Muchos usuarios tenemos que confesar que una de las razones que nos hizo sentirnos atraídos por los Macintosh no fue otra que la elegante estética de su interfaz. Si el aspecto de su escritorio no ha cambiado desde que compró su iMac (o se parece a la imagen de la derecha) es posible que hoy sea un buen día para soltarse la melena y probar algunas de las posibilidades de personalización que le brindan Mac OS y otras pequeñas utilidades.

Es posible que transformar completamente la apariencia del escritorio, los iconos y las ventanas del Mac, no le parezca una idea demasiado interesante o puede que, por el contrario, se convierta en un fanático de los cambios (de los que aparecen cada mañana con un escritorio diferente según su estado de ánimo). A lo largo de este artículo vamos a ver las posibilidades de personalización de Mac OS sin olvidarnos de algunos consejos que pueden ayudarnos a evitar que los adornos se conviertan en una pesadilla.

El primer consejo de amigo que cualquiera puede darle es que no se debe abusar de los recursos que se encuentran fuera del propio Mac OS para personalizar la interfaz, ya que éstos pueden ser una fuente extra de inestabilidad para el sistema o para las aplicaciones (aunque en ocasiones hayan sido, nadie sabe por qué, una forma de resolver éstas). Además, tenga en cuenta que las personalizaciones llevan asociadas un mayor consumo de recursos de su máquina: para el sistema es más fácil “recordar” cómo es el icono estándar de las carpetas de su escritorio y mostrarlos en pantalla que hacerlo con cien iconos personales distintos y un fondo de escritorio que es una imagen de dos megabytes. Si sus prioridades son la velocidad y la estabilidad, evite las personalizaciones extremas.

Si ha leído hasta aquí, es posible que ya no quiera saber nada de personalizaciones. Sin embargo, la personalización puede ayudarle a trabajar más a gusto, a no perderse entre las carpetas de su escritorio, a evitar el cansancio de ver durante meses el mismo fondo de éste o simplemente a sorprender a sus amigos con una interfaz “extrema” y curiosos sonidos que se disparan cuando realiza una acción como arrastrar un icono o vaciar la papelera. Como en muchas otras facetas, hay un punto de equilibrio que para cada usuario es distinto.

Lo que está más cerca

La forma más asequible de personalizar la apariencia se encuentra en el panel de control de Mac OS que lleva este mismo nombre. En este panel de control podremos definir el color de realce de los textos seleccionados en las aplicaciones, la tipografía de los menús, el patrón o la imagen del escritorio y hasta los sonidos. Las opciones son muy amplias y tan sólo debe tener cuidado con las imágenes que coloca como fondo de escritorio, ya que pueden ralentizar el redibujado de éste y las tipografías que emplea para los menús ya que, si emplea tipos que no son del sistema se está arriesgando a que su Mac se quede “congelado” en más de una ocasión. De la misma manera, si activa el suavizado de fuentes en pantalla consegurá que éstos se muestren con un aspecto más agradable a la vista pero estará consumiendo (tacita a tacita) recursos del sistema.

Imágenes en el escritorio. Si se decide a colocar una imagen como fondo de su escritorio, tenga en cuenta que el sistema la albergará en su memoria temporal (memoria RAM) y el tamaño de ésta afectará a la velocidad con la que se redibuja su pantalla. Asimismo, aunque se pueden emplear una gran cantidad de formatos de imagen, entre los que se cuentan el formato PICT, GIF, BMP, JPEG, etc., utilice si es posible el formato JPEG para el fondo de su escritorio.

Si su máquina anda escasa de memoria, es mejor optar por un diseño de escritorio basado en un patrón. Los patrones disponibles en Mac OS 8.6 son también bastante interesantes y, si no le convence ninguno, puede crear cualquier textura o patrón en una aplicación gráfica y utilizarla como diseño de escritorio (aunque ésta es una tarea que “tiene truco” si no desea que se noten los bordes del patrón al repetirse por la superficie del escritorio).

Iconos personalizados

Si las aplicaciones y documentos que tiene en su disco duro tienen iconos particulares para que los pueda identificar fácilmente, ¿por qué no pueden tenerlos sus carpetas, su disco duro o su buzón de invitados? Es cierto que a cada icono de su escritorio o de una carpeta se le puede asignar una etiqueta accediendo al menu Archivo para distinguir, por ejemplo, sus trabajos urgentes de los que “pueden esperar”. Sin embargo, puede hacer que los iconos de los elementos (documentos, carpetas, buzones, el disco duro, etc.) de la interfaz tengan un aspecto más personal. En Internet y en los CD-ROM que incluyen las revistas especializadas hay (al igual que suele suceder con las imágenes y patrones para el escritorio) infinitos iconos que pueden servirle para personalizar sus carpetas.

Los temas de sonido

Si ha investigado un poco en el panel de control Apariencia se habrá dado cuenta de que el Mac, ademas de incluir la posibilidad de personalizar su imagen, permite añadir sonidos a las acciones que realiza con el ratón o con el teclado.

Por desgracia, al igual que sucede con la apariencia de las ventanas (en las que sólo encontrará la llamada Apple platino), los únicos sonidos disponibles son los Sonidos platino; aunque lo que si podrá definir es en qué tipo de acciones desea que se produzcan los sonidos para evitar que acabe “volviéndose loco”. Si desea utilizar unos sonidos distintos (igual que sucede con los temas de apariencia) sólo le queda la opción de comenzar a “transgredir” las normas e ir más allá opciones que Apple pone a su disposición en Mac OS (vea el cuadro Kaleidoscope y los temas de escritorio). A partir de ese momento, entrará en las personalizaciones extremas y tenga en cuenta que si su ordenador va más lento o se muestra inestable, ya sabe quién debe ser su primer sospechoso.

Kaleidoscope y los temas de escritorio

-------------------------------------------------------

Las formas más avanzadas de personalizar el aspecto del mac nos las proporcionan, los temas de apariencia y la utilidad Kaleidoscope. Los primeros son archivos de temas (tanto de apariencia como de sonido) que se introducen en la Carpeta del Sistema y se pueden seleccionar después desde el panel de control Apariencia. Por su parte, Kaleidoscope es una utilidad shareware que añade una extensión y un panel de control al sistema, y sustituye a los controles de apariencia de éste.

Antes del regreso de Steve Jobs a Apple, la compañía había anunciado que las futuras versiones de Mac OS dispondrían de distintos estilos de interfaz. Ésta fue una idea que Jobs se encargó de eliminar argumentando que la variedad de aspectos podía llegar a confundir a los usuarios. Sin embargo, los programadores de Mac OS se dejaron una “puerta de entrada” para que programadores independientes creasen nuevos temas de apariencia (como el que puede ver en la imagen superior). En http://themes.hellyeah.com puede encontrar más información sobre éstos, así como varios temas de apariencia y de sonido para su Mac.

Sin embargo, la utilidad que más variedad de interfaces proporciona es Kaleidoscope. En www.kaleidoscope.net podrá d