commerce es el nombre de moda entre las empresas dispuestas a ganar dinero en Internet . Las previsiones auguran un espectacular incremento del comercio electrónico por la red y si una persona las lee, llega a pensar que en breve plazo desaparecerán todas las tiendas y la pantalla del ordenador se convertirá en un inmenso escaparate virtual .

Cuando este pensamiento me asalta dispongo de un antídoto infalible; cuando mi mujer tiene que enmarcar un cuadro o fotografía, la acerco a una tienda y espero pacientemente durante más de media hora ( no se atreve a dejarme más tiempo esperando ) mientras la vendedora y mi mujer mantienen una entretenida charla en la que revisan múltiples modelos de marcos y aquella da diversos consejos acerca del más aconsejable para el cuadro a enmarcar . Este tipo de comunicación es imposible en el comercio electrónico, de la misma forma que no puedo ir a amazon . com para hojear libros tranquilamente y elegir uno de ellos . Lo máximo es leer un pequeño extracto y en función de él y de las referencias que pueda haber obtenido de otras personas, encargar dicho libro .

Por tanto el comercio electrónico tiene un límite bastante claro, vale cuando se quiere comprar un objeto específico del que ya se sabe toda la información y está seguro que desea adquirirlo, pero descubrirá que ir de tiendas, algo a lo que son muy adictas muchas mujeres y también muchos hombres – me encanta ir de tiendas para curiosear y comprarme algún antojo, aunque el tipo de tiendas que a mí me gustan no es precisamente el mismo de mi mujer, cualquier cosa que no tenga teclas y/o cables no me interesa– no es tan divertido en la red .

Las ventajas teóricas de Internet son la rapidez en el pedido y recepción de la mercancía y unos buenos precios . Pero, ojo, que no es oro todo lo que reluce; puede encontrarse con casos como el de una cadena de grandes almacenes que cuando inauguró hace años su servicio de pedidos por módem, para asegurarse siempre llamaba al día siguiente una señorita para confirmar el pedido, otros hipermercados tienen un sistema de compra tan bien hecho que cuando entré en sus páginas hace unos meses descubrí que como máximo podía pedir 16 ó 40 productos en función del navegador que tuviera; patético si se tiene en cuenta que cuando alguien va al hipermercado normalmente llena el carrito con bastantes más productos .

La otra ventaja del comercio electrónico, el precio, puede ser real, pero al igual que en las tiendas normales conviene buscar y comparar antes de realizar su pedido . Por ejemplo, la librería más famosa de Internet, amazon . com, no es la más barata, para libros técnicos de informática recurro siempre a bookpool . com .

Dándole vueltas al tema del comercio electrónico surge muchas veces la pregunta clave: ¿ quién gana dinero en Internet ? . Los proveedores dicen que cobran muy poco y los operadores les facturan muy caro . Éstos a su vez dicen que necesitan mucha estructura y cobran poco . Las empresas que tienen presencia en Internet, afirman que este medio no les da dinero pero que tienen que mantenerse en él por imagen corporativa . Por tanto, ¿ hay alguien que gana dinero con Internet ? . Pues si existe una empresa que gana –y además mucho dinero– con este boom; se trata de Cisco, el fabricante de los routers que la inmensa mayoría de los proveedores, carriers y empresas utilizan para conectarse a Internet . De tratarse de productos selectivos que sólo utilizaban algunas personas para montar intranets, se ha convertido en un producto de distribución masiva hasta tal punto que el modelo 2501, el empleado por la mayoría de los proveedores de acceso a Internet, lleva vendidas más de un millón de unidades y la empresa ha entrado en una política expansionista con adquisiciones continuas al estilo Microsoft . En cierto modo recuerda a la época de la fiebre del oro en Estados Unidos, en la que las personas que se hicieron más ricas fueron las que vendían palas, carretas y otros enseres para los buscadores de oro .

Reyes Magos

Con un poco de suerte leerá esta columna antes de que llegue el día de Reyes y probablemente estará temblando ante la llegada de regalos típicos y tópicos del estilo de colonias, bolsos para ellas y corbatas para ellos . Uno de los problemas de hacerle un regalo a una persona de este tipo es que resulta difícil acertar . La mujer de un amigo mío me preguntó hace poco qué le podía regalar y que había pensado en un ordenador portátil ( compatible Wintel ) , que cuál podía regalarle . Me puse a meditar y descubrí que no sabía realmente si le gustaría y qué modelo, sus gustos no son los míos y la máquina que a mí me encantaría, a él le dejaría plano . Lo mismo sucede con todos los periféricos . Además la situación se complica cuando el que hace el regalo no tiene conocimientos informáticos . Mi madre, ha desistido de intentar ir de compras para mí y opta por delegar esa labor en mi mujer ( que a la vez le pregunta a mi amigo antes mencionado ) .

Le aconsejo que siga una política que a mí me ha resultado muy buena, retome la práctica de escribir una carta a los Reyes con todo lo que desea ( si además pone el precio y la tienda donde se puede encontrar, mejor ) , pero en lugar de echarla al buzón, déjela olvidada encima de la mesa del salón de su casa . Le ahorrará muchos dolores de cabeza a su cónyuge y amigos .

Por último, yo quiero pedir a los Reyes Magos algo para todos los lectores . Ya que estamos en el año de la liberalización del mercado de las telecomunicaciones en España; que bajen los precios de los servicios de comunicaciones de forma que los proveedores paguen menos y tengan mejores líneas de comunicación de forma que la conexión a Internet sea más barata y, sobre todo, más rápida .

Aunque como leí en un cartel “Lo imposible lo hacemos en el acto, los milagros tardamos un poco mas” .