Esta tarjeta permite, además, la digitalización de vídeo analógico, la salida a dispositivos analógicos, y la utilización de un monitor adicional VGA; y no sirve, de momento, para acelerar los procesos con ningún otro software, como Premiere o After Effects. Sin embargo, Matrox está colaborando con Adobe para que en el futuro los efectos de Premiere sean compatibles en tiempo real. La integración entre la tarjeta RTMac y Final Cut Pro es tal que cuando se instala este programa una de las opciones que brinda es configurarlo para dicha tarjeta. No hace falta ninguna otra instalación. Los requisitos de software del sistema son, lógicamente, los mismos: Mac OS 9.1 y QuickTime 5.

¿Adiós a los renders? Hasta ahora, uno de los grandes problemas de trabajar con Final Cut Pro respecto a otros sistemas profesionales ha sido la necesidad de largas esperas para generar renders para cualquier cosa que no sea edición al corte. No sólo se trata de un inconveniente por la pérdida de tiempo que supone sino que además hay una pérdida de ritmo de trabajo.

El tándem RTMac-Final Cut Pro 2 soluciona en gran medida este problema de dos maneras. Con la mayor parte de los efectos soportados, la vista previa es inmediata. Si quiere hacer un encadenado entre dos planos, puede hacer todas las pruebas que haga falta sin demora. Lo mismo sucede con otra serie de cortinillas o si desea recortar, escalar, rotar, desplazar o incluso deformar una imagen, utilizando los fotogramas clave que haga falta. Las modificaciones de opacidad también funcionan en tiempo real, lo mismo que la transparencia por canal alfa. Con algunas cortinillas complejas, el resultado es una aproximación muy satisfactoria del efecto, aunque el resultado final se tiene que ver tras un renderizado. No se trata del fin de los renders; las limitaciones de los efectos en tiempo real son importantes. Pero eso mismo sucede en cualquier otro sistema, aunque sea diez veces más costoso.

Los filtros exigen renders, al igual que un gran porcentaje de cortinillas. Incluso los efectos soportados tienen que cumplir ciertas condiciones rígidas. La más importante de ellas es la limitación a tres pistas (dos clips de vídeo y una imágen fija o viceversa). Además, las imágenes fijas no pueden ser mayores de 720 x 576 píxeles y los archivos de Photoshop no pueden contener más de dos capas. Tampoco es posible combinar transiciones con efectos de Motion o canal alfa en un solo plano.

Suena como la letra pequeña de un contrato, pero en realidad en las situaciones en las que se superan las limitaciones siempre cabe la posibilidad de hacer renders, como siempre. La ventaja es que en muchos casos, no en todos, podrá ahorrarse ese proceso. Además, siempre hay que hacer un render en el último momento, cuando prepara el material para su grabación en cinta.

Digitalización. La tarjeta RTMac proporciona una forma cómoda de realizar estas operaciones, ya que incluye una caja externa donde se efectúan las conexiones, mucho más accesible que la parte posterior del ordenador. Tanto la entrada como la salida analógica puede ser a través de un conector S-Vídeo o un conector RCA para vídeo compuesto. Además, se incluyen conectores RCA para entrada y salida de audio. También tiene un conector VGA de 15 pines, de modo que se puede incorporar un monitor adicional de ordenador, lo que puede facilitar mucho el trabajo en Final Cut Pro.

Conclusión

Realmente esta tarjeta y la nueva versión de Final Cut Pro 2 son dos mitades de una misma cosa, y una sin la otra no tendría mucho sentido. La combinación de ambas, sin embargo, constituye una mejora enorme y un paso adelante en la consolidación de Final Cut Pro como un sistema profesional creíble.

CALIFICACIÓN: ****/8,5 LO MEJOR: Su razón de ser: efectos de Final Cut Pro en tiempo real. LO PEOR: Grandes limitaciones respecto a lo que permite hacer en tiempo real. PRODUCTO: Matrox RTMac. FABRICANTE: Matrox. DISTRIBUIDOR: Mitrol. Tel.: 91 518 04 95. Web: www.mitrol.es. PRECIO: 191.200 PTA + IVA (968,83 EUR).