La introducción del iPod en octubre de 2001 supuso una auténtica revolución en el terreno de los reproductores MP3 gracias a sus reducidas dimensiones, integración con el Mac, su facilidad de manejo y velocidad de respuesta. En la segunda generación se aumentó la capacidad de almacenamiento, llegando hasta los 20 GB en el modelo superior, se le añadió un control remoto por cable y se sustituyó el control de rueda giratoria por la llamada rueda de “estado sólido” que según Apple resulta más duradera y permite que la carcasa sea más compacta. Sin embargo, en esta última generación iPod, los cambios son de mayor alcance.

Lo primero que llama la atención nada más tener el nuevo iPod en la mano es la reducción de espesor del dispositivo (sensación que se acentúa todavía más por sus bordes redondeados) y la mayor ligereza. En el frontal, el esquema de botones alrededor de la rueda de navegación se ha sustituido por cuatro botones en la parte superior y en la parte inferior la rueda de navegación con el botón de selección. Este nuevo esquema de botones resulta más intuitivo (todavía) para quien maneja un iPod por primera vez y permite seguir manejando cómodamente los controles con una mano, una de las mejores características del iPod frente a otros reproductores MP3. Por otro lado, en el nuevo ipod, se han eliminado los botones mecánicos y todos los botones son táctiles, siendo ésta una de las causas de la reducción de tamaño. La respuesta a la cuestión de si el nuevo iPod se maneja mejor o peor que el original queda en los gustos de cada usuario (algunos usuarios prefieren los botones mecánicos, incluida la rueda, por su tacto más natural y el esquema original de botones ya que permite usar el dispositivo sin ni siquiera verlo). Sin embargo, a pesar de los gustos de cada uno, el nuevo iPod resulta muy rápido y sencillo de utilizar y sigue estando a “años luz” de otros reproductores MP3.

La pantalla del nuevo iPod es a primera vista igual que la del modelo anterior. Sin embargo, comparando los dos modelos, puede verse que se ha mejorado la visibilidad y, sobre todo, la retroiluminación en el nuevo modelo. Adicionalmente, al activar la luz de la pantalla, también se iluminan los cuatro botones con una espectacular luz naranja.

En la parte superior del iPod se ha eliminado el conector FireWire y la entrada de auriculares con las conexiones para el mando a distancia por cable es distinta ya que éstas últimas están separadas. El cambio de conector habrá sentado muy mal a los fabricantes de accesorios, pero es algo de agradecer ya que con la entrada del anterior iPod en ocasiones era difícil saber si se había había conectado correctamente el mando. El botón de bloqueo es también distinto y es ahora metálico y algo más pequeño. En la parte inferior se encuentra un conector propietario que sirve para conectar el cable FireWire o para la base suministrada. Dicha base, iPod Dock, dispone en su parte trasera un conector igual al del iPod y una salida de línea para el equipo de alta fidelidad o para unos altavoces autoamplificados. Se trata de una solución ideal para conectar el iPod al Mac, para dejarlo cargando o para utilizarlo en casa conectado a la cadena de alta fidelidad. La única desventaja se encuentra en que, al ser un cable propietario, es posible que desee adquirir uno extra (22,04 EUR, IVA incluido). Por lo demás, la base es un complemento ideal: pesa lo bastante para que el iPod se encuentre seguro sobre ella y tiene en su parte inferior una goma antideslizante (no son pocos los iPod que se han escurrido accidentalmente mientras estaban conectados al Mac o a la fuente de alimentación).

Por otro lado, Apple ha unificado las versiones para Mac y PC del iPod y ya no se suministra una tarjeta FireWire sino que, los usuarios Windows que no dispongan de esta conexión deberán adquirir una tarjeta por su cuenta o un cable USB 2 + FireWire que apple pondrá a la venta este mes (también a un precio de 22,04 EUR, IVA incluido). Este cable servirá para sincronizar el iPod (mediante la conexión USB) y para cargarlo a través de la conexión FireWire con el adaptador de corriente (que no ha variado con respecto al iPod anterior).

Los auriculares y el mando a distancia por cable son exactamente iguales (a excepción del conector final del mando) a los del modelo anterior. El mando incluye un sistema de clip para la solapa y permite avanzar entre canciones, activar la reproducción o detenerla y subir o bajar el volumen. Los auriculares son de tipo interno, proporcionan una excelente calidad de sonido y tienen una potencia razonable. Por supuesto, si lo desea puede conectar cualquier otro tipo de auriculares con conexión minijack.

Manejo y menús

El modo de manejo y los menús del nuevo iPod son básicamente los mismos que en la versión anterior. Sin embargo, hay algunos cambios interesantes en el software que le otorgan mayor flexibilidad y posibilidades, siendo posible usar alguna de las nuevas características con los iPod anteriores instalando la versión 1.3 del software para el iPod (disponible en www.apple.com/ipod/download).

La primera opción interesante se encuentra en la posibilidad de definir los menús de la pantalla de inicio en el apartado de ajustes. Así, si desea tener los contactos, el reloj, o los juegos lo más a mano posible puede ponerlos en el menú principal. También es nueva la posibilidad de crear una lista de reproducción temporal desde el propio iPod (llamada “On the go”). Tan sólo es necesario pulsar y mantener unos instantes con el botón central sobre el nombre de una canción o sobre una lista de reproducción para que ésta se añada a esta lista temporal. Asimismo, en el nuevo iPod se puede asignar directamente la puntuación de una canción pulsando dos veces sobre ella. Por desgracia, estas funciones no pueden emplearse en los iPod anteriores, al igual que sucede con los dos nuevos juegos incluidos (versiones para el iPod de los venerables Solitarie y Parachute).

Otros cambios menores se encuentran en que al encender el reproductor, aparece mostrando el menú o la canción en la que se encontraba al apagarlo (algo que se echaba de menos en el anterior). El sonido (clic) de los botones y de la rueda tiene un volumen algo más elevado y se puede asignar que la alarma reproduzca un pitido (ciertamente más audible que el de el anterior modelo) o que además se inicie una lista de reproducción determinada (con lo que ahora sí puede utilizar el iPod como un despertador). Asimismo, con el nuevo iPod (o con los anteriores iPod actualizados con la versión 1.3) la luz aparece en el menú principal y se enciende con una ligera transición en lugar de bruscamente.

Mejor que el MP3

El nuevo iPod (y los iPod anteriores con el software actualizado), además de ser capaz de reproducir archivos de sonido en los formatos MP3, AIFF, WAV o Audible, puede reproducir el formato AAC que permite obtener una mayor compresión del archivo conservando una mejor calidad. En las pruebas realizadas codificando en MP3 y en AAC (a 128 Kbps), con tamaños de archivo prácticamente idénticos tras la compresión, resultó difícil percibir grandes diferencias de calidad de sonido. Sin embargo, si se aumenta la compresión (64 Kbps), los archivos AAC mantienen una calidad muy similar y empiezan a marcar diferencias con respe