CÁMARAS DIGITALES USB


Kodak ha sido por excelencia una de las empresas más comprometidas con el mercado de cámaras digitales y con la conexión de éstas a los Mac con puertos USB. De hecho fue este fabricante el que hace poco más de un año lanzó la primera cámara (DC260) con conexión USB compatible con Mac. En esta última entrega nos presenta dos modelos, DC240i y DC280, intentando cubrir, con estos modelos, dos tipos de usuarios con diferentes necesidades; los que precisan en su trabajo una cámara digital sin excesivas pretensiones (como médicos, arquitectos, agentes inmobiliarios, etc.) y el usuario que desea una opción para introducirse en el mundo de la fotografía digital.

Características comunes

Kodak ha partido de una serie de dotaciones comunes en ambos modelos, en cuanto a sus sistemas de resolución, de almacenamiento, funcionalidad y características físicas. Kodak sitúa su cámara DC240i en una resolución máxima de 1.280 x 960 píxeles, con una reproducción de buena calidad en papel de unos 5 x 7 cm, mientras que el modelo DC280 puede alcanzar un máximo 1.760 x 1.168, llegando su reproducción en papel hasta 10 x 15 cm. En modo “standard” ambas cámaras admiten menores resoluciones, disponiendo de mayor cantidad de fotografías para albergar en la memoria. El almacenamiento de las imágenes se realiza en una tarjeta CompactFlash, esto supone mayor flexibilidad ya que estas tarjetas están muy extendidas, pudiendo utilizar las de otros fabricantes. En el modelo DC280 la memoria de la tarjeta es de 20 MB dotándola de gran capacidad, mientras que el modelo 240i tan solo tiene 8 MB, una capacidad escasa en relación con la que empiezan a ofrecer de serie la mayoría de los fabricantes.

Los botones, de goma blanda, resultan un poco toscos y lentos de respuesta. Sin embargo, el menú de las cámaras resulta visual e intuitivo, con selección de idioma incluyendo el español entre otros. Permite ver las imágenes realizadas en forma de mosaico, ayudando en sobremanera las búsquedas, y su posible manipulación. Con tres niveles de nitidez y tres tipos de calidades en ambas cámaras, el usuario dispone de un amplio abanico de posibilidades, tanto a la hora de tomar una imagen como al almacenarla. El balance de blancos resultará útil para corregir las distintas fuentes de luz no natural que se pueden encontrar, como son las viraciones al verde producidas por los fluorescentes o los tonos rojizos de las bombillas comunes de tungsteno. Dentro de los distintos tipos de filtros con los que cuentan ambas cámaras, tales como la toma de fotos en blanco y negro o viradas a sepia, etc., destaca el llamado modo texto. Este filtro conseguirá mediante el ajuste automático del contraste y la nitidez, reproducir textos legibles, con resultados satisfactorios.

Como dato curioso, dentro de estas opciones para personalizar la toma de imágenes, las cámaras incorporan la posibilidad de añadir bordes artísticos. Al utilizar éstos, el problema radica en que recortan parte del área efectiva de la imagen (si quiere conservar la máxima calidad, le resultará más práctico realizarlos en un editor de imágenes).

Fotómetro. El sistema de medición incorporado en la cámara consigue tener, en la mayoría de las ocasiones, los objetos correctamente iluminados. Si bien en algunas ocasiones, para conseguirlo será necesario hacer uso de sus dos tipos de medición selectiva: múltiple o ponderada al centro. La primera tomará tres referencias de luz en el encuadre y realizará una media. Mientras que la segunda utilizará como medición correcta, la tomada en el centro de la imagen.

Adicionalmente, ambos modelos cuentan con una pequeña unidad de flash integrada en el cuerpo de la cámara que le permitirá tomar imágenes en condiciones de escasa iluminación siempre que los sujetos se encuentren a una distancia máxima de unos tres metros. El flash dispone de tres posiciones (automático, apagado y reducción de efecto ojos rojos) que, si bien cumplen su cometido, al fotografiar objetos cercanos su intensidad hace que éstos se muestren completamente sobreexpuestos.

El peso, 330 gramos y unas dimensiones de 133 x 51 x 75 mm hacen que ambas cámaras sean idénticas. La diferencia más notable es la carcasa del modelo 240i, que sumándose a la fiebre iMac que invade hoy día el mercado de periféricos, es translúcida y está disponible en colores, haciéndola fresca y atrayente. Comparten el mismo sistema de alimentación: pilas alcalinas tipo AA, o recargables, estas últimas junto con el cargador, vienen incluidas en los dos modelos. La duración de las baterías es suficiente para una sesión de tres o cuatro horas, aunque dependerá directamente del uso que se haga de la pantalla LCD y el flash. Para evitar el consumo de las baterías, estos modelos incorporan un sistema que apaga automáticamente la cámara si no se acciona ningún botón transcurridos unos minutos.

El modelo 240i dispone de zoom óptico de 3 aumentos y un zoom 2x digital, algo más que el modelo 280 (2x óptico 2x digital). Sin embargo, con las dos cámaras podrá realizar desde un plano general hasta un primer plano sin necesidad de moverse del sitio. El motor del zoom óptico es realmente rápido y mantiene los objetos enfocados, mientras que en modo digital es muy lento y, si se decide a utilizarlo, deberá tener en cuenta que éste conlleva una perdida de calidad considerable en la imágen tomada. El modo Macro, según las especificaciones técnicas, permite enfocar los objetos desde una distancia mínima de 0,25 m, aunque en la práctica no podrá enfocar con precisión a menos de 0,28 m.

Uno de los puntos a favor de estos modelos (aunque es una opción muy extendida) es su salida a TV, compatible con el sistema americano y el europeo, que le permitirá ver las imágenes en cualquier televisor. Adicionalmente, su conectividad a través del bus USB consigue descargas 10 veces superiores a los tradicionales puertos impresora/módem.

La pantalla LCD es una de las asignaturas pendientes de Kodak, ya que es aún una de las más lentas del mercado en previsualizar la imagen (con una frecuencia de refresco que hace ver la imagen borrosa cuando se mueve la cámara). Además, el ruido en la pantalla es elevado y se hace mucho más evidente cuando las condiciones de luz son escasas.

Software. Además de los controladores de la cámara, el fabricante suministra una amplia variedad de aplicaciones entre las que destacan el progama para diseño web Adobe PageMill, y el editor de imágenes Adobe PhotoDeluxe. La descarga de las imágenes puede realizarse a través de la aplicación autónoma que instala el CD-ROM con los controladores o a través del módulo TWAIN que podrá utilizar con Photoshop o con el propio PhotoDeluxe.

Conclusión

Tras analizar las posibilidades prácticas de cada modelo destinado a un tipo de usuario diferente y teniendo en cuenta la diferencia mínima de precio, la conclusión es que Kodak cumple los requerimientos de funcionalidad que solicita tanto un usuario doméstico con la 240i como uno semiprofesional con la cámara 280. El inconveniente se encuentra en el excesivo precio con el que se presenta ambos modelos, en especial la 240i, ya que la diferencia es prácticamente el coste de la tarjeta CompactFlash.

Píxeles versátiles


La Kodak DC280 ofrece una gran versatilidad, salvando con buena nota la mayoría de las situaciones en las que suele encontrarse el fotógrafo. Arriba a la izquierda, una imagen tomada de la pantalla de un televisor, utilizando el modo texto, da una idea de las posibilidades de la utilización de éste para crear otros efectos. Abajo a la izquierda, una imagen tomada con luz de tungsteno y empleando el Macro. La imagen de la derecha pone de manifiesto los excelentes resultados que se obtienen en condiciones de escasa luminosidad.