necesidad de conversiones o aplicaciones especiales.

En cambio para crear películas la situación es un poco más compleja. La opción Guardar Como de QuickTime Player sólo permite almacenar la película con otro nombre pero con los mismos parámetros de compresión y formato. Si desea modificar cualquiera de estos, aunque sea en otra película QuickTime, deberá elegir la opción Exportar.

En el diálogo que aparece al elegir Exportar puede seleccionar, entre otras opciones, si quiere crear una película AVI para que sea fácil de reproducir en entorno PC empleando el Media Player que incorporan estos ordenadores y que es el equivalente al QuickTime Player; como película con Indicaciones para cargarla en un servidor de streaming de QuickTime y distrib