Podemos decir que nos encontramos ante un monitor casi perfecto para cualquier diseñador gráfico o fotógrafo. De entrada incorpora todo tipo de conectores de forma que se puede emplear con la salida proporcionada no sólo por las tarjetas gráficas más recientes (DVI-I o DVD-D) sino también por las utilizadas en los anteriores Mac con conexión VGA. Además, el fabricante proporciona junto con el monitor todos los cables de conexión de vídeo y alimentación necesarios.En cuanto a las principales características técnicas hay que destacar su resolución nativa de 1.600 x 1.200 píxeles aunque sea a una escasa frecuencia de 60 Hz. El tamaño de píxel es de 0,27 mm y el tiempo de respuesta (velocidad de refresco) es de 20 ms, a lo que debemos sumar cinco modos de ajuste de color, cuatro de los cuales no son modificables por el usuario, y unas excelentes opciones de ajuste automático no sólo para la posición del cuadro de imagen fase y estabilidad sino también para el enfoque y ajuste automático de brillo y contraste. A ello hay que sumar un valor de contraste excepcional con una relación típica 500:1 y una luminosidad en consonancia con la mayoría de la oferta (250cd/m2).Para los más escépticos sobre la calidad y fiabilidad de color producida por los monitores con tecnología TFT debemos decir que tanto el perfil instalado por omisión como el ajuste de color nativo ofrecen una correspondencia de color excelente, capaz de mostrar hasta el mínimo detalle en la zona de las sombras, detalles que en otros monitores se pierden al mostrar la imagen excesivamente oscura. También se trata de un monitor capaz de mantener una consistencia de color excepcional sobre toda la superficie de la pantalla.Otro atractivo que permite conservar en todo momento la relación de brillo/contraste idónea en función de la imagen o documento que se esté utilizando en cada momento reside en que el monitor es capaz de ajustar automáticamente estos valores sobre la marcha, detectando prácticamente al instante los cambios de brillo. Adicionalmente, y como ocurre en los modelos de la gama CRT, LaCie también suministra en este caso una visera que se puede acoplar a la pantalla con el objeto de evitar que se desvirtúe el color debido a la luz incidente sobre la pantalla desde los laterales o la parte superior.Precisamente, el ángulo de visión horizontal y vertical es otro de los puntos fuertes de este modelo, ya que es posible ver la imagen sin distorsión de color prácticamente desde un ángulo de 180 grados por los laterales y algo menos desde el marco superior.Otras cualidades de manejo son la posibilidad de ajustar la altura y giro con bastante suavidad, aunque no ocurra lo mismo en el ajuste de la inclinación, operación bastante más imprecisa. Otro aspecto en el que se debe prestar algo de atención es precisamente cuando se ajusta la inclinación o el giro de la pantalla, pues al tratarse de un panel pivotante puede quedar ligeramente inclinado. En cuanto a la posibilidad de utilizar el monitor en modo Pívot (vertical) en el caso de los Mac esta opción queda limitada a los equipos que tengan instalada una tarjeta gráfica ATI Radeon 9800 Pro, mientras que LaCie suministra para Windows el software que permite utilizar esta característica.Todo bajo control. El menú OSD es intuitivo gracias a la jerarquía de navegación, mientras que el ajuste de los diferentes parámetros también resulta bastante preciso debido al tipo de botones empleados. Lo único que nos gustaría ver mejorado en este sentido es que tuviese un mayor rango para aumentar o reducir los valores de las diferentes opciones, especialmente en los ajustes de anchura y estabilidad, y que permitirían obtener aun más calidad con la conexión D-Sub 25.Precisamente, es cuando se utiliza el monitor con una conexión analógica donde se encuentran los “peros” y es que, si bien la calidad en la reproducción del color es excelente, no sucede lo mismo con los patrones formados por varias líneas u otro tipo de figuras con tendencia a producir moiré. En este caso no puede llegar a corregirse mediante las opciones de ajuste del monitor sin sacrificar la calidad en la reproducción de los textos con un excesivo contraste o bajando la resolución a un mínimo de 1.280 x 1.024 píxeles (a 85 Hz) en cuyo caso toda la imagen tiende a mostrarse algo borrosa. El problema de moiré no será evidente si se va a utilizar fundamentalmente con programas de paginación o de composición y retoque fotográfico, aunque sí es posible que dé problemas al crear ilustraciones vectoriales y al trabajar con aplicaciones de CAD o 3-D en los que se empleen mallas con líneas muy finas.ConclusiónSi buscas un monitor capaz de ofrecer una excelente reproducción de color, nitidez, contraste, capaz de representar el mínimo detalle tanto de las imágenes como en los textos y con una buena resolución de trabajo, entonces este modelo de LaCie es lo que necesitas. Por último, además de poder ajustar su altura, giro, inclinación y posición mediante la peana suministrada, también podrás desmontar el panel para instalarlo en un brazo articulado (opcional) o en modo mural. En definitiva, un producto recomendado.LaCie 321--------------Calificación: *****/9,0 (Producto recomendado)Lo mejor: Resolución, calidad del color, nitidez, contraste. Conexiones.Lo peor: Peso, ajuste de fase en conexiones analógicas. Ajuste de inclinación. Función Pívot compatible sólo con ATI Radeon 9800 Pro.Fabricante: LaCie.Distribuidor: LaCie. Núñez Morgado, 3, 5. 28036 Madrid. Tel.: 91 323 83 00. Web: www.lacie.es.Precio: 1.740 EUR, IVA incluido.