Tu hermana esconde su cara cada vez que la apuntas con tu cámara y tu padre se esconde en el garaje cada vez que sugieres hacer una foto de familia. ¿Cuál es el motivo de que tanta gente se muestre vergonzosa delante de la cámara? Es tan común porque pocas personas se han visto bien retratadas en una fotografía. Lo cierto es que muchos fotógrafos no han aprendido los fundamentos sobre cómo realizar buenos retratos, aunque con un poco de práctica tú sí puedes aprender estos trucos.

Para conseguir un buen retrato necesitas comprender las bases de la iluminación. La buena iluminación puede acentuar los mejores aspectos de un sujeto al mismo tiempo que ayuda a disimular sus defectos. La mala iluminación consigue justo lo contrario. Tu dominio de la iluminación dependerá de las herramientas que tengas a tu alcance y de la cantidad de esfuerzo que estés dispuesto a poner en su configuración. La recompensa bien vale este esfuerzo adicional.

Usa iluminación frontal

Muchos fotógrafos aficionados sólo utilizan una fuente de luz a la hora de realizar los retratos; normalmente el Sol o algún tipo de lámpara. El problema es que este tipo de iluminación incide sobre el sujeto en un ángulo determinado creando sombras duras y acentuando la textura. Esto está bien cuando se trata de fotografiar una misión construida con adobes, pero no cuando se trata de sacar fotografías de tu madre. Cuando se utiliza una fuente de iluminación frontal, desde la derecha o desde la izquierda se acentúa la definición de las venas, los ojos parecen más hundidos y la nariz adquiere proporciones de Pinocho. ¿Es así como quieres que salgan las fotografías de tus seres más queridos? Si sólo tienes una fuente de luz asegúrate de que llegue a tu sujeto frontalmente (preferiblemente desde el flash de la cámara). La luz frontal suaviza la nariz, ilumina las cuencas de los ojos y atenúa las venas (consulta la imagen “Sal de la sombra”).

El mejor modo de configurar este tipo de retrato consiste en sacar al exterior los sujetos y situarlos en una área con iluminación uniforme y libre de sombras (por ejemplo, bajo un árbol). Esto tiene la ventaja adicional de que se mantiene el Sol fuera los ojos del sujeto. Cambia el modo de disparo de tu cámara a Programa (generalmente representado por una P) y fuerza el disparo del flash. Muchas cámaras se refieren a esta característica como flash de relleno. El modo de Programa equilibra automáticamente la iluminación proveniente del flash con la luz de fondo, de modo que la cámara no la solape. (Si tu cámara carece de este modo, prueba a utilizar el modo Retrato.) Ten en cuenta el rango efectivo de tu flash. Si es bueno para una distancia de 3 metros y te encuentras a una distancia de 5 metros, entonces es probable que no estés conforme con los resultados obtenidos.

Refleja la luz

Por lo general la iluminación lateral es una cuestión preocupante cuando supone la única fuente de iluminación, pero si se combina con una segunda fuente más suave situada en la cara opuesta del sujeto, entonces es preferible utilizar este tipo de iluminación frente a la frontal.

El modo más sencillo, y también más económico, de conseguir este equilibrio consiste en situar un reflector en la posición opuesta de la iluminación principal. Si no te importa gastar unos cuantos Euros, entonces puedes conseguir un disco reflector de 22 pulgadas por unos 40 EUR. Si no quieres gastar dinero entonces puedes conseguir unos resultados similares utilizando una plancha blanca de poliespan o una cartulina. Una alternativa más portátil consiste en comprar un parasol enrollable para coches en cualquier taller mecánico.

Para utilizar esta técnica necesitarás utilizar un segundo par de manos. Si lo vas a hacer sólo tendrás que comprar un soporte (en torno a 50 EUR) o bien construirlo (consulta la imagen “Reflejos”).

Pongamos por caso que estás realizando un retrato de interior con la iluminación proveniente de una ventana lateral situada a su derecha (consulta la imagen “Rebota la luz”). Puedes situar el reflector a la izquierda de modo que la luz rebote justo en la cara del sujeto.

Lo bueno de los reflectores es que ofrecen una luz de relleno suave sin que tengas que gastar dinero en comprar un segundo flash o lidiar con los porcentajes de iluminación, baterías agotadas u otras de las molestias relacionadas con los flashes. Con un reflector sólo tendrás que ponerlo en posición y disparar. Por lo general los resultados que obtengas serán igual de buenos.

Utiliza dos fuentes de luz

Utiliza dos fuentes de luz para obtener el máximo control en tus retratos de interior. De este modo podrás personalizar la iluminación que mejor le vaya a cada sujeto.

Si tu cámara tiene una zapata para el montaje de flashes externos entonces podrás configurar un set de iluminación profesional para retratos con la ayuda de los flashes inalámbricos. Canon y Nikon ofrecen excelentes sistemas de flash inalámbricos. Por ejemplo, puedes conseguir dos flashes Canon 420EX Speedlite y un transmisor Canon ST-E2 por un precio aproximado de 600 EUR.

Introduce el transmisor en la zapata de la cámara y sitúa los dos flashes donde quieras. Cuando pulses el botón de disparo el transmisor provocará el disparo automático de ambos flashes con la cantidad de luz precisa según la medida que se haya tomado del sujeto. Los 420EX Speedlite incluyen incluso un pequeño adaptador de pie que puedes acoplar a un mueble o peana de iluminación. Las tres piezas caben en una bolsa grande para cámaras junto con el resto de lentes y otros accesorios, de modo que son muy portátiles.

La situación de los flashes dependerá del sujeto. En la mayoría de los casos, cuando se utiliza la misma cantidad de iluminación en ambos lados la cara del sujeto parecerá demasiado grande. Está bien conseguir una ligera gradación de la luz (consulta la imagen “Luces”). Para crear este efecto, sitúa el flash principal con un ligero ángulo a una distancia de 1,5 metros sobre el sujeto. A continuación, utiliza el segundo flash como luz de relleno, situándolo un poco más alejado en la cara opuesta, quizá a una distancia de unos 2,5 metros.

Si el sujeto tiene una cara muy estrecha puede que prefieras situar los flashes a una distancia y ángulos equidistantes de modo que acentúen sus rasgos. La buena noticia de las cámaras digitales es que puedes realizar una configuración inicial de tu iluminación, sacar unas cuantas fotografías y revisarlas en la pantalla LCD. Después de unos cuantos ajustes deberías ser capaz de crear la mejor iluminación posible para tus sujetos.

Conclusión

Con un poco de preparación y práctica podrás sacar retratos que devuelvan la sonrisa a las caras de los sujetos; y, quién sabe, esto puede convertirse en un perfecto trabajo a tiempo parcial (uno que te permita pagar tu próxima cámara).µ

Derrick Story (www.storyphoto.com) es coautor de iPhoto 5: The Missing Manual (O’Reilly Media, 2005) y autor de Digital Photography Pocket Guide (O’Reilly Media, 2004). También es redactor de MacDevCenter.com.

Trabajar con modelos

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Por el momento nos hemos centrado sólo en las cuestiones técnicas relacionadas con la fotografía de retratos; pero del mismo m