De MP3 a Aiff

P.: Soy Xavi de Barcelona, primero felicitarles por sus artículos en Macworld, la verdad es que me solucionan pequeños problemas que a mí me parecen dificilísimos.

Verán, tengo un iMac a 266 MHz, y soy aficionado a bajarme archivos MP3 de la Red pero tengo un problema, no sé cómo pasarlos a formato audio para poder escuharlos en mí equipo de música. ¿Hay alguna solución, o tengo que limitarme a escucharlo en el Mac o comprarme un reproductor MP3? Gracias anticipadas.

Xavi

Vía Internet

R.:Pues la verdad es que a falta de una son varias las soluciones que tienes a tu disposición. La primera de ellas pasa por QuickTime, siempre y cuando la versión que tenga instalada en su equipo sea superior a la 3.0 y esté activada la opción “Pro” que le permita importar y exportar a varios formatos. De este modo, con QuickTime Player o MoviePlayer podrá abrir los archivos en formato MP3 para exportarlos a un

nuevo archivo de audio en el que podrá indicar el nuevo formato, así como las propiedades del mismo (resolución, frecuencia, etc.).

La segunda alternativa pasa por utilizar una de las muchas herramientas de conversión entre formatos de audio. De éstas, la más popular es SoundApp (la podrá encontrar en el último CD de Macworld o bien en cualquier sitio de Internet para descarga de archivos shareware). SoundApp no sólo le permite crear listas de reproducción para sus archivos MP3, sino que al igual que QuickTime Player también le permitirá asignar los parámetros de conversión, y formato, para generar un nuevo archivo partiendo de aquellos que estén en formato MP3. Después de realizar la conversión de los archivos, podrá “tostar” los CD de audio con Toast o bien con Toast CD-DA.

La tercera opción pasa por utilizar la herramienta de grabación Toast. Tanto en su vertiente OEM como Deluxe, a partir de la versión 4.0 (la última disponible es la 4.0.2) le permite seleccionar el formato Audio CD, arrastrar directamente a la ventana de Toast los archivos MP3 de audio que desee grabar. La utilidad se encargará de realizar la necesaria conversión MP3/AIFF sobre la marcha, y el resultado será un CD Audio que podrá reproducir tanto desde el CD-ROM del Mac como desde cualquier reproductor doméstico.

Por último, asegúrese de que los archivos de música MP3 que vaya a convertir a formato AIFF y grabar en CD sean de libre distribución y no estén sujetos a derechos de autor.

Impresora y CD-R para iMac

P.:Soy lector de vuestra revista y reciente usuario de Mac. Hace escasas fechas he adquirido un iMac 400/192/10 GB y estoy pensando en comprar alguna impresora en color y una grabadora de CD.

En principio, había previsto gastarme 120.000 pesetas en la adquisición de ambos productos y prefiero sacrificar rapidez por calidad en los mismos. Además, no tengo muy clara la diferencia existente entre un grabador de CD normal y los nuevos CD-RW. Agradecería su consejo.

Josu Velasco

Vía Internet

R.:Estimado Josu, en el número de Febrero de 2000 se publicó un completo artículo comparativo de impresoras de inyección de tinta para Mac (si dispone de conexión a Internet, puede consultarlo en www.idg.es/macworld

/ content.asp?idart=106120). En dicho artículo comentábamos que el modelo que mostraba mayor calidad de reproducción era la impresora Epson PhotoStylus 1200, con un precio aproximado de 60.000 PTA + IVA. Con este modelo podrá imprimir en formato A3+, utiliza sistema de hexacromía (6 colores) y un tamaño de gota de 6 picolitros, empleando más de dos minutos para imprimir un A4 color a una resolución de 720 ppp.

Para ahorrar algo de dinero, puede optar por la Epson Stylus Photo 870, con un precio aproximado de 51.000 pesetas. Al igual que el anterior modelo, la conexión de la Photo 870 se realiza mediante el puerto USB, utiliza tecnología hexacrómica, dispone de una resolución máxima de 1.440 x 720 ppp y emplea gotas de 4 picolitros (para impresiones B/N y color), requiriendo más de dos minutos para completar una impresión A4 color a una resolución de 720 ppp.

En el apartado de las unidades CD-R/CD-RW, los modelos más recientes son el One Pro CD-RW (54.900 PTA), Que! Drive (62.900 PTA) y Philips (4x4x6, 48.000 PTA, aproximado). Las tres son unidades CD-RW (reescribibles) y se conectan al iMac mediante el puerto USB. Otra interesante opción es la propuesta de Iomega con su unidad ZipCD. En este caso el precio es, aproximadamente, de 55.499 IVA incluido.

En cuanto a las principales diferencias entre las unidades CD-R y CD-RW, de forma resumida, se centran en una principalmente: en el primer caso sólo podrá grabar varias sesiones en un disco hasta completar su capacidad total o bien grabar una sesión y cerrar el disco, de modo que no se podrán añadir siguientes sesiones pese a que en el CD aún no se haya utilizado toda su capacidad de almacenamiento. En definitiva, lo que se graba es lo que permanece hasta que el CD-R tenga algún problema de caracter físico (los discos vírgenes tienen una duración estimada superior a los 75 años).

Las unidades CD-RW, por otra parte, permiten ir añadiendo elementos del mismo modo que lo haría con cualquier otro dispositivo magnético (disco duro, cartucho, etc). Si se ha completado la capacidad total del disco CD-RW podrá optar por “vaciarlo” y comenzar nuevamente a volcar datos en él. De este modo, podrá “recuperar” discos CD-RW ya utilizados cuando la información que en su día se grabó en ellos ya deje de serle útil. Los fabricantes estiman que se puede regrabar un CD-RW virgen certificado unas 1.000 veces.

Otra diferencia importante entre ambas tecnologías se encuentra en el tipo de unidades CD-ROM que podrán leer posteriormente los discos grabados en un formato u otro. El formato más extendido (CD-R) permite utilizar cualquier unidad CD-ROM para leer los datos grabados. Si en el CD-R se han realizado varias sesiones de grabación, deberá utilizar una unidad CD-ROM capaz de leer discos multisesión (generalmente, aquellos con un factor de velocidad 2X). Por otra parte, los discos CD-RW sólo podrán leerse en unidades CD-ROM con un factor de velocidad 24X o superior, o en aquellas que indiquen compatibilidad CD-RW (o MultiRead). No obstante, las unidades CD-RW también permiten utilizar discos CD-R y en este caso se aplican las mismas “normas” de lectura con unidades CD-ROM que en el caso de las unidades CD-R. En el caso de que grabe en un CD-RW en formato CD Audio, podrá reproducirlo desde la propia unidad o desde el lector del Mac, pero no desde la mayoría de los equipos de audio domésticos.

Problemas con Word 5.0 en un iMac

P.:Hasta hace unos meses, mi ordenador ha sido un Macintosh LC III, en el que tenía instalada como casi única aplicación de textos el programa Microsoft Word 5.0, con el que me encuentro muy a gusto. Como digo, hace unos meses cambié de ordenador y me compré el iMac 333, al que, por supuesto, le instalé el programa de textos mencionado. Sin embargo, al desplegar el menú “FILE”, para intentar buscar un archivo con “FIND FILE...”, descubrí que no era posible buscar ningún archivo en el disco duro, porque el botón “OK” aparecía matizado. Intentando descubrir por qué, me di cuenta de que cuando l