Este mes estoy tratando de asimilar varios movimientos en el mercado Apple, que sin duda traerán cola de nuevo. Por un lado, cuando se llega en la industria a ver que una máquina G5 con doble procesador a 2,5 GHz no es muy interesante... Algo está ocurriendo o ya ha ocurrido. ¿Hasta qué punto merece la pena estirar el presupuesto por un 25% más de potencia de microprocesador? ¿Será que empiezan a plantearse y muy seriamente la incorporación del G5 sobre ordenadores portátiles como sustituto de los venerables sobremesa? Dicen que no, que próximamente no veremos PowerBook G5 pero ¿qué es “próximamente” en esta industria? ¡Seis meses u ocho! ¿Puede ser también que están ofreciendo al mercado lo que necesita sin excesos de ningún tipo? Y así, hasta que nos sorprendan, porque hace falta algo de hierro nuevo en plazo no superior a seis meses.

Según los expertos, una mejora en el microprocesador de un 20% repercute aproximadamente en un 5% en el total de la máquina y en esta ocasión creo que han cumplido con la parroquia para salir del paso... Vamos, como si el negocio de los ordenadores no fuese con ellos en estos tiempos de crisis.

Lo pequeño es lo importante

Recientemente han presentado Airport Express con AirTunes. Curiosa tecnología, oiga. Aparte de las cuestiones serias que nos facilita este cacharrito (redes, compartir impresoras, etc.) que estoy ansioso por probar, se me ocurren a mi algunas aplicaciones que creo que le faltan al cacharrito. Observo que para poder emitir sin cables a través de los altavoces, me hace falta un ordenador con conexión inalámbrica, la nueva versión de iTunes, el nuevo Airport Express en el enchufe de mi casa... ¿Pelín complicado, no? Eso sí, creo que nos están ofreciendo un dispositivo con sus secretos y que poco a poco los iremos descubriendo. Sabemos que Apple piensa con una lógica de mercado aplastante, pero también que nos va mostrando las piezas de un puzzle por separado que una vez montado vemos como tan obvio...

Airport Express: tinto de verano

A mi juicio este dispositivo puede facilitar muchas cosas para usuarios móviles, pero yo creo que ofrecen un auténtico dispositivo para montarnos las fiestas más divertidas. Me explicaré.

Bien, imaginemos un iPod, repleto de todas las canciones del verano. Resulta que esta nueva versión ya incluye conexión Bluetooth incorporada o más alla; con Airport Extreme (y una batería mejorada) ¡Vale! Me conformo con que la estación Airport Express incluya en breve conexión FireWire. Del mismo modo que ahora es iTunes, el software que se entiende con los altavoces disponibles en la sala, ¿no podría el software del iPod ser capaz de gestionar el asunto? Pues yo creo que sí... Bien es cierto que esta opción podría devorar un mercado como el del iTrip, por eso creo que la vuelta de tuerca no será próximamente. Seguro que alguno de los lectores ha probado a conectar un proyector de vídeo a iTunes mientras sale la música a través de cables en unos altavoces convencionales... ¡Menudas fiestas! Pues es en este punto donde creo que Airport Express con AirTunes puede ofrecer una dimensión nueva al asunto al poder retirar de la zona de copas el ordenador portátil que reproduce la música al conectarse sin cables...

Lo que está claro a mi parecer es que este movimiento no es más que un primer paso para convertir a iTunes en otra pieza absolutamente “domesticada” incluso en lugares donde no existan ordenadores o iPod... Quién sabe: una versión de iTunes para iPod, junto a un pequeño mando a distancia para iPod, sin cables, con 20.000 canciones... Uf, vaya fiestas. ¿Será posible tal vez con los próximos iPod con conexión de banda ancha inalámbrica con capacidad compartir listas de audio, descargar música a través de streaming o sintonizar radios de todo el planeta? Soñar en las posibilidades del mercado de la música digital con Apple es no ponerse límites, porque estoy seguro de que puede ser esto... Y mucho más. Un conjunto del que tan solo vemos unas pequeñas puntas de un iceberg tecnológico.

¿Está Apple mutando?

Como otras veces, Apple nos muestra algo ruidoso pero intrascendente (los G5) y deja caer soluciones que no quiere que “se noten” demasiado y con las que luego va devorando el mercado por la puerta de atrás, sin que ni tan siquiera Microsoft o Real puedan entender cómo ya están a la par en el mercado del streaming o cómo se han hecho de forma aplastante con el mercado de música digital en línea. Y todo empezó con iTunes, ¿recuerdan? Estoy convencido de que Apple está mutando, y no sabemos muy bien en qué se está convirtiendo, pero si que está claro que está más allá de ordenadores personales y sistemas operativos, aunque deba preservar este negocio, por el momento, para invertir en su verdadera “estrategia”.