El último elemento de la popUlar familia Iomega Zip es esta pequeña y estilizada unidad de 250 MB. Las unidades Zip se ganaron la confianza de los usuarios en sus versiones para puertos SCSI y paralelo, introduciendo posteriormente la unidad de 100 MB USB. Ahora le ha tocado el turno a la unidad de 250 MB pero, como se verá, los cambios no se han limitado a la capacidad de almacenamiento y al tipo de conexión.

En primer lugar, salta a la vista la cuidada estética exterior de la unidad, que ha sido reducida de tamaño, y tiene un acabado de mayor calidad en comparación con los anteriores modelos. Así como la unidad de 100 MB USB seguía una línea de diseño inspirada en los iMac de Apple (algo que se ha imitado también por otros fabricantes de hardware), en la nueva unidad para cartuchos con capacidad de 250 MB se podría decir que tiene un parecido algo más que casual con la nueva línea de ordenadores Macintosh G4. Esto subraya el interés del fabricante por ofrecer su producto tanto en el mundo Mac como a los usuarios de equipos Windows, aprovechando la compatibilidad que proporciona el puerto USB.

En cualquier caso, lo más llamativo es que esta nueva unidad nace con una intención de portabilidad muy marcada. Este hecho puede verse tanto en el reducido tamaño de la unidad (aproximadamente unos 16 x 11 x 2 cm), con casi la mitad de volumen que la de 100 MB, como en la adecuada fuente de alimentación conmutada, que admite cualquier tensión y frecuencia, y pesa tan sólo unos 50 gramos.

Las conexiones externas visibles en la parte trasera del aparato son las de la fuente de alimentación, una clavija USB y un pequeño conector adicional muy interesante. La utilidad de esta clavija extra es la de conectarse a una tarjeta PCMCIA que vende el mismo fabricante como accesorio opcional, para permitir el acceso a la unidad desde ordenadores portátiles que no dispongan de puerto USB.

Conexiones

En el apartado de la conexión USB hay que destacar que, al igual que ocurre con muchos otros periféricos que utilizan este bus de conexión, el fabricante no ha incluido un segundo puerto USB que permita encadenar otros dispositivos. Esta desaconsejable costumbre va a hacer cada vez más necesarios los dispositivos concentradores externos, con el fin de no ocupar los dos puertos básicos de la mayor parte de ordenadores.

Instalación

La instalación de la unidad no puede resultar más sencilla, como cabe esperar de un puerto diseñado específicamente con la idea del “conectar y listo”. Un rápido proceso de instalación de los controladores y algunas utilidades, y ya podemos conectar la unidad al puerto USB (con el cable incluido) para ver cómo aparece su icono en el Escritorio del Mac. El software que se proporciona junto con la unidad es una versión actualizada (y compatible) de la que se adjunta a los anteriores productos, y proporciona versiones tanto para sistemas Macintosh como Windows. En el paquete se puede encontrar una utilidad de duplicación de discos, una sencilla aplicación de copia de seguridad (para archivos personales, no para una copia del sistema), una utilidad de sincronización de archivos, y un programa para capturar y almacenar voz o audio digital desde unidades de CD; si bien no siempre podrá utilizar los cartuchos del Zip como almacenamiento ideal, debido a las limitaciones impuestas por la propia velocidad del bus de conexión.

Funcionamiento

El funcionamiento de la unidad resulta más suave y silencioso que en las versiones anteriores del producto, y la mecánica de introducción y expulsión de discos ha sido afortunadamente mejorada. Pero ha sido en el capítulo del rendimiento donde han llegado algunas sorpresas inesperadas, unas gratas y otras no tanto. Iomega garantiza la compatibilidad de la nueva unidad con los antiguos discos de 100 MB, aunque ya advierte en la documentación que esta unidad está optimizada para la utilización de los de 250 MB.

Rendimiento

Al explorar la velocidad se ha podido ver como ésta se ha incrementado considerablemente con los discos de 250 MB, consiguiendo trasferencias sostenidas en escritura cercanas a 1 MB por segundo, e incluso superiores a 1,4 MB por segundo en lectura. El problema llega cuando se utilizan los discos de 100 MB, que consiguen una velocidad en lectura similar a la que proporciona la unidad USB de 100 MB (aproximadamente 900 KB por segundo), pero que al escribir su rendimiento baja hasta unos, más que mediocres, 150 o 200 KB por segundo.

Además, aunque se trata de algo que en principio no debería ser necesario realizar con frecuencia, la nueva unidad no puede formatear a bajo nivel los discos de 100 MB. Todos estos hechos deberían ser valorados por los actuales usuarios de dispositivos Zip y que ya dispongan de una significativa colección de discos de 100 MB, antes de actualizarse a una de las nuevas unidades.

Conclusión

Los usuarios de equipos con conexión USB encontrarán en el nuevo producto de Iomega una unidad portátil con interesantes tasas de transferencia, siempre y cuando se utilicen los cartuchos de 250 MB, ya que al trabajar con los de menor capacidad el rendimiento se reducirá considerablemente. El aspecto más positivo, sin duda, es la mejora de la mecánica y el aumento en la capacidad de los cartuchos. En cuanto al software, éste continúa ofreciendo el mismo conjunto de funciones que Iomega suministra con todas sus unidades de almacenamiento. Si tiene más dispositivos USB, debe tenerse en cuenta la limitación de la unidad al disponer de un único puerto. Por tanto, no podrá continuar la cadena de conexión.

CALIFICACIÓN: ****/8,5 LO MEJOR: Compatibilidad con Mac y PC. Software suministrado. Velocidad con cartuchos de 250 MB. LO PEOR: No permite formatear a bajo nivel los cartuchos de 100 MB. Velocidad muy baja al trabajar con cartuchos de 100 MB. No incorpora bus USB para conectar otros dispositivos. FABRICANTE: Iomega Corporation. DISTRIBUIDOR: Iomega Tel. 900 993 538 Tel. 91 749 64 59. Web: www.iomega-europe.com. PRECIO: 27.300 PTA + IVA, aproximado (164,07 EUR).