Si todos los rumores y anticipación histérica acerca del iBook hubieran sido realidad, el último producto de Apple habría sido un Mac milagroso de menos de un kilogramo, pantalla táctil y con un precio de ciento cincuenta mil pesetas. En cambio lo que se ha presentado es el iBook, un iMac aplastado y de color caramelo cuyo diseño robusto y brillantes colores seguro que llegarán al corazón de los compradores de un portátil por primera vez y de los adictos a navegar por la Web.

Aunque el nuevo iBook no es el fantástico Mac soñado por la fábrica de rumores, no es menos sorprendente. Su diseño creativo, sus colores naranja y azul, sus características especiales y también su bajo precio rompen el molde de la informática portátil y, al igual que con el iMac que le precedió, provocará una conmoción en la industria informática.

iMac en movimiento

No es una sorpresa que el hermano pequeño del iMac tenga todos los componentes de una máquina barata y divertida. Las especificaciones del iBook son muy similares a las del iMac (vea la tabla “Todo en familia: el iBook y el iMac comparados”) y la carcasa traslúcida de Lexan de dos tonos es tan brillante como la del iMac. La pantalla es un modelo TFT de matriz activa de 12,1 pulgadas de tamaño, con una resolución de 800 por 600 píxeles y millones de colores que puede conmutar a 640 por 480 píxeles cuando quiera aumentar la imagen. Al igual que el iMac, el iBook incorpora un conjunto de programas preinstalados:

El conjunto de aplicaciones de productividad AppleWorks, juegos como Nanosaur y Bugdom de Pangea Software, FaxSTF, y el Diccionario Multimedia Visual Larousse, además de las habituales herramientas para Internet (Microsoft Internet Explorer, Netscape Navigator y Outlook Express).

Diseño espacial. De todas las características del iBook, la que más ha atraído a los enamorados de los portátiles es su increíble y atípico diseño. Sale del modo reposo al levantar la tapa y el cable de alimentación se enrolla solo como un yo-yo alrededor de un disco cromado, eliminando los dos minutos utilizados en desenredar cables cuando se guarda el portátil. El conector de alimentación se ilumina con una luz naranja cuando se carga la batería y en verde cuando se completa la carga. De esta forma nunca irá a un examen final con la batería descargada sin descubrir que lo había enchufado a un zócalo sin electricidad. El asa, en el borde de la bisagra del portátil, proporciona un sistema cómodo de agarrar y llevar el ordenador, y cuando suelta dicho asa unos muelles la vuelven a pegar a la carcasa.

El aspecto externo del iBook tiene una deuda, entre otras cosas, con las películas de ciencia-ficción. La luz indicadora no sólo parpadea para indicar que el ordenador está en reposo, lo hace como en las películas de serie B. Pero ningún componente informático ha tenido nunca tanto aspecto de nave extraterrestre al estilo de Expediente X como la estación base AirPort. Y en lugar de un touchpad negro, la superficie sensora del iBook es una placa plateada y dura de Mylar.

Construido para durar. Además del aspecto futurista del nuevo iBook, un conjunto de adiciones funcionales de diseño convierten a este portátil en lo suficientemente duro incluso para los usuarios más torpes. Para empezar, el recubrimiento exterior de colores es cuatro veces más grueso que en los PowerBook precedentes, reduciendo en gran medida la posibilidad de que los roces y golpes le afecten. Cada una de las posibles partes móviles, salientes o con tendencia a romperse se ha eliminado, tanto fuera como dentro: no hay ventilador, no hay tapa para los puertos, no hay bahías para tarjetas PC Card, no hay bahía para periféricos extraíbles, ni siquiera un enganche para mantener la pantalla unida al teclado cuando se cierra. En su lugar un muelle de dos posiciones hace fuerza para mantenerla cerrada igual que la caja de un anillo, y Apple indica que el contorno redondeado del iBook no sólo se ha diseñado para ser bonito; también ayuda a disipar la fuerza de un golpe violento, de forma similar a como lo hace la cáscara de un huevo, protegiendo su contenido.

Las teclas correctas

Ya ha desaparecido la pelea entre las manos grandes y las teclas pequeñas (las teclas del iBook son exactamente iguales a las de un teclado estándar de sobremesa). Y no sólo son del mismo tamaño, sino que la T invertida de las teclas de cursor también se encuentra en un grupo aparte. Además, al igual que en el PowerBook G3, muchas teclas tienen una función secundaria identificadas mediante un color común. Para activar esta función alternativa (convertir la parte derecha del teclado en un teclado numérico, por ejemplo) se debe pulsar la tecla Fn situada en la esquina inferior izquierda.

Funcionalidad. Esas pequeñas teclas de función que casi nadie emplea merecen recibir un reconocimiento especial. Las seis primeras, de F1 a F6, controlan el brillo de la pantalla, volumen del altavoz, bloqueo numérico y el silenciador del portátil sin necesidad de pulsar la tecla Fn. Sólo cuando se pulsa esta última se activan las funciones F1 a F6, si es que tienen alguna. Es posible utilizar el panel de control Teclado para invertir esta convención de forma que los controles de brillo y altavoz sólo funcionen al pulsar Fn. El resto de las teclas de función, de F7 a F12, realizan una interesante acción cuando se las pulsa por primera vez: muestran un diálogo que puede ejecutar su programa o documento favorito o conectarse a un disco en red en las posteriores pulsaciones de dicha tecla. Si lo prefiere, puede seleccionar los iconos de sus elementos favoritos en el panel de control Teclado: basta con arrastrar un icono del escritorio al cuadro correspondiente a una de las teclas de función en el diálogo Teclas de función del panel de control. Por fin las teclas de función son útiles sin necesidad de instalar herramientas adicionales, como QuickKeys de CE Software.

Teclado extraíble. El teclado ofrece otro toque agradable: en los espacios entre los bloques de las teclas de función se encuentran pequeños cierres deslizantes que pueden moverse con las uñas. Sin necesidad de ninguna herramientas puede levantar todo el teclado, accediendo al interior del iBook.

Una vez que extrae el teclado es fácil acceder al conector de expansión de RAM que puede aceptar un único módulo con capacidades de 32 MB, 64 MB o 128 MB. Tenga en cuenta que el iBook emplea una memoria SDRAM SODIMM de 3,3 voltios y 1,25 pulgadas. Dado que este no es el mismo tipo de memoria empleado en los PowerBook G3, los usuarios de los portátiles profesionales de Apple no podrán intercambiar la RAM entre un G3 y un iBook.

No hace mucho tiempo Apple hacía que fuese una tarea imposible el que los usuarios abrieran el PowerBook. Añadir memoria o mejorar el sistema con otra ampliación era labor de profesionales o si no se anulaba la garantía. Pero el iBook es una historia diferente. Resulta sorprendente pero justo a la derecha del conector de la RAM bajo el teclado se encuentra un claro diagrama mostrando cómo instalarla.

Bloquear el teclado. Aparte de la conveniencia y facilidad de abrir un iBook para añadirle más RAM, los padres y profesores no necesitan echarse a temblar: Apple ha incluido un tornillo especial entre dos teclas de función que al girarlo bloquea el teclado e impide que se abra. Una característica pensada para que los profes