Los encontrará de todos los tamaños, tecnologías y precios. Tanto si su antiguo monitor ha llegado al final de su vida útil como si está buscando el compañero perfecto para su flamante nuevo Mac, de la elección que tome dependerá no sólo la comodidad con la que maneje las aplicaciones sino también la confianza que pueda tener a la hora de realizar trabajos críticos con sus aplicaciones de diseño, retoque de fotografías, ilustración vectorial, la sencilla elección de los colores más adecuados para los elementos de sus maquetas de InDesign o XPress o el retoque de color en sus ediciones de vídeo o diseño de sitios Web.

La primera característica que debe tener en cuenta es el tamaño de la diagonal, dado que es un indicativo que, junto con la máxima resolución proporcionada, le dará una idea de la comodidad con la que podrá trabajar. Y es que no es lo mismo editar una imagen de gran tamaño o editar una película de vídeo en unas escasas 14 pulgadas a 1.024 x 768 píxeles que poder hacerlo en un monitor de 20 o 23 pulgadas con resoluciones superiores a los 1.600 x 1.200 píxeles en las que, por ejemplo, pueda tener a la vista más pistas de vídeo o tener que manejar con menos frecuencia la herramienta de lupa; además de que le permitirá realizar una mejor organización de las principales ventanas y paletas de herramientas de las aplicaciones.

El tamaño de punto también es importante, así como el tiempo de respuesta en el caso de los monitores TFT. El primero, tanto en los CRT como en los TFT, le dará una idea del detalle o nitidez que le ofrecerá el monitor (parte del enfoque en la imagen), mientras que un tiempo de refresco excesivamente alto (superior a los 30 ms.) producirá halos, rastros y otros defectos en los monitores TFT, especialmente cuando reproduzca vídeo o ejecute juegos.

Los ajustes de geometría en los monitores CRT no son una cuestión que vaya a necesitar desde el primer instante en el que conecte el monitor a su ordenador, pero con el paso del tiempo y a medida que se vayan desgastando los principales componentes por el uso seguramente necesite realizar algunos ajustes. Los más evidentes son la posición y tamaño de la pantalla. En este caso procure buscar monitores que lo hagan automáticamente (como por ejemplo el Barco Reference Calibrator). Otros ajustes más avanzados son los relacionados con la geometría de la imagen en los que se necesita más paciencia hasta conseguir el resultado adecuado. En este caso procure que el monitor le ofrezca como mínimo la posibilidad de corregir el efecto barril, paralelaje, trapecio, moiré y la convergencia de la imagen.

Por lo que respecta a la fidelidad en la representación del color, procure que como mínimo incorporen los preajustes de temperatura estándar (si busca un monitor para un uso general) y si es posible que también le permita establecer pasos intermedios entre dichos valores, así como corregir el color de forma individual para cada uno de los canales R, G y B. Fabricantes como Sony, LaCie disponen de modelos que incorporan ajustes avanzados para la configuración del color y que se suministran con dispositivos para realizar una calibración de color. Barco, por su parte, garantiza la absoluta fidelidad de color tanto con los ajustes que se pueden realizar mediante las opciones recogidas en el menú como también mediante el uso del calibrador OptiSense y el software suministrado.

A continuación le mostramos lo que puede obtener con dos de los mejores monitores CRT que puede encontrar actualmente de Barco y Samsung (lamentablemente no pudimos probar el modelo ArtiSan CRS de Sony), así como de los monitores TFT de Apple, LaCie, Formac, Samsung y Sony. Una completa gama de monitores entre 17 y 23 pulgadas entre la que no le costará elegir un buen monitor para su Mac.

Barco Reference Calibrator

Barco garantiza que con el Reference Calibrator V siempre mantendrá una perfecta calibración de color a nivel de hardware a lo largo de toda la vida del monitor y que, a diferencia de las soluciones de calibración basadas en software, sus imágenes siempre se mostrarán con el mismo color aunque los fósforos se vayan deteriorando con el paso del tiempo (tipo EBU con un CRT fabricado por Hitachi). El resto de las características también acompañan a la más crítica de la calibración de color que se realiza mediante el dispositivo de medición OptiSense IV suministrado: tamaño de punto de 0,25 mm, conexión BNC (la única disponible) y una diagonal idéntica al monitor CRT de Samsung también evaluado en este artículo. Eso sí, a diferencia del SyncMaster 1100DF, este modelo incorpora entradas y salidas de puerto serie y cinco puertos USB, utilizando uno de ellos para establecer la comunicación entre el monitor y el Mac. La parte frontal también incluye el conector para el OptiSense, el dispositivo que realiza las lecturas durante los procesos de calibración ya sea mediante el software suministrado o directamente desde las opciones disponibles mediante el menú OSD, aunque también es posible utilizar dispositivos de lectura de otros fabricantes previo ajuste del valor Delta E mediante el software suministrado.

Precisamente las opciones recogidas en el menú OSD de este monitor también sobrepasan lo corriente, permitiendo realizar desde un ajuste de geometría, tamaño y posición automáticos (mediante una imagen de ayuda a pantalla completa), ajustes precisos de cualquier aspecto relacionado con la geometría de imagen, uniformidad de color o eliminación de moiré, hasta la uniformidad de blanco, ajuste del nivel del brillo o temperatura de color.

Adicionalmente, si las opciones del menú en pantalla no son suficientes para realizar ciertos ajustes con precisión, junto con el monitor también se suministra el software Calibration Talk que, por una parte, duplica algunas de las funciones de dicho menú aunque dotándolas de una interfaz gráfica que facilita su manejo como sucede con las múltiples opciones disponibles para la corrección de la geometría. El software también permite crear diferentes perfiles de uso y avisa si es preciso realizar una nueva calibración.

En la calibración por software se puede elegir entre realizar una calibración central o de toda la pantalla. El primero es muy similar a la calibración que se puede realizar mediante los dispositivos de otros fabricantes. Con el segundo el usuario puede elegir entre realizar una calibración de las 25 zonas en las que se divide la pantalla o seleccionar sólo aquéllas que se deseen calibrar.

Desafortunadamente los usuarios de Mac OS X (a partir de la 10.2) estarán en desventaja en comparación a aquellos que vayan a utilizar este monitor bajo Mac OS 9.x, ya que durante nuestras pruebas tuvimos verdaderas dificultades para que el sistema de calibración funcionase correctamente en cualquiera de los modos disponibles.

Otros fallos que seguramente serán revisados por el fabricante son los que se producen al utilizar el software cuando se tienen varios monitores conectados al Mac, salvo que esté utilizando el Reference Calibrator como monitor principal, ya que el programa mostrará todas las plantillas para la corrección de la geometría y de calibración de color en el monitor principal en vez de hacerlo en la pantalla del monitor de Barco.

Calidad. Como resultado de la única calibración que pudimos realizar con éxi