Steve Jobs puede considerarse orgulloso del iMac. Ha supuesto una revolución casi tan importante para la industria como el Macintosh original. Aquel representó la entrada de los entornos gráficos en la industria informática, concepto que luego fue seguido por Amiga, Atari y sobre todo Microsoft (la estupidez que predomina en muchas empresas hizo que los directivos consideraran al Macintosh un juguete hasta el momento en que Microsoft presentó Windows). En ese momento se convirtió en “algo bueno”, pero recuerdo que una compañera en una convención me explicaba que no podía poner el salvapantallas Pyro porque sus compañeros pensaban que era un juego) y marcó el camino a seguir hasta la actualidad.

El iMac ha marcado otra revolución, el fin de las monótonas carcasas grises o beiges que han imperado en estos aparatos desde hace veinte años. Recuerdo que a finales de los ochenta asistí en París a la Macworld Expo y allí se exponían múltiples Macintosh con carcasas pintadas con cielos estrellados, paisajes, escenas marítimas, etc. Algo que realmente llamaba la atención. Lo mismo ha sucedido con el iMac y su éxito de ventas ha provocado que otras empresas sigan la misma senda. Muchas de ellas son fabricantes de periféricos para el Macintosh; desde adaptadores RDSI hasta escáneres e impresoras, pero no sólo eso. También hay ordenadores compatibles con las mismas carcasas semitransparentes (contra los que Apple ha presentado demandas legales rápidamente) y muchos otros dispositivos totalmente ajenos a la informática, como son calculadoras, casettes, radios y hasta consolas de juegos. Todo esto sólo demuestra una aplastante falta de imaginación en la industria. No me puedo creer que el único diseño innovador que puede existir para un aparato electrónico es hacer traslúcido, estoy seguro que alguno de esos creativos que tanto cobran es capaz de tener muchas más ideas originales, pero la industria es incapaz de hacer algo innovador, nuevamente vuelve a copiar un diseño de Apple que ha vuelto a demostrar (algo que muchas personas no pensaban que podría pasar) que es capaz de lanzar una idea atrevida al mercado y tener éxito. Lo único que espero es que Roca Sanitarios no intente seguir también la moda de los dispositivos semitransparentes.

¿Y el futuro?

Aparte de carcasas más o menos llamativas y a juego con las cortinas, existen interrogantes más importantes sobre el futuro de la informática. La primera es descubrir cual va a ser el sistema operativo del decenio que viene. Hasta ahora hemos visto en los ordenadores personales sistemas operativos limitados. Tanto Mac OS como Windows 95 y muchos otros están diseñados con el usuario en mente pero hasta tal punto que estos sistemas carecen de funciones conocidas como de servidor, lo que en gran medida es falso. Resulta increíble que el Mac no pueda tener dos conexiones TCP/IP a la vez. Esto significa que si en mi oficina accedo a una intranet por Ethernet con TCP/IP, esta intranet deja de estar disponible cuando me conecto a Internet por módem. Sí, se que existen utilidades de terceras partes para solucionarlo, pero es una necesidad tan básica que debería estar incluida en el sistema. Y con la aparición de conexiones permanentes a Internet por cable-módem o ADSL los fabricantes descubrieron que estos usuarios, que hasta ese momento sólo actuaban de clientes de páginas web, servicios FTP, etc. también querían tener servidores para sus páginas personales y tuvieron que añadir estos servicios a toda velocidad.

Incluso Microsoft que con Windows NT ofrece una solución servidora, ha lanzando una versión Cliente de este mismo sistema, diferenciando las aplicaciones que pueden funcionar en uno y otro.

Pero tanto MacOS como Windows distan todavía de ser completos y los fabricantes están trabajando a marchas forzadas en llenar las lagunas que existen, como por ejemplo el famoso Mac OS X que incorpora un núcleo Unix, no porque este nombre suene bien en la industria, sino porque supera todos esos obstáculos.

Por otra parte los fabricantes de sistemas operativos tradicionalmente pensados para servidores, como Silicon Graphics y Sun, están llegando al mismo sitio por otro camino, añadiendo a sistemas operativos potentes un interfaz de usuario fácil de usar y complementándolos con las aplicaciones de ofimática que cualquier usuario exige. Esta es la razón de que Sun haya comprado la empresa Star Division y distribuya el Star Office, un paquete integrado compatible con Office 97 que funciona sobre Solaris, Linux y otras plataformas.

Todo esto significa que el sistema operativo que tengamos en nuestro ordenador en la próxima década será probablemente el mismo que la empresa tenga en sus servidores o el que su proveedor de Internet tenga para sus páginas web y correo. Todo esto con independencia de que su procesador sea Intel o PowerPC y el fabricante sea Apple, IBM, Dell, HP, etc.

Potencia

Ya existe el procesador G4 a 500 MHz y el Pentium III a velocidades similares, los discos duros ya se mueven en capacidades de Gigabytes y la memoria de los ordenadores ronda las centenas de megabytes. ¿Que hacer con todo esto? Evidentemente multimedia, pero que nadie se llame a engaño, multimedia es pura y simplemente la nueva generación de juegos. Olvídese de museos interactivos o programas de aprendizaje. Se trata de peleas en castillos, combates aéreos, carreras de rallye y todo ello con el mayor realismo y sonido envolvente. Para un procesador de textos o una hoja de cálculo no hace falta tanta historia.

En los próximos años habrá que cambiar de ordenador, pero no para utilizar una hoja de cálculo o una base de datos, sino para disfrutar de increíbles juegos en 3-D.