Con anterioridad a 1998 los usuarios de Mac ya disponían de herramientas capaces de comprimir archivos de sonido en el formato más popular de la actualidad: MP3. Eso sí, las primeras herramientas se limitaban (y en muchos casos en el más estricto sentido del término) a realizar la labor de compresión. Tareas como la gestión de los múltiples archivos comprimidos, la conexión con servidores remotos para compartirlos con otros usuarios, el uso de “pieles” y otras características, y opciones para transferir la música a dispositivos portátiles han necesitado algo más de tiempo para llegar al Mac.

Ahora, tres años despues, puede convertir su equipo en una completa sala de música MP3, con herramientas y aplicaciones más potentes y sencillas de manejar con respecto al Mpecker original. De hecho, Napster, una de las aplicaciones que mayor revuelo han provocado en la industria discográfica, también está disponible con la sencillez de manejo típica de una aplicación Macintosh y con una interfaz ya preparada para el futuro Mac OS X. A continuación encontrará la mejor selección de aplicaciones para codificar sus archivos de sonido, gestionarlos y reproducirlos en formato MP3, tanto si quiere compartir sus temas originales con otras personas como si prefiere escucharlos en un reproductor portátil o reducir toda su colección de CD de audio (o los que más compañía le hacen en esos intensos días de trabajo delante del monitor) a unos pocos megabytes musicales en su disco duro.

Napster, la polémica en Mac

A diferencia de las aplicaciones orientadas a la codificación de archivos de sonido a formato MP3, puede considerar la herramienta Napster (www.napster.com) más como un programa de búsqueda y descarga de este tipo de archivos a todo lo ancho y largo de Internet. Cuantos más clientes estén conectados, más “servidores” disponibles para realizar búsquedas por temas, cantante, autor u otros criterios, ya que el programa dispone de una carpeta para incluir los archivos que podrán descargar otros usuarios. Eso sí, ciñéndonos en todo momento a la más estricta legalidad.

Napster acompaña esta capacidad para intercambio de archivos MP3 con otras que permiten, por ejemplo, unirse a uno de los canales sobre diferentes estilos musicales para conversar con otros usuarios o ver las últimas noticias sobre el propio servicio (acuerdos con terceros, actualizaciones, etc). Y si no le gusta ninguno de los canales disponibles, le permite crearse el suyo.

Las preferencias de Napster permiten definir las carpetas que se utilizarán para la descarga y la publicación de archivos en MP3, identidad y contraseña, velocidad de conexión y también la conexión a través de un cortafuegos o proxy.

Sin duda, la característica que más utilizan los usuarios de Napster es la ventana de búsquedas. Además de los criterios ya indicados, se pueden utilizar otros de búsqueda avanzada para acotar los resultados a aquellos que se encuentren en servidores con una velocidad de conexión determinada, los que tengan una frecuencia de muestreo igual o superior a la deseada o los que estén codificados con cierta calidad (en bps).

MusicMatch JukeBox

Si busca una aplicación “todo en uno” esta es su opción. No sólo comprime archivos de sonido en formato MP3, también buscará automáticamente todos los archivos de sonido que tenga diseminados por su disco duro, le permitirá organizarlos en listas de reproducción y si es usuario de un reproductor MP3 portátil que utilice tarjetas Memory Card como soporte de almacenamiento, MusicMatch (www.musicmatch.com) puede volcar las listas de reproducción y los propios archivos MP3.

Si le gustan las aplicaciones “camaleónicas” encontrará en esta aplicación un buen aliado. Aunque por omisión sólo incluya dos temas, y el kit para crear nuevas “pieles” sólo está disponible para los usuarios de equipos Windows, es bastante sencillo crear sus propias versiones utilizando como plantilla los archivos gráficos instalados con la aplicación y utilizando la misma nomenclatura a la hora de grabarlos a disco.

Una ventana para cada cosa. Con la misma filosofía de Napster y otras aplicaciones, MusicMatch dedica una ventana a cada una de sus principales funciones: conversión a formato MP3, librería musical y listas de reproducción (incluye los controles de transporte para la reproducción, parada, avance y “rebobinado” de las pistas).

La ventana de grabación detecta automáticamente si hay un CD Audio insertado en la unidad, y para indicar las pistas a convertir basta con marcar la casilla asociada a cada una. Los parámetros de compresión se indican a través de las preferencias del programa (velocidad constante, variable, AIFF) y la carpeta que se utilizará por omisión para guardarlos en disco.

Cuando termina el proceso de codificación, el archivo pasa automáticamente a la “Librería musical” en la que se podrá añadir información de todo tipo para cada una de las pistas. Es más, cuanto más información se proporciona mayor es la utilidad del DJ virtual, característica que ahorra mucho tiempo en el proceso de crear las listas de reproducción.

AutoDJ. Seguramente ya estaba acostumbrado a hacer sus propias selecciones musicales mucho antes de que el formato MP3 llegara al Mac. Y probablemente se guiase por una serie de criterios (por estilos, por autor, etc.) a la hora de seleccionar los temas musicales que escucharía posteriormente de un tirón. Ese es, exactamente, el cometido de este DJ tan particular.

Esta opción está presente en la ventana de Librería musical y al seleccionarla se accede a la ventana de la “selección inteligente”. Para comenzar, puede indicar el tiempo máximo de reproducción y utilizar hasta tres criterios (con selecciones múltiples en cada una de ellas) para que el programa seleccione todas las pistas coincidentes. Por ejemplo: elegir uno o más artistas de entre los listados, de ciertos álbumes y correspondientes a ciertos géneros o estilos musicales (de ahí la importancia de incluir toda la información posible en los Tag de cada pista).

Si se cumplen todos los criterios, MusicMatch pasa las pistas resultantes a la ventana Lista de reproducción. En este momento, la aplicación esta ya preparada para grabarla a disco duro, de forma que pueda recuperarla posteriormente, para reproducirla en el Mac o para volcarla a su dispositivo MP3.

SoundJam MP 2.5

Esta aplicación está optimizada para procesador PowerPC G4 y para los Mac con procesador dual. Dispone de enlace con Toast 4.1 para crear CD Audio con los archivos MP3 incluidos en la lista de reproducción, grabación directa en formato MP3 desde la entrada de audio seleccionada en el equipo, control de ecualización y abundantes ajustes de preferencias para adaptar al máximo el funcionamiento de esta aplicación.

SoundJam MP (www.soundjam.com) también permite volcar las listas de reproducción y los archivos a dispositivos reproductores MP3, puede indicar que convierta todas las pistas de audio al introducir un CD en la unidad y que lo expulse una vez haya finalizado (incluso cuando trabaja en segundo plano), unir dos o más pistas de un CD Audio para que las trate como sólo una, automatizar tareas con guiones en AppleScript, sintonizar una de las mú