De un tiempo a esta parte la estrategia de Kodak con respecto a las cámaras digitales orientadas al mercado doméstico se han centrado en hacerlas más sencillas de manejar, eliminando características añadidas y funciones que, aunque puedan ser útiles para usuarios más avanzados, tengan el peligro de encarecer o complicar el producto. En el caso de Kodak DX3500, esta filosofía se ha llevado ha su máxima expresión, dejando a un lado opciones extra como la grabación de vídeo o audio e incluso “recortando” al máximo las opciones típicas de la mayoría de las cámaras. Como contrapartida, como se verá a continuación, ofrece algunas características que la hacen atractiva para quienes buscan sencillez y efectividad.

El contenido del paquete es medianamente completo y junto con la cámara se entrega un cable USB, los cables para la conexión al televisor, una batería recargable, la base de carga y transferencia (Dock), un adaptador de corriente, los CD-ROM con el software y la documentación básica para utilizar el dispositivo. Se echa de menos una funda de transporte y una documentación impresa algo más amplia, aunque hay que decir que la documentación en PDF es excelente, está en castellano y con sus correspondientes versiones para usuarios Mac y PC.

Con un cuerpo construido en plástico gris oscuro y gris metalizado, y con una línea en la que abundan las curvas, no hay mucho que objetar sobre su diseño ya que no destaca demasiado por su aspecto ni por sus dimensiones. En cuanto a comodidad al sujetarla, aunque hubiese sido de agradecer una forma más ergonómica, su poco peso la hace bastante manejable.

En su parte posterior dispone de un visor óptico bastante fiel en cuanto al encuadre y con unas marcas que le ayudarán a evitar errores en los planos cercanos. También dispone de la habitual pantalla LCD en color con un tamaño y una frecuencia de refresco (20 fotogramas por segundo según el fabricante) suficiente para encuadrar con comodidad.

La posición de los botones sigue el estándar habitual, y el manejo de las funciones es muy fácil (también por la escasez de opciones). Los menús en pantalla son claros y pueden configurarse para que aparezcan en castellano.

Si tiene algunas inquietudes como fotógrafo, se encontrará instantáneamente indignado: el objetivo es de foco fijo y no dispone de zoom, no puede seleccionarse el tipo de luz ambiental, ni aumentar o disminuir la exposición ni nada que se le asemeje. Las únicas opciones de disparo son los tres modos típicos de flash y la posibilidad de enfocar objetos cercanos en modo macro. Si lo que desea es apuntar y disparar, desde luego es ideal porque es difícil hacer algo mal.

El almacenamiento de las imágenes tiene lugar en la memoria interna de 8 MB que incluye la cámara y pueden insertarse tarjetas Compact Flash en uno de sus laterales. En cuanto a las baterías, deberá economizar al máximo el uso del flash y de la pantalla LCD si no quiere agotarlas en menos de una docena de disparos.

Conexión y transferencia

Una de las tareas tediosas a las que tiene que enfrentarse un usuario de una cámara digital es la conexión de los cables para transferir la imágenes al Mac o para conectar la fuente de alimentación y recargar las baterías. Kodak ha optado por la misma solución que emplean algunos asistentes personales: una base sobre la que se coloca la cámara y que proporciona la conexión USB y la alimentación. Adicionalmente, la base incluye un botón para arrancar el software de transferencia sin tener que acceder a éste desde el Mac y una luz de estado que indica si se está cargando la batería, si la carga ha sido completada y si se está realizando una transferencia.

Software

La instalación del software de la cámara resulta muy sencillo ya que el CD arranca automáticamente al insertarlo en la unidad y dispone de instrucciones en castellano. El problema está en que si vuelve a insertar el CD en la unidad o lo deja dentro y reinicia, volverá a arrancar el instalador. No es preocupante, pero hubiese sido de agradecer una forma menos “intrusiva”: cualquier usuario es capaz de hacer un par de clics para arrancar un instalador.

Una vez instalado el software, situando la cámara sobre la base y presionando el botón de transferencia se abrirá éste y podrá decidir qué imágenes quiere descargar y en qué lugar de su disco duro. La transferencia es muy rápida, tardando unos 20 segundos en volcar los 8 MB de la memoria interna al disco duro del Mac.

Como era de esperar, Kodak incluye una aplicación para llevar a cabo un tratamiento básico de las imágenes. Su funcionamiento es sencillo y permite realizar ajustes de brillo y contraste, pasar las imágenes a escala de grises o a un tono sepia y hasta crear pases de diapositivas en formato QuickTime. Lo único que se le puede achacar es que las vistas previas son un poco pequeñas y que la aplicación no es precisamente rápida.

Calidad

La cámara incorpora un sensor de 2,2 millones de píxeles, según Kodak, y la resolución máxima de captura es de 1.800 x 1.200 píxeles en formato JPEG. La calidad de las imágenes que proporciona es sorprendentemente buena, con una saturación adecuada, una nitidez respetable y sin aberraciones cromáticas ni ruidos exagerados. A pesar de las escasas opciones de disparo, la cámara cumple su cometido muy dignamente en la mayoría de las situaciones, aunque se echa de menos poder compensar la exposición y un flash con mayor potencia y regulable.

Conclusión

Con un precio recomendado cercano a las 80.000 PTA, IVA incluido, es una de las opciones más económicas del mercado (dentro de las que superan los dos millones de píxeles), proporciona buena calidad de imagen y seguramente sea una de las más cómodas y fáciles de utilizar. Los mayores defectos se encuentran en la lentitud del software de edición y en la escasa duración de las baterías. Si quiere una cámara que pueda manejar toda la familia y tiene pocas o ninguna gana de aprender fotografía se trata de un producto a tener muy en cuenta. Por otro lado, si tiene alguna inquietud como fotógrafo se queda muy corta en posibilidades.

CALIFICACIÓN: ****/7,0 LO MEJOR: Calidad de imagen. Facilidad y comodidad de uso. LO PEOR: Duración de las baterías. PRODUCTO: Formac Studio. FABRICANTE: Kodak. Web: www.kodak.es. DISTRIBUIDOR: Kodak. Tel: 91 626 71 00. Fax: 91 626 73 22. PRECIO: 79.900 PTA, IVA incluido (480,21 EUR).