Los equipos presentados recientemente suponen una nueva renovación de la gama de consumo y profesional de sobremesa. El nuevo iMac ya incluye el procesador PowerPC G4, mientras que el nuevo modelo de doble procesador Power Mac G4 a 1 GHz pulveriza todas las marcas de rendimiento.

Apple lo ha vuelto a conseguir. Si el anuncio de los primeros iMac supuso una auténtica revolución la nueva hornada tampoco deja indiferente a los que se acercan a un distribuidor Apple para verlo en directo. El diseño es realmente llamativo y práctico: una CPU que es una semiesfera con un diámetro de 27 cm (un ancho total de 38 cm, teniendo en cuenta el monitor) y una pantalla LCD TFT de matriz activa que está unida a la base por un brazo de acero inoxidable que permite girarla un total de 90 grados a cada lado, inclinarla o regular su altura con dos dedos.

Pero el buen diseño también está acompañado de otras mejoras que se venían solicitando desde hacía bastante tiempo. Ya tenemos un ordenador de “consumo” con un procesador G4 a velocidades nada despreciables, la tarjeta gráfica se ha actualizado a una nVidia GeForce 2 MX con bus AGP 2x y 32 MB de memoria DDR y en las configuraciones iMac G4/700 MHz con unidad Combo e iMac G4/800 MHz con unidad SuperDrive se incluyen los excelentes altavoces Apple Pro Speakers.

Gracias a la libertad para ajustar el monitor y la forma de la CPU se puede utilizar la posición que mejor le venga a cada uno. El modo tradicional, con todas las conexiones en la parte posterior y la bandeja de la unidad óptica en el frontal o para que los conectores queden en un lateral con la unidad óptica en el opuesto. En cuanto a sus dimensiones, el iMac tiene una altura de 50 cm cuando se pone la pantalla en su posición más elevada, y sólo 33 cm con la posición más baja. No obstante, seguramente utilice el equipo con la posición de pantalla ligeramente por debajo de su vista y vigilando que no llegue a entorpecer la bandeja de la unidad óptica. Con este ajuste, el iMac tiene una altura de 42,5 cm, 38 cm de ancho y 26 cm de profundidad. En cuanto al cable para conectar los altavoces, tiene una longitud suficiente para ponerlos ligeramente alejados a ambos lados del iMac.

El teclado extendido que se suministra con el iMac G4 también ha sufrido algunos cambios. Al igual que el ratón óptico suministrado, el Apple Pro Keyboard se ha “pintado” de blanco a juego con el color estándar en la gama de consumo y se ha cambiado la etiqueta en algunas de sus teclas. Esta combinación de teclado y ratón, que si los comprase sueltos le saldría por 96 EUR cada uno, es excelente. La flexibilidad que proporciona el teclado extendido es excelente, con 15 teclas de función, bloque numérico, teclas de edición (avance y retroceso de página, y para moverse hasta el principio o al final del documento), teclas para modificar el volumen y tecla para expulsar o cargar la bandeja de la unidad óptica. El ratón también tiene una precisión realmente buena con un diseño que se ajusta a la perfección a la mano. Pero si prefiere utilizar un ratón que tenga más de un botón o que incorpore rueda de navegación puede comprar un Wheel Mouse Optical (con un precio aproximado de 40,90 EUR).

Más gráficos

La pantalla LCD TFT de matriz activa del iMac G4 tiene la misma diagonal que el Apple StudioDisplay de 15 pulgadas, y un centímetro escaso más que la pantalla del iBook de 14 pulgadas. Aunque con la misma diagonal útil, el grosor de la pantalla del iMac es 1 cm mayor que el del iBook y 1 cm más fina en comparación con el Apple StudioDisplay de 15 pulgadas.

El contraste de imagen es bastante bueno (300:1) y la luminosidad es excelente con 200 cd/m2. Colores saturados y nitidez. Eso sí, por la elegancia que supone la nueva pantalla LCD, y la posibilidad de ajustar su posición hay que pagar un pequeño precio. Al igual que sucede con el monitor LCD de los iBook o el AppleStudio Display de 15 pulgadas, en la pantalla del iMac G4 se ve una estela al desplazar el apuntador y las ventanas, y en la reproducción de discos DVD Vídeo o películas QuickTime también advertirá más grano y aberraciones de color en comparación a la misma reproducción en un monitor CRT.

Como en los anteriores iMac, la imagen del monitor externo será la misma que en el monitor incorporado (modo espejo) y también a la misma resolución. Curiosamente, este modo de duplicado de vídeo funciona correctamente con todo tipo de programas, salvo con la reproducción de títulos DVD Vídeo en Mac OS 9 que en nuestras pruebas sólo mostró la imagen en el monitor externo.

Aunque la tarjeta gráfica GeForce 2 MX incluye más memoria y mejora el rendimiento de las utilizadas en anteriores iMac se mantiene el límite de 1.024 x 768 píxeles como máxima resolución. Y aunque es la misma tarjeta gráfica que se ha utilizado en anteriores modelos Power Mac G4, como por ejemplo el G4 a 533 MHz o el G4 de doble procesador a 800 MHz, el rendimiento que se obtiene es algo inferior como pudimos comprobar en las pruebas de Quake (60,4 fps en el modo de alta resolución) y también en iMovie o en InDesign y FinalCut Pro. En parte esto se debe a que el bus del iMac G4 se mantiene en 100 MHz, sólo se dispone de 256 KB de memoria caché de nivel 2 (eso sí, a la misma velocidad del procesador) y a que la tarjeta gráfica está conectada a un bus PCI AGP 2X, en vez de la AGP 4X que se utiliza en los modelos profesionales.

Equipo doméstico con rendimiento profesional

Si se está preguntado sobre las posibilidades del iMac G4 para trabajar con aplicaciones de retoque fotográfico, paginación o aplicaciones de desarrollo para la Web, la respuestas es ¿por qué no va a poder hacerlo? Adelante, los requerimientos mínimos de aplicaciones como Photoshop, InDesign o Dreamweaver encajan con lo que el iMac le ofrece de serie, aunque no le vendría mal ampliar la RAM hasta los 512 MB. Lo que también le recomendamos es que en este caso conecte un monitor CRT a la salida mini VGA del iMac. Para ello tendrá que gastarse 25 EUR en el cable adaptador miniVGA-VGA, ya que no se incluye de serie.

Y si piensa utilizar aplicaciones de 3-D, de vídeo o de edición profesional de DVD Vídeo, le recomendamos que se incline por los modelos de la gama profesional. El rendimiento general es realmente bueno y, sobre todo, la incorporación del procesador G4 supone un incremento de velocidad importante en comparación con la anterior gama iMac con procesadores G3. Desde luego no es que se trate del equipo ideal para trabajar con FinalCut, ya que en un proceso que en el último equipo con doble procesador de Apple se son necesarios 25 minutos en el iMac G4 se necesitan algo más de 60. Otras tareas como grabar 32 minutos de audio (320 MB de datos) se realizan en 10 minutos con la unidad SuperDrive en modo CD-R a una velocidad 8x, la misma velocidad que utiliza para grabar discos CD-RW y también para leer discos DVD Vídeo.

Además, el iMac más alto de gama también incluye como unidad óptica la unidad SuperDrive abriéndole las puertas a la creación de sus propios discos DVD Vídeo. Desde luego no tendrá el mismo rendimiento que si utilizase uno de los Power Mac con unidad SuperDrive pues el proceso de compresión MPEG-2 es tres veces más lento que en un Power Mac G4 con doble procesador a 1 GHz. Pero la espera bien vale la pena, lo importante es que ahora podrá crear sus discos DVD