Cómprese un PowerBook y, automáticamente, se convertirá en uno de los seres más nerviosos del mundo . No es como tener un hijo, o comprarse un deportivo, sino mucho peor . Con el tiempo desarrollará una sensación de dependencia hacia ese ordenador que hará que sufra cada vez que tenga que dejarlo desatendido en un sitio desconocido .

Por supuesto, un PowerBook es objeto de envidia y, sobre todo, si se compra el último modelo ( sea cual sea esta semana ) , un símbolo de bonanza económica . Esto era especialmente cierto hace años, cuando a las conferencias de desarrolladores de Apple acudían los primeros ejemplares de PowerBook y los usuarios del Macintosh Portable los miraban con envidia antes de coger fuerzas para volver a tirar del carrito donde llevaban su “portátil” . Últimamente no hay tanta diferencia, sobre todo desde que los PowerBook se pueden conseguir a precios que rondan las 200 . 000 pesetas . Pero aún se mira con un brillo de envidia en la pupila al “abusón” que saca un PowerBook G3 de la bolsa mientras los demás aún tiran de 5300 o de Duo . O de nada .

Antes de pensar en cómo invertir la paga “extra” en un PowerBook y, sobre todo, cómo justificarlo ante el “imperativo legal” correspondiente, téngase en cuenta que todos los usuarios de portátiles están sujetos a una serie de axiomas a los que se tienen que someterse con humildad y, en ocasiones, resignación .

1 . Axioma: nunca se tiene suficiente ordenador

Esto era cierto, siempre, hasta los primeros PowerBook G3, llamados por algunos, en clave, “Greed is Good” ( la avaricia es buena ) . Pero, independientemente de que en el momento en que se compre el ordenador en sí supere con creces las necesidades del usuario, está científicamente demostrado que esto es cierto sólo durante un plazo que oscila entre media hora y tres días . Una vez superado este plazo, se tiene la absoluta certeza de que el ordenador es bueno, pero… ¿ necesita más memoria ? Por supuesto . Siempre se necesita más memoria . Un ordenador portátil o no, con menos de 64 MB no es digno de recibir ese nombre . No porque el ordenador sea bueno o malo . La razón es más sencilla: los usuarios nos hemos acostumbrado a abrir programas y programas y a manejar documentos que hace cinco años ni se nos habría ocurrido tratar en un Macintosh . Por eso, cuando compre su portátil, plantéese comprar más memoria al mismo tiempo . El precio de la memoria se sigue manteniendo bajo, comparativamente más bajo, por ejemplo, que el de los discos duros . Por tanto, no sea tímido y llene su portátil de memoria . Es algo que nunca sobra y que no le añadirá mucho al coste total del ordenador ( vea el cuadro “Guía de ampliación de memoria” ) .

“Es que el disco duro se me ha quedado pequeño . ” También es lógico . Aunque en este caso es debido a la conocida ley de la informática que propugna que todos los discos duros tienden a ser ocupados por completo, independientemente de su tamaño . Es decir, si usted tiene un disco duro de 2 GB lo llenará y si lo cambia por uno de 4 GB, también llenará este disco duro . No pregunté de qué, seguro que todo es importante y útil . Pero aquí sí que hay que hacer concesiones . Un disco duro para PowerBook ronda las 10 . 000 pesetas, como poco . La excusa es que siempre se teme dejar en la oficina o en casa algún archivo importante . Pero la solución a este problema es tener en CD una copia de los datos que no se están utilizando pero que pueden necesitarse ( ¿ cómo ? ¿ que ni usted ni ningún conocido tiene un grabador de CD ? ) y llevar en el disco sólo los archivos realmente importantes . Si usa este sistema, recuerde que los CD no son un sistema para hacer copias de seguridad . Esto es, no se fíe de esa única copia cuyo único objetivo es tener los datos que pueda necesitar cerca de usted .

Si decide actualizar el disco duro no se preocupe sobre qué hacer con el viejo . En primer lugar, siempre puede tener un conocido menos favorecido al que ese disco “pequeño”, de “sólo” 2 GB le pueda venir bien . Y si no, la solución perfecta se llama DisKeeper ( que podrá obtener a través de importadores por algo menos de 20 . 000 pesetas ) . Consiste en una caja externa, con su correspondiente fuente de alimentación, que se conecta al PowerBook mediante una tarjeta PC Card .

Por último, si su ordenador se ha sentido sobrepasado por los tiempos y la técnica, no lo tire . Actualícelo… si se puede . No todos los PowerBook han nacido para ser actualizados . Si tiene la suerte de haber comprado un portátil actualizable ( 1400, 2400 ) tiene bastantes opciones . En el caso de los PowerBook 1400 podrá encontrar una actualización de Newer Technologies que, por unas 80 . 000 pesetas ( Gráfica Directa . Tel . : 91 304 00 12 . Interdeal . Tel . : 91 352 71 51 ) , convertirá este equipo en un PowerBook G3 a 233 MHz con una caché de 512 KB . ( Este producto está distribuido en nuestro país por Gráfica Directa . )

2 . Axioma: siempre faltan accesorios

Algunos son imprescindibles . Por ejemplo, una disquetera . No me mire de esa manera, los G3 que se venden actualmente en España no vienen con disquetera, es preciso comprar una por unas 18 . 000 pesetas . Si lo prefiere, hay disponibles unidades SuperDisk para los G3 . O Zip, pero tarde o temprano tendrá que leer un disquete, aunque si quiere optar por un soporte que aune gran capacidad de almacenamiento y precio adecuado, el Zip interno de VST ( para los PowerBook G3, 3400 o 1400 ) , cuyo precio es 54 . 000 pesetas, es la opción más recomendable ( puede conseguirse a través del distribuidor Gráfica Directa o la red de distribución de LaCie ) .

Dos mejor que una . Una segunda batería también es una buena compra . Aunque las ciencias adelantan que es una barbaridad y las nuevas baterías proporcionan varias horas de carga ( aunque sigan siendo pocas, eso si ) , es bueno tener una segunda batería por si hay que hacer un viaje largo o estar todo el día fuera de la oficina haciendo presentaciones en sitios donde la luz eléctrica todavía está esperando la visita de Edison .

Adaptador SCSI . Un pequeño conector, de plástico o metal ( hasta en esto hay clases ) que por menos de 5 . 000 pesetas transforma el conector HDI-30 de los portátiles al DB-25 del SCSI convencional . Le interesa comprar un modelo que le permita conectar un disco duro al portátil y conectar el portátil como disco duro . Cuando Apple presentó el PowerBook 100, los ingenieros añadieron una interesante característica que permitía que el ordenador, mediante un cable especial pudiese conectarse como disco duro de otro Mac, facilitando la transferencia de datos . Incidentalmente, los usuarios que compraron los PowerBook 140 y 170, mucho más potentes, descubrieron enojados que no podían hacer esa cosa tan útil de conectar el portátil como disco duro de su ordenador de sobremesa . Apple subsanó el “error” en los modelos posteriores ( aunque la mayor parte de los modelos de la serie 1xx ) no pueden conectarse como disco duro de otro ordenador .

Conexión de red . Si su ordenador no incluye un conector Ethernet de serie, pero necesita conectarse a la red de la empresa o a la de algún cliente, tendrá que recurrir a las nunca bien ponderadas tarjetas PC Card, de las cuales hay una buena oferta para Mac . Lo mismo se aplica a los módems . Hay tarjetas módem/fax de casi cualquier velocidad . Y existen unas tarjetas llamadas “combo” que incorporan Ethernet, módem y fax en una única tarjeta . Elija el tipo y fabricante que elija, procure buscar un modelo que incluya el conector en la misma tarjeta, casi todos de 3Com ( después de adquirir MegaHertz, el inventor del sistema ) . Es mucho más cómodo viajar sólo con una tarjeta sin tener que preocuparse de conectores adicionales .

No sólo e