Los precios de los MAC bajaron y esto fue una grata noticia para los usuarios, que dejaron de tener que hipotecar la casa para comprarse uno . Ahora el iMac tiene un precio “competitivo” y aunque no podamos comprar uno cada vez que vayamos al hiper, al menos la mujer ( o el marido ) no nos tira los trastos a la cabeza y nos amenaza con el divorcio cuando se habla de comprar uno . Incluso tiene un precio muy competitivo si se compara con ordenadores con marca; con marca conocida, claro; y la potencia equivalente es superior en el iMac .

Pero además del éxito, el iMac ha batido las expectativas de ventas de Apple debido al Virtual PC y los usuarios comentan orgullosos que su ordenador emula a un PC y encima le da sopa con ondas, cosa que los compatibles no pueden hacer .

¿ Realmente es para enorgullecerse ? Piense que este orgullo se basa en que su ordenador es capaz de ejecutar aplicaciones para Windows y que esta necesidad es real porque no existe para el MacOS la biblioteca de aplicaciones que hay para otros entornos . Si, si, ya sabemos todos ( y normalmente lo proclamamos a los cuatro vientos ) que las aplicaciones para MacOS son mejores, más productivas y un largo etcetera, pero eso de poco vale cuando programas como el “PADRE” de Hacienda sólo existen para el entorno Windows . La única forma de actuar en este caso ( con Hacienda y con las empresas comerciales ) es protestar, pero esta protesta tampoco será útil hasta que sean muchos los que se quejen . En ese caso alguien hará números y descubrirá que es rentable transportar el programa al MacOS .

Mercado de ¿ consumo ?

Con respecto a los precios mencionados antes, el iMac resulta realmente competitivo comparado con ordenadores de marca, pero si se ve una lista de ordenadores de “marca” dudosa, dan ganas de llorar, y no sólo si se la compara con los precios de Apple .

Una tarjeta Fast Ethernet ( a 100 Megabits por segundo ) para un router Cisco cuesta trescientas o cuatrocientas mil pesetas, para una estación de trabajo Sun, incluyendo además un puerto SCSI, eso si, más de cien mil pesetas y en una lista de precios de clónicos . . . no llega a las 4 . 000 pesetas . Vale, las marcas ponen precios más altos por aquello de que se está pagando la marca ( lo mismo que el Audi A3, que cuesta más que un Volkswagen Golf pese a que los dos tienen el mismo chasis y el mismo motor ) pero de 4 . 000 a 100 . 000 pesetas hay demasiada diferencia . Quizás una pista del porqué de estos precios la del apartado de memorias de la misma lista . Las referencias indican “DIMM xx MB de Marca”, no indica la marca, pero la descripción parece gritar: “ ¡ No, no soy una chapuza hecha en cualquier lugar desconocido ! Tengo una marca”, como si de un buen apellido se hablara .

Lo cierto es que los fabricantes de nombre ( no dudoso, claro ) no sólo compran productos de marca . Además los someten a pruebas de nacimiento, comprobando que todo funciona y está listo para su uso . En el caso de los productos de precio económico, lo más probable es que le vendán elementos nuevos, tan nuevos que nadie haya comprobado su funcionamiento desde que se fabricaron .

Pero esta no es la única diferencia ( no explicaría la abrumadora diferencia entre un importe y el otro ) en el valor . Sun y otras marcas tienen planteada una estructura de empresa, en la que existen departamentos de investigación, diseño y soporte a clientes . Es increible ( pero cierto ) que si una persona llama a Sun con una duda, existen técnicos destinados a resolverla y, si no lo pueden hacer al instante, toman nota y ( asómbrese ) le llaman a uno con la respuesta . En el caso de los clónicos, el técnico de soporte suele ser el mismo que monta los ordenadores, los embala y ( en muchos casos ) atiende al público .

¿ Es esto una defensa de los ordenadores caros ? No, pero si es un aviso de lo que usted tiene que esperar si se compra una máquina de un tipo u otro . Si una tarjeta SoundBlaster AWE 64 ( un nombre realmente impresionante ) le cuesta cuatro mil pesetas, no puede esperar que luego alguien emplee dos horas en ayudarle a configurarla o usarla, porque por muy barata que sea la mano de obra de esa persona, será más de mil pesetas . Así pues tendrá que recurrir al sufrido amiguete con conocimientos ( ¡ Ah ! , los amigos útiles, cuantas cenas les debemos ) para poner en marcha el equipo .

Internet gratis

Hablando de gangas, los proveedores de Internet están que trinan porque Retevisión, Telefónica y otros operadores se han puesto a regalar Internet . Rápidamente han surgido gritos de protesta que afirman que es un ataque a cientos de empresas que sobreviven del mercado de usuarios de este servicio . El usuario, mientras tanto, se pregunta como es posible este regalo .

Deje de preguntárselo, es muy sencillo . Imagine el caso de Telefónica con TeleLine . Una llamada telefónica en el caso más barato son 130 pesetas la hora . Si se supone que esta llamada tiene un coste real de, digamos 30 pesetas, quedan cien pesetas . Suponga que usted se conecta quince horas al mes a Internet ( es gratis, ¿ no ? ) , esto le da a la compañía telefónica un beneficio de 1 . 500 pesetas, es decir lo que cobran muchos proveedores de cuota mensual de Internet . Estos proveedores están en franca desventaja con las operadoras, ya que no sólo no reciben ingresos por las llamadas, sino que además le tienen que pagar a Telefónica la infraestructura para poder recibir dichas llamadas . Evidentemente si en España hubiera llamada local gratuita como en Estados Unidos o el coste por hora fuera considerablemente inferior, la oferta de Internet “gratis” ya no sería posible y el mercado se comportaría como en otros paises, pero ya se sabe “Spain is diferent” .