Los Mac también se cuelgan y dan problemas . Más de uno y, a veces, bastante gordos . Recuerdo las declaraciones a un diario local del sospechosamente entusiasta Apple Centre de mi ciudad diciendo que los Mac “no fallan nunca” . Tampoco hay que exagerar, aunque se agradezca que, por una vez, haya mostrado públicamente su apoyo al Mac .

¡ Qué tristes se hacen nuestras tertulias si no podemos quejarnos de problemas con el ordenador ! Lo cierto es que a pesar de todo, los Mac en general son fiables y hay que sacarlos mucho de sus casillas para reventarlos . Veamos cómo hacerlo .

1 . Olvide los léeme . Bajo ningún concepto se deben leer los léeme que vienen con los programas . Especialmente los que acompañan al Mac OS . Pueden traer información sobre la compatibilidad de la nueva versión con otros programas y sistemas . Es mejor permanecer en beatífica ignorancia . Como ocupan espacio de disco duro, puedes tirarlos a la papelera .

2 . Instalar varias cosas a un tiempo . Especialmente extensiones y paneles de control . Es una forma muy segura de buscarse problemas . Todo lo que puede afectar al Sistema es potencial fuente de conflictos . Es recomendable instalar todo tipo de utilidades que afecten al aspecto y funcionamiento de la interfaz, o compresores de archivos a nivel de disco . A veces son extensiones que hacen cosas parecidas que se pelean entre sí, pero que no se pelearían instaladas por separado o en otro orden .

3 . Abrir muchos programas a la vez . No es un método seguro, pero cuantos más programas hay abiertos menos memoria dejas para las necesidades del propio Sistema, lo que favorece los cuelgues inexplicables . Una buena combinación es utilizar la impresión subordinada, mientras te bajas un archivo de muchos MB de Internet y, simultáneamente, tratas de acceder a una web “de diseño” con mucho JavaScript ( o mejor con Java ) .

4 . Utilizar programas de Microsoft . Son ideales . Consumen muchísimos recursos sin necesidad de abrir varios a la vez . De hecho, en pocos minutos puedes tener varias aplicaciones de ayuda abiertas, como el editor de ecuaciones, el Visual Basic, el programa de dibujo y más, algunos en la propia partición de la aplicación y otros fuera de ella . Además, los instaladores de Microsoft invaden la Carpeta del Sistema con todo tipo de cosas . En un solo paso puedes tener cubiertas las sugerencias 2 y 3 .

5 . Actualizar el Mac OS de forma compulsiva . Lo mejor es no conectarse a Internet en unos días, para evitar recibir por casualidad algún boletín de noticias con las recomendaciones para instalar la nueva versión . No hagas copia de seguridad e instala todas las opciones que puedas de una vez . Pasa de los léeme . Puedes cubrir las sugerencias 1, 2 y 3, a la vez . Para que la instalación sea más rápida, asegúrate de que el instalador no revisa el estado del disco duro ni actualiza el controlador de disco . Para mayor seguridad ejecuta una actualización, no una instalación limpia .

6 . Utilizar las utilidades de disco al primer síntoma . Ante cualquier problema, pasa las utilidades . Seguro que algo encuentran . Sáltate directamente los pasos de arrancar sin extensiones, arrancar con un sistema mínimo, arrancar desde otro disco, reconstruir el escritorio y demás .

7 . Utilizar Doublers . Sobre todo con versiones inadecuadas del Mac OS . O bien, actualiza el Mac OS sin desactivar el Doubler . Casi siempre funciona .

8 . Acelerar el procesador . Los nuevos G3 azules facilitan como nunca el proceso de trucar la velocidad del procesador . Sólo tienes que poner un puente para disparar la velocidad de reloj y tener un Mac a muchísimos megahertzios, así como una excelente y sofisticada tostadora, aunque no sirva para los CD, o una versión electrónica del suicidio a lo Bonzo . En los Mac antiguos la cosa es más emocionante, en especial si tienes que quitar y volver a poner alguna resistencia y hay que tirar del soldador .

9 . Tomarse un cafelito . Basta coger la taza de café, o el refresco o la copa, y dejar actuar la inexorable Ley de Murphy para que en pocos minutos se active la combinación electrónica + líquido con el resultado apetecido .

10 . Desinstalación de arrastrar y soltar . Si el instalador del software tiene opción de desinstalar, ignórala . Mejor que eso desactiva el software a mano, pero procura dejar las preferencias de los programas implicados como estaban . Tal vez el programa desinstalado haya hecho cambios en algunas configuraciones del ordenador . Mejor que mejor, eso asegura comportamientos inesperados y aleatorios .

11 . Dejar la cadena SCSI sin terminador . O poner dos dispositivos con el mismo número . Por supuesto, puedes simular USB con SCSI y conectar y desconectar dispositivos con todo enchufado y funcionando .

12 . Instalar software en versión alfa, beta o preview . Sobre todo versiones de Mac OS en desarrollo del servidor Hotline de guardia . Algunas ni siquiera arrancarán en tu máquina, ¿ se puede pedir más ?

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