Para muchas personas Internet es el uso de un navegador de páginas Web y de un programa de correo, y nadie duda de que éstos son los servicios más empleados, pero hay mucho más mundo detrás de Internet. Un mundo de aplicaciones, pero también de utilidades que usadas correctamente pueden ayudarle a sacar más partido de la Red.

No es necesario ser un experto en comunicaciones y protocolos para poder acceder a estos programas y servicios, ni tampoco recurrir a sofisticados dispositivos, aunque por supuesto algunas plataformas, el entorno Unix como ofrecen muchos más recursos para utilizar y diagnosticar las redes.

No obstante, el esfuerzo de muchos programadores del entorno Macintosh, tanto con ofertas gratuitas y shareware como comerciales, ha logrado que esta plataforma disponga de un conjunto de herramientas equiparables a otros entornos y además con la facilidad de uso característica del Mac OS. Utilizando estas herramientas, usted puede conseguir objetivos que pensaba que estaban vetados para su ordenador. Y no se trata de convertir el Macintosh en un servidor que ofrezca páginas web o archivos en Internet, aunque esto también lo puede hacer perfectamente, sino de optimizar el uso de los servicios que como usuario obtiene.

Aunque usted no tenga pretensiones de hacker ni entre sus aficiones se encuentre el destripar aparatos (o redes de comunicaciones), en este artículo descubrirá algunas herramientas que pueden hacer más placentero, cómodo y rápido su uso de Internet.

Acceso compartido

Normalmente la conexión a Internet es personal y se realiza por medio de un módem conectado al ordenador de cada usuario, pudiendo darse la absurda situación de que en una oficina haya cinco o seis personas realizando igual número de llamadas telefónicas a sus proveedores de acceso a Internet para descargar el correo o acceder a páginas web.

No es ningún secreto que existen en el mercado diversas ofertas de acceso compartido que permiten que a través de la red local de su oficina se centralicen todas las conexiones en un único aparato que es el que hace la llamada y se conecta a Internet, consiguiendo un importante ahorro telefónico. Este sistema se suele denominar router, concentrador, servidor de acceso, etc. y el propio proveedor de acceso puede vendérselo con el servicio, consistiendo normalmente la oferta en un router dedicado (una pequeña caja situada en una esquina) o un ordenador con Unix o Windows 95/NT y software específico para esta misión. Lo que desconocen los proveedores de acceso y muchos usuarios de Macintosh también, es que este ordenador dispone de herramientas similares que instaladas en un Mac (que no es necesario que esté destinado exclusivamente a esta tarea) pueden evitarle la adquisición de alguno de los elementos comentados previamente.

Uno de estos productos es IPNetRouter, un producto de Sustainable Softworks (www.sustworks.com) que funciona sobre Open Transport (no puede instalarse en versiones del sistema que tengan MacTCP) y que ofrece un impresionante catálogo de características.

En primer lugar es un router de IP que permite conectar dos redes de este tipo entre sí, ya sean ambas Ethernet, utilizando un Macintosh con dos tarjetas Ethernet, o una red Ethernet y otra sobre PPP. El primer caso tiene aplicación directa si tiene servicio a través de ADSL o cable módem y el segundo para los casos en que la conexión a Internet se realiza a través de una llamada por módem convencional o línea RDSI. El resto de los usuarios de la red configuran sus ordenadores diciéndoles que el router, gateway o pasarela de salida a Internet es esta máquina (basta con poner su dirección IP en el campo router del panel de control TCP/IP) y de esta forma, cuando cualquier persona de la oficina quiere acceder a Internet, le envía la solicitud a este ordenador donde IPNetRouter se conecta a la red, reenvía la solicitud recibida y cuando recibe la contestación se la devuelve al ordenador original.

Para aplicar un enrutado convencional como el explicado, todos los ordenadores de su red local tendrían que tener una dirección IP válida, ya que la petición llega a su destino con el remite del ordenador que inicio la solicitud. Para esto sería necesario que el proveedor de acceso le diera una dirección para cada uno de los ordenadores que quiere utilizar los servicios de Internet, aunque tenga una sola conexión a Internet, lo que suele representar un coste mayor. Por este motivo muchos de los dispositivos de acceso emplean lo que se conoce como NAT (Network Address Translation) que consiste en que, internamente en su empresa se utiliza un conjunto de direcciones IP (vea el recuadro “Direcciones privadas”) pero en la conexión exterior sólo se ve una, como si se tratara de un ordenador conectado de forma individual. El router con NAT se encarga de transformar todas las peticiones que ve dirigidas a él y las envía a Internet poniendo como remite su propia dirección en lugar de la original. Cuando recibe la respuesta hace el cambio a la inversa y la envía al ordenador que inicialmente solicitó la información, un sistema común de ahorrar direcciones en muchas situaciones. Esta posibilidad también está integrada en IPNetRouter, por lo que cualquier cuenta convencional de acceso a Internet, incluso alguna de las gratuitas que tan de moda se han puesto últimamente, le permitirá conectar a toda su oficina a Internet. Eso sí, tiene que tener en cuenta que este software no amplía la capacidad de comunicación de su línea telefónica y que los 33.600, 48.000 o 64.000 bits por segundo que le proporciona el módem o adaptador RDSI deben dividirse entre todas las personas que utilizan el servicio. De todas formas puede tener en cuenta que la proporción de uso real de la línea telefónica en un entorno de este tipo suele ser de uno a diez, es decir por cada diez usuarios que están empleando la red, realmente el tráfico que generan sólo ocupa una décima parte de la conexión. Piense que cuando está navegando, después de recibir una página pasa un tiempo en el que la lee y durante la cual su módem está inactivo. La proporción real, no obstante, tendrá que descubrirla para su caso específico con la práctica.

Firewall: un muro de protección

Otra característica adicional incluida es la capacidad de firewall. Con la llegada de Internet se ha multiplicado el número de ataques que personas desaprensivas realizan contra ordenadores conectados a esta red. Por este motivo muchas empresas instalan en la conexión de sus redes a Internet un dispositivo que filtra los mensajes que entran y salen, y que permite que los que se consideran peligrosos se bloqueen. Un ejemplo muy típico son los ataques a máquinas con Windows, que si tienen activada la opción Compartir impresoras y archivos se convierten en blanco fácil de ataques. IPNetRouter permite filtrar estos mensajes (al basarse en el protocolo IP puede actuar de puente no sólo para otros Macintosh sino cualquier ordenador con TCP/IP) y evitar que estas máquinas sean accedidas desde el exterior.

Todas estas posibilidades y más se obtienen por 89 dólares, que es el precio del software, y para ello sólo es necesario disponer de un Macintosh o Power Macintosh con el sistema 7.5.3 o posterior y OpenTransport 1.1.1. Dependiendo de la potencia y memoria que se utilice en el ordenador en el que se instale puede ser conveniente destinarlo exclusivamente a esta misión o b