El pasado día 13 de octubre Apple dio a conocer los resultados económicos de su cuarto trimestre fiscal, anunciando un beneficio de 111 millones de dólares, con lo que el beneficio anual aumenta a una cifra de 601 millones de dólares. Las predicciones de la propia compañía para el trimestre se habían evaluado entre 75 y 85 millones de dólares, pero la ganancia de 37 millones por la venta de acciones de ARM Holdings PLC (similar a las obtenidas en el último trimestre por la venta de ARM), han hecho aumentar el beneficio final del ejercicio fiscal.

Este dato fiscal de 111 millones es superior al de 106 millones obtenido por Apple el año pasado en el mismo trimestre, pero los ingresos globales de la compañía se han cifrado en 1.340 millones de dólares, un 14 por ciento menos que en el cuarto trimestre de 1998.

Incidencias como el terremoto de Taiwán donde se fabrican los iBook, o la imposibilidad por parte de Motorola de producir el volumen de procesadores G4 planificados para este trimestre, habían creado unas expectativas negativas respecto al impacto que tendrían en los resultados financieros de Apple. No obstante, y a pesar de estas circunstancias y de la amplia y profunda transición en la oferta de productos acometida por Apple este trimestre, las cifras se han mantenido en crecimiento. Las ventas internacionales han alcanzado un 35 por ciento; se han vendido 772.000 unidades y el 58 por ciento de ellas han sido iMacs.