Esta cámara de vídeo con entrada y salida FireWire activa seguramente sea una de las más pequeñas que puede encontrar (4,3 cm de ancho, 11,5 cm de altura, una profundidad de 8 cm y un peso de 410 gr), sin que ello signifique que deba renunciar a algunas de las características ofrecidas por otros modelos del mismo segmento y de mayor tamaño. Todo lo contrario. A la capacidad de grabar vídeo en casetes DV también se suma la de capturar fotografías con una resolución VGA o XGA en la tarjeta SD suministrada con una capacidad de 8 MB, mediante la que se pueden almacenar un máximo de 150 fotografías en modo VGA con calidad estándar, 24 fotografías con la máxima calidad en resolución XGA, o grabar hasta un máximo de 20 segundos de vídeo en formato MPEG-4 con una resolución adecuada para enviar el archivo por correo electrónico. Por supuesto, se puede grabar con relaciones de aspecto de pantalla 4:3 (la normal en TV) y 16:9 (formato panorámico).

En cuanto a las características habituales en este tipo de cámaras domésticas, la DVP3 no se queda a la zaga: una sistema de lentes de buena luminosidad, telefoto óptico de 10 aumentos que llega hasta los 100x en digital, 800.000 píxeles efectivos del CCD, micrófono estéreo con ajuste automático de ganancia, un buen balance de blanco automático, ajuste automático o manual de la velocidad de obturación y exposición, un excelente sistema de estabilización de imagen, modo de grabación con escasa luz y para la grabación o fotografía de sujetos a contraluz, así como una buena selección de fundidos y efectos digitales de vídeo y también de sonido.

Buenos detalles

Tratándose de una cámara de su tamaño nos ha sorprendido gratamente la facilidad de uso y acceso a los controles para cada uno de sus modos de funcionamiento, ya sea como cámara de vídeo, para capturar fotografías o en modo de reproducción. Con la mano que se sujeta la cámara se puede accionar sin ningún problema el control de grabación y parada, zoom, activar el selector de almacenamiento (cinta o tarjeta), el ajuste manual de la exposición o enfoque, etc.

Un reflejo de la economía de controles impuesta por el espacio es el hecho de que en el selector de posición de funcionamiento también están incluidas las palancas para operar el Tele, y que al mismo tiempo hacen las funciones de rebobinado y avance cuando la cámara está en modo de reproductor. El botón de grabación/parada/pausa también es común para el funcionamiento como cámara y reproductor, y los botones de ajuste exposición y contraluz también permiten ajustar la salida del volumen cuando funciona como reproductor.

Otros buenos detalles de diseño son el sistema de protección de la lente, una placa integrada en el cuerpo de la cámara que se desliza en sentido vertical para dejar libre o cerrar el objetivo y gracias al cual se evitan las frecuentes molestias que se producían durante la grabación mediante la típica tapa, y la portezuela de acceso al interior del visor óptico que permite limpiar las motas de polvo que suelen introducirse con el paso del tiempo.

La pantalla TFT color de matriz activa (con una diagonal de 0,44 pulgadas) ofrece una calidad de color excelente prácticamente desde cualquier ángulo de visión y, característica común en este tipo de cámaras, se puede girar hasta un máximo de 180 grados para facilitar la grabación con la cámara prácticamente desde cualquier ángulo.

Algunas limitaciones

Pero el tamaño también implica la necesidad de hacer algunas concesiones. Por ejemplo, no se puede utilizar ningún tipo de adaptador en el objetivo de la cámara, ya sea para aumentar la cobertura del gran angular en el caso de que quiera tener más posibilidades en la grabación en interiores, o para algo tan práctico como instalar un filtro de protección para la lente o un pequeño parasol.

Otra limitación es que el cuerpo de la cámara no tiene el suficiente espacio para albergar todas las conexiones para la entrada y salida de vídeo (por ejemplo no se puede conectar un micrófono externo), aunque sí incluye el habitáculo para tarjetas SD o MultiMedia Card, la conexión FireWire y la salida AV. La conexión USB, la salida S-Video y el conector para cable de edición se alojan en una base auxiliar que se fija al cuerpo de la cámara mediante una conexión situada en la base y que se ancla aprovechando la rosca del trípode.

Otras concesiones son las relativas a los materiales empleados para algunas partes. Por ejemplo, el sistema de rueda para conmutar entre los modos de grabación (Manual / Automática) y reproducción es de un plástico que no nos ha ofrecido demasiada confianza. Además, para girar dicho control hay que pulsar al mismo tiempo el botón de bloqueo de posición y en muchos casos el recorrido no fue muy suave.

La fijación de la pantalla TFT tampoco es la más robusta que cabría esperar: un trozo de plástico con forma de cuña en su extremo que encaja en una hendidura de la carcasa de la pantalla. Seguramente el fabricante haya estudiado a conciencia el grado de resistencia para que no se estropee con un uso normal. Pero dejando a un lado este aspecto, a nosotros tampoco nos ha parecido un sistema que permita abrir la pantalla con rapidez, y se suma a los cerca de cuatro segundos necesarios para que la cámara esté operativa desde que se pone el selector en el modo de grabación.

Hollywood en el bolsillo

Grabación de vídeo, sonido y fotografía, combinación con diferentes efectos o transiciones digitales de vídeo y también de sonido. En definitiva, un funcionamiento versátil. La tarjeta SD suministrada por el fabricante contiene 12 efectos de sonido en formato MP3 que se pueden insertar durante la grabación, aunque sólo se pueden escuchar en modo de reproducción o al seleccionar en el menú de sonido digital el que se quiere utilizar. Siendo prácticos, y desde una perspectiva Mac, su utilidad no pasa de lo anecdótico. Pero se pueden borrar los efectos de sonido de la tarjeta y sustituirlos por archivos MP3 propios para añadir un tema musical a la cinta al mismo tiempo que graba.

La única limitación es que no se puede sobrepasar la cantidad de 12 archivos, hay que conservar el nombre con numeración correlativa original y no pueden sobrepasar la capacidad máxima de la tarjeta; y si adquiere una tarjeta SD o MultiMedia Card de mayor capacidad (máximo de 64 MB), también se puede utilizar la cámara como reproductor MP3.

La capacidad de utilizar la DVP3 como cámara fotográfica sí resulta bastante más práctica. No le ofrecerá la misma calidad que puede obtener con una cámara fotográfica digital dedicada (el CCD ni siquiera llega a un millón de píxeles) pero sí se obtienen buenas fotografías con iluminación día y en exteriores. El modo de máxima calidad proporciona un detalle y resolución suficientes como para obtener copias impresas de buena calidad con una impresora de inyección de tinta doméstica con calidad fotográfica. En este caso la resolución XGA (1.024 x 768 píxeles) se obtiene mediante interpolación, ya que el CCD captura la imagen en la resolución nativa PAL (720 x 576 píxeles). Y si la aplicación de las fotografías se limita al ámb