El éxito de la tienda enlínea de música ha provocado que rápidamente haya otras empresas decididas a imitar el sistema de Apple. Así, Realnetworks, por ejemplo, ha adquirido el portal Listen.com y su presidente, sarcásticamente, ha comentado que “no les preocupa que Apple venda música a su cinco por cien de usuarios ya que el se conforma con el otro 95”. La propia Microsoft, tras haber lanzado su MSN para Mac OS X (con un conjunto de prestaciones curiosamente similar al de las “iaplicaciones” y el servicio Mac.com) también anda a la caza del negocio de la música, así que la única posibilidad que tiene Apple de demostrar que está por delante es ponerse en medio y lanzar cuanto antes un iTunes para Windows con su tienda de música integrada. En parte, regalar iTunes a los usuarios Windows sería un agravio para los usuarios Macintosh, pero puede ser una excelente forma de “engancharlos” a la tienda en línea de Apple, vender más iPods y hasta puede que más Macintosh. Lo peor es que, de no hacerlo así, Microsoft o Realnetworks copiarán la idea y nos la venderán como suya.

El mes pasado, con la tienda en línea recién estrenada, nos preguntábamos que posibilidades tendríamos de que el servicio llegue a España (sobre todo contando con la experiencia de otros servicios que han quedado restringidos a EE.UU). Pues bien, a día hoy, sin tener otros datos que las ventas de las primeras semanas y lo que hemos podido charlar con Juan Antonio Castellanos, el nuevo director general de la filial de Apple en España, casi podemos apostar que el servicio estará disponible en nuestro país. La razón es que se trata de mucho dinero y de un servicio clave para la estrategia de Apple en el mercado de consumo, por lo que no es algo que se vaya a luchar a solas desde las filiales sino con todo el peso de Cupertino.

El felino que viene

A finales de este mes Apple hará la presentación preliminar de la que será su próxima revisión mayor de Mac OS X, “Panther”. Aunque no sabemos nada a ciencia cierta sobre lo que traerá (eso sí, rezamos por que sea algo más rápida) Mac OS X 10.3, debería dejar obsoleta a la versión 10.2 como ésta dejó anticuada a la 10.1. La revolución de Mac OS X y del “estilo de vida digital” no puede pararse ni un minuto porque es la única forma de que los usuarios Macintosh sigamos apegados a la plataforma y los usuarios Windows se planteen el cambio. Aunque la Macworld Expo de Nueva York se presente un tanto “descafeinada” sin conferencia inaugural por parte de Jobs, está claro que para el verano tenemos que ver, además de Mac OS X Panther, novedades en cuanto a hardware. Apple tiene que jubilar más pronto que tarde el PowerBook G4 Titanio y sustituirlo por un modelo en línea con los de 12 y 17 pulgadas (hay rumores que afirman que Apple los tiene ya con su caja y todo en los almacenes a la espera de acabar con el stock del modelo actual). Asimismo, Jobs debería ya revelar alguna noticia sobre el futuro de las máquinas de sobremesa y sobre los chips PowerPC de IBM, antes de que regrese el fantasma del megahercio.

El reto de la distribución

Otro de los retos importantes a los que se enfrenta Apple es el de reconstruir su canal de distribución tanto en Estados Unidos como en Europa. Apple no quiere ya contar con una gran cantidad de pequeños puntos de venta y demás: quiere distribuidores que hagan grandes volúmenes de negocio y que tengan capacidad e infraestructura para llevar sus productos más allá de los terrenos tradicionales del diseñador independiente. Así, en Estados Unidos, la apuesta por las tiendas Apple sigue siendo firme a pesar de que por el camino vayan cayendo distribuidores locales. En Europa y en España, parece que el camino es incrementar al máximo la presencia en grandes superficies para atender al mercado de consumo y conformar una red de distribuidores muy especializados para ofrecer servicios e introducir la plataforma en terrenos (como la informática empresarial) en los que un pequeño distribuidor no tiene oportunidades.

Son ciertamente tiempos de “mucho correr” para las grandes compañías de tecnología personal. De vez en cuando uno se toma un café o una caña con alguien de alguna empresa relacionada con el entorno Macintosh y (como si el trabajo en Macworld nos hiciese llevar una especie de sotana) se confiesa y te cuenta “lo terriblemente mal que está el mercado del Mac y lo lejanos que han quedado los tiempos en los que los Mac se vendían como rosquillas”. Sin embargo, a pesar de que la cuota de mercado de Apple no escale puntos al ritmo que se podía esperar, la “cuota de relevancia” de la plataforma sigue creciendo día a día y, desde luego, algunos tenemos muy poca nostalgia de los tiempos del Macintosh LC 475 (por mucho que se vendiesen) y muchas ganas de ver por dónde evolucionan Mac OS y los Mac en los próximos meses.

Apple tiene tantos frentes de batalla comercial abiertos como en sus mejores tiempos (sin tener que vender impresoras o cámaras digitales) y muchas oportunidades, pero tiene que demostrar que esas oportunidades se transforman en conquistas.