El paquete iWork presentado por Steve Jobs en la pasada Macworld Expo tiene como estrella al nuevo procesador de textos Pages (el otro componente es Keynote 2, la evolución del programa ya existente). Se trata una aplicación pensada para el nuevo usuario que Apple (o Steve Jobs) tiene en mente para sus productos: el dueño de un iPod, una cámara de fotografía digital y una cámara de vídeo DV que desea crear documentos tan espectaculares como las películas que puede crear con iMovie y con la misma sencillez.

En realidad Pages no es un procesador de textos puro como puede ser AppleWorks o Microsoft Word, sino una mezcla a medio camino entre un procesador de textos y un programa de autoedición (el símil más parecido puede ser el desaparecido FrameMaker para Macintosh) creado pensando en los usuarios no demasiados técnicos que buscan soluciones bonitas y rápidas.

Peso pesado

La primera impresión que recibimos al instalar el programa es que se trata de una aplicación pesada. El propio instalador advierte que el conjunto Pages y Keynote 2 requiere 1 GB de disco y se niega a instalarse si no hay ese espacio disponible. Una vez en nuestro ordenador podemos comprobar que sólo la aplicación Pages utiliza 395 MB de disco.

Este tamaño también se hace notar en los documentos generados. Si bien un documento sencillo de texto se mantiene en un tamaño delgado, en el momento en que se empiezan a insertar imágenes (sobre todo si son fotografías digitales) el tamaño crece espectacularmente.

La razón la descubrimos tras una rápida inspección. Los documentos de Pages no son en realidad tales documentos, sino que, como en el caso de las aplicaciones de Mac OS X, se trata de paquetes, es decir carpetas que ocultan en su interior diversos elementos que en este caso son el documento Pages con el texto y aparte todas las imágenes y otros componentes en su tamaño original. Por tanto si insertas una fotografía y la reduces de tamaño, en AppleWorks, Word y otros programas se guardará la imagen reducida que ocupa bastante menos espacio, mientras que en Pages se conserva el original.

Esto significa un aumento considerable de tamaño (tanto como para pasar a ocupar cuatro y cinco veces más que en otras aplicaciones, con los consiguientes problemas de ocupación de disco y sobre todo de envío por correo electrónico).

A cambio de este inconveniente del tamaño, el que se guarden los originales permite deshacer, rehacer y modificar las imágenes y la maquetación del documento todo lo que queramos (el programa tiene un nivel ilimitado de “Deshacer”) manteniendo la calidad de los originales.

Si bien se trata de una gran ventaja, hubiera sido deseable una opción para “adelgazar” el documento antes de enviarlo por correo o similar. Una especie de “vaciar papelera” como tiene iMovie para liberar espacio en disco cuando estamos seguros que no queremos deshacer los cambios.

Sin embargo, el término “peso pesado” se aplica sobre todo a la velocidad de la aplicación.

Cuestión de velocidad. El programa funciona bien en un G5 y aceptablemente en un G4, aunque en este equipo cuando se intenta mover una imagen la respuesta es lenta, pero el programa en un G3 (el requisito mínimo es un G3 a 500 MHz) simplemente es lento a todos los niveles, incluso teclear un texto se convierte en algo pesado, sobre todo cuando se emplean acentos, ya que por alguna extraña razón al usar Pages en este tipo de equipos antiguos y teclear letras acentuadas el programa se encarga de distribuir varios acentos adicionales de su cosecha e incluso intercambiar caracteres entre sí, con un resultado bastante molesto ya que obliga a borrar y rehacer el texto. Un efecto que sin embargo sólo ha pasado con equipos más rápidos de forma muy esporádica.

Plantillas

La diferencia de Pages con un procesador de textos convencional se aprecia al crear un nuevo documento. Pages siempre utiliza una plantilla para crear un nuevo documento, aunque sea una plantilla en blanco, y excepto en este último caso las plantillas incluyen diversos diseños de página que se aplican para ampliar el documento, de la misma forma que se aplican en un programa de autoedición.

Estas plantillas se seleccionan en el menú Páginas de la barra de herramientas y cada página se rellena con imágenes y texto de relleno (el conocido “lorem ipsum” cuya historia puedes conocer en www.lipsum.com) y que son sustituidas por los contenidos reales al insertar una nueva imagen o teclear texto en esos cuadros.

La inserción de las imágenes puede hacerse con la opción de menú Insertar->Seleccionar... o de una forma más sencilla arrastrando el documento de la imagen sobre el hueco correspondiente si ya existe en la plantilla o bien dentro de un cuadro de texto si quieres una imagen que se desplace junto con el texto que la rodea o bien colocándolo fuera de un cuadro de texto (y moviéndolo luego si quieres que quede debajo de uno) si lo que te interesa es que la imagen se quede fija en la página.

Sin embargo, a pesar de todas estas características de autoedición, no busques diálogos en los que aparezcan los ajustes avanzados que tiene un programa de autoedición; como hemos dicho, el programa está pensado en la sencillez.

Además, y se trata de un fallo muy importante, una vez que se han insertado diversas páginas, cada una con su plantilla distinta, no es posible cambiar o eliminar la plantilla aplicada a una página intermedia.

Barra de herramientas. La barra de herramientas de Pages es mucho más versátil que en otras aplicaciones, ya que las opciones que tiene dan acceso directo a la práctica totalidad de las opciones de menú, algunas de las cuales son incómodas al estar escondidas en un submenú como es el caso del tipo de letra, al cajón de estilos y a diversos elementos de las paletas.

Cada icono, además, puede tener un submenú asociado si la correspondiente opción de menú también lo tiene, por lo que una barra configurada adecuadamente puede ahorrar muchos viajes a los menús y a las paletas que ocupan espacio.

Pero si trabajas en un ordenador con una pantalla pequeña es posible que quieras ocultar la barra de herramientas para lo cual está la barra de título de la ventana tiene un botón alargado en la parte derecha que muestra y oculta esta paleta.

Cajón de estilos. Aparte de la barra de herramientas, la interfaz de Pages emplea un cajón lateral donde se muestran los estilos de párrafo, carácter y lista que hayas creado o que se incluyan con una plantilla y que puedes aplicar al texto simplemente seleccionándolo y haciendo clic sobre el estilo elegido.

La creación de estilos nuevos para aplicar al texto es más intuitiva que en otras aplicaciones; seleccionas una sección de texto, le aplicas los cambios que deseas, tipo, tamaño, estilo, indentación, numeración, etc. y al final pulsas el botón con el símbolo + situado en la parte inferior del cajón de herramientas. El menú que aparece te permite crear un estilo de párrafo, lista o carácter utilizando la información que has aplicado al texto en cuestión. Si quieres modificar un estilo el método es similar, pero en primer lugar seleccionas dicho estilo, le haces los cambios y al terminar despliegas el menú asociado al estilo, la flecha situada a su derecha aparecerá en rojo, y eliges la opci