La impresora fotográfica que nos ocupa en este primer contacto está dirigida a diseñadores, pequeños estudios y fotógrafos que busquen en la impresora una verdadera herramienta de trabajo mediante la cual obtener impresiones finales, de calidad, listas para proporcionar directamente a sus clientes; y esto es lo que se deja ver de entrada por alguna de las características técnicas de este modelo. Por ejemplo, la conexión de red Ethernet incorporada hace posible compartir la impresora entre un pequeño grupo de usuarios en red (Mac y PC); la gama cromática que puede reproducir es muy amplia gracias a que emplea nueve colores, entre los que cabe destacar el cartucho que contiene las tres tintas de gris y que permite obtener verdaderas reproducciones fotográficas en blanco y negro sin que se produzcan ligeras dominantes de color como ocurre con otros modelos, mientras que con el resto de tintas se logran unos buenos tonos de piel y una correspondencia de color completamente fidedigna en el resto de fotografías. En cuanto a la duración de las impresiones, este modelo emplea los cartuchos de tinta Vivera, lo que supone según HP una persistencia de los colores de hasta 100 años.

Diseño. Con un sistema de carga de cartuchos y papel muy sencillos y fiables, cabe destacar la carga de papel manual por la parte posterior de la impresora y que permite imprimir sobre cartón fotográfico o pancarta (por ejemplo para fotografías panorámicas), zona en la que también están situados los puertos USB 2.0 y Ethernet. En la parte frontal inferior izquierda incorpora un segundo puerto USB al que se puede conectar cualquier cámara fotográfica compatible PictBridge, de modo que podamos imprimir las fotografías sin necesidad de pasar por el ordenador. Lo que ya no resulta tan frecuente es que se incluya un lector de tarjetas y que admite la inserción de tarjetas SD, XD, CompactFlash (I, II y Microdrive) y MemoryStick. La limitación en este sentido es que sólo se puede utilizar simultáneamente un tipo de tarjeta y que sólo aparecerán montadas en el escritorio del Mac si se está utilizando la impresora conectada al puerto USB. En cuanto a los formatos gráficos soportados, admite los archivos JPEG y TIFF.

La Photosmart 8750 también incorpora una pantalla abatible orientada especialmente a la impresión de fotografías a partir de una tarjeta de memoria o cámara fotográfica conectada a la impresora. Se puede elegir el diseño de página (1, 2 o más fotografías por página), las imágenes que se desean imprimir así como los principales ajustes de impresión que también encontraríamos en el controlador del Mac. La única limitación es que al tratarse de un LCD monocromo no puede mostrar el previo de las imágenes que deseamos imprimir, sólo el número de orden. A no ser que se vaya a imprimir desde una cámara fotográfica resulta un poco más complicado saber las imágenes que deseamos imprimir, salvo que previamente imprimamos una hoja índice.

Funcionamiento. Es silenciosa y bastante rápida, con unos tiempos de impresión de 10 minutos para un A3+ en modo de calidad óptima (16 minutos a la máxima resolución soportada) y de poco más de cinco minutos cuando se trata de imprimir un A4. Lo único que podría mejorarse en este sentido serían los tiempos de secado de la tinta.

Un buen detalle orientado a mirar por nuestra economía es que la impresora detiene temporalmente un trabajo de impresión si detecta que la superficie de impresión es inferior al tipo de papel seleccionado, en cuyo caso nos da la opción de cambiar el tipo de papel antes de continuar con la impresión.

Calidad. La resolución de 4.800 x 1.200 ppp, los 1.800 inyectores de color y, sobre todo, las 9 tintas a nuestra disposición con posibilidad de admitir grosores de papel máximos de 280 g/m2 proporcionan fotografías que tienen poco que envidiar a las obtenidas mediante otros sistemas más caros, sin que se dispare el coste de impresión por copia. Lo mejor de todo esto es que durante las pruebas ni siquiera fue necesario realizar ajustes especiales, sólo seleccionar la calidad de impresión óptima, el tipo de papel cargado en la impresora de entre los disponibles en el menú de selección y la interpretación del color mediante la tabla propia de HP (tecnología ColorSmart). Los resultados fueron exactos a los mostrados en pantalla. En cuanto a la impresión de fotografías en blanco y negro este modelo ofrece la mejor calidad que hemos visto últimamente.

Si fuese necesario realizar ajustes de calidad por cualquie motivo (más allá de los que se pueden realizar en Photoshop), el controlador de impresión permite ajustar Tono, Saturación, Brillo, además de los niveles de tinta para Cián, Magenta, Amarillo y Negro.

Conclusión

Teniendo en cuenta el precio de la impresora y el de copia impresa comparándolo con la calidad y características ofrecidas podemos decir que se trata de una opción recomendable para que los fotógrafos impriman con ella los trabajos finales que deban entregar a sus clientes o los diseñadores creen unas pruebas de impresión bastante fiables.

HP Photosmart 8750

----------------------------

Calificación: *****/9,0 (Producto recomendado)

Lo mejor: Velocidad. Correspondencia de color. Tipos de papel y tamaños soportados. Duración de las tintas. Resolución. Impresión en grises.

Lo peor: Tiempo de secado. No se puede ver el previo de las imágenes en la pantalla LCD. No permite usar varias tarjetas simultáneamente.

Fabricante: HP.

Distribuidor: HP. Tel.: 902 150 151. Web: www.hp.es.

Precio: 499 EUR, orientativo.