Una de las mejores oportunidades para saber cuál es el verdadero estado de una compañía es disponer de un informe 10-Q. Recientemente, Apple ha depositado esta “jugosa” información financiera de carácter público en la SEC (Securities and Exchange Comisión). En ella, se ponen de manifiesto algunas cuestiones que habían pasado por alto entre tanta presentación y producto extraordinario.

Para aclarar términos, el año fiscal de Apple finalizó a finales de septiembre de 2001 y este informe se centra en el análisis financiero del primer trimestre de 2002 que concluyó en diciembre de 2001. En estos momentos, Apple está en su segundo trimestre fiscal.

Recortes de empleo. En el informe se pone de manifiesto que Apple está llevando a cabo una “acción de reestructuración” cuyos costes se han traducido en 24 millones de dólares en el primer trimestre de 2002. Según cita el informe, “este plan se ha diseñado para eliminar determinadas actividades y conseguir un mejor alineamiento de los costes operativos con las condiciones económicas del momento”. Esta afirmación, se ha traducido en 425 empleos, de los que 375 fueron finiquitados al finalizar el primer trimestre fiscal. Quien ha pagado los platos rotos de las reestructuración han sido los departamentos de operaciones, sistemas de información y administración.

Las tiendas de Apple. La compañía ha afirmado que este segmento de su negocio perderá dinero a lo largo de todo este año fiscal. Los datos confirman que se han realizado unas ventas de 48 millones de dólares y que se han tenido unas pérdidas operativas de 8 millones de dólares en tres meses.

La clave: los márgenes. El margen bruto de explotación (ventas totales menos el coste de las ventas), ha aumentado ligeramente a un 30,7%. Desde el mismo trimestre de 2001 con unos márgenes negativos (–2,1%), se ha apreciado un incremento sostenido que según Apple, proceden del continuo abaratamiento de precios en componentes (terceras partes) y de las pantallas planas junto al impacto positivo en los márgenes de las ventas procedentes de las tiendas Apple.

Un detalle a tener muy en cuenta es que Apple en el informe anticipa que los márgenes pueden “bajar significativamente” durante el segundo trimestre de 2002, debido al agresivo precio aplicado al nuevo iMac, el incremento previsto de la producción y el aumento de precios que se producirá en los componentes. Esta presión a la baja en los márgenes procede, según afirma Apple, de factores como: incremento de precio de materias primas, costes de fabricación en el exterior de los EE.UU y el incremento de las ventas en la gama de consumo con precios menores y en consecuencia márgenes menores.

Otro problema derivado de la disminución de márgenes es el incremento de problemas en la gestión de la calidad, los costes de la garantía de productos de Apple y en recortes de la política de estimulación de la demanda.

También, los inventarios, obsesión para Apple desde que Steve Jobs llegase a la compañía, pueden sufrir consecuencias. Así, debido a que los mercados con los que trabaja Apple son muy volátiles, existe un riesgo alto para prever de forma precisa la producción y el aprovisionamiento de materia prima. En este punto, cualquier error deriva en un exceso o insuficiencia de inventario, que en el primer caso supone altos costes de gestión y en el segundo, una incapacidad para cubrir la demanda establecida en los patrones de comportamiento de Apple. Web: www.sec.gov y www.apple.com.