GrooveMaker 2.0 permite realizar distintos tipos de mezclas a partir de bucles de instrumentos virtuales o pistas de audio en formato digital. Para esto, además de un módulo de mezclas, ofrece diversos componentes adicionales como un arpegiador programable con el que el usuario podrá crear sus propias melodías para posteriormente incluirlas en la mezcla final a modo de bucle.

Esta aplicación ha sido diseñada pensando en aquellos usuarios que quieran comenzar en el mundo de las mezclas y la programación musical, convirtiéndose en una opción muy asequible para dar los primeros pasos.

La aplicación requiere como mínimo un procesador PowerPC 601, 32 MB de RAM, Mac OS 7.5 o posterior y 100 MB de espacio libre en disco.

Instalación

El paquete está compuesto por dos CD, uno de ellos con la aplicación y cuatro temas de diferentes estilos de música electrónica que incorporan un total de 500 bucles y 100 sonidos electrónicos con sintetizadores con los que el usuario podrá empezar a trabajar. El segundo CD incluye cuatro temas más del que se podrán extraer 250 bucles y 100 sonidos para las posteriores mezclas. Elementos más que suficientes para poder trabajar bastante tiempo sin necesidad de repetirse.

Tutor y sistema de ayuda

Uno de los puntos fuertes de GrooveMaker 2.0 es el tutor incorporado y su sistema de ayudas.

Durante la instalación, el usuario podrá elegir el idioma en el que desea las ayudas, pudiendo elegir entre inglés, alemán, francés, italiano, japonés y castellano. Una vez elegida esta última opción, proporcionará un exhaustivo sistema de ayuda y un tutor completamente en castellano, que facilita enormemente los primeros pasos con el programa. Además, el paquete incluye un completo manual donde se explica el modo y las posibilidades que brinda GrooveMaker, eso sí, en inglés.

El tutorial muestra al usuario paso a paso cómo realizar una mezcla; desde la selección de una pista de un CD, la modificación de los bucles, hasta el montaje y la mezcla. Sin embargo, el punto fuerte en este aspecto reside en los globos de ayuda. A primera vista, la interfaz puede parecer compleja con muchos botones interrelacionados entre sí, que pueden causar confusión para un usuario inexperto. Sin embargo, gracias a las dos opciones de ayuda que brinda GrooveMaker 2.0, en pocos minutos el usuario podrá comenzar a realizar sus mezclas.

La interfaz de usuario

La interfaz principal muestra el llamado Groove, que es la zona en la que el usuario comenzará a realizar sus mezclas. A partir de esta pantalla principal se puede acceder al resto de elementos que ofrece la aplicación. Esta interfaz gira en torno al máximo de las 8 pistas soportadas. Quizá IK Multimedia hubiera tenido que dar más peso a algunos elementos a la hora de diseñar esta interfaz. Por ejemplo, el contenido de las pistas y la selección de éstas aparecen en un pequeño recuadro en la zona superior derecha, mientras que las pistas seleccionadas están representadas con grandes botones, pudiendo ser este elemento menos importante que el primero.

No obstante, el diseño de toda la interfaz está muy logrado, aunque se aleja bastante de los estándares definidos por Apple y recuerda más a los vistosos diseños de Kai Krausse, aunque aparecen con mucha claridad las opciones de agrupación de pistas, de modificación individual, la velocidad de reproducción o el balance.

La forma de uso, tanto de esta interfaz como del resto de elementos, es muy intuitiva. Por ejemplo, el arpegiador (que se controla desde un pequeño teclado) muestra las notas más adecuadas para la mezcla que se está realizando.

Importar y exportar mezclas

Otro de los elementos más interesantes de GrooveMaker 2.0 es la opción que permite importar archivos de música digitales o bucles de otro CD. Esta opción permite utilizar los formatos WAV, AIFF y MP3. Así, el usuario podrá crear un bucle con un fragmento de alguna canción y utilizarlo posteriormente como un bucle más en la mezcla final.

Por último, a la hora de exportar los trabajos, la aplicación permite seleccionar la calidad del archivo. Así, el usuario podrá elegir el formato de compresión del audio y su frecuencia y resolución de muestreo. Para esta labor, GrooveMaker 2.0 soporta los formatos de QuickTime.

Conclusión

La versión 2.0 de GrooveMaker se muestra como una buena opción para aquellos que quieran iniciarse en el mundo de las mezclas y la música electrónica, más aún si tenemos en cuenta su precio. También es cierto que es una aplicación no profesional y puede parecer algo básica. Aún así, el programa ofrece muchas posibilidades, ya que incluye muchos bucles y sonidos para comenzar a utilizarla. IK Multimedia también comercializa dos librerías para añadir más bucles y sonidos a las creaciones, una con bases de percusión y otra con sonidos más generales. Cada librería tiene un precio de 9.500 PTA + IVA.

CALIFICACIÓN: ****/8,3 LO MEJOR: La posibilidad de crear bucles a partir de archivos de música digital y la gran cantidad de librerías que ofrece. El precio. LO PEOR: Algo limitado en cuanto a prestaciones. PRODUCTO: GrooveMaker 2.0. FABRICANTE: IK Multimedia. DISTRIBUIDOR: Ventamatic. Tel: 93 363 71 00. Web: www.ventamatic.com. PRECIO: 12.000 PTA + IVA (72,12 EUR.).