Nos amplían el ancho de banda. Si señor, Telefónica, con el beneplácito de la CMT y de las otras operadoras de telecomunicaciones han decidido regalar a los usuarios de ADSL una ampliación del ancho de banda que tienen contratado y sin aumento de precio. Llamar banda ancha a estas ofertas me sigue dando un poco de risa floja, es como llamar banquete a la hamburguesa que se le da a una persona que no ha comido en tres días, sobre todo después de leer la noticia de que en Japón el gobierno y la principal operadora telefónica planean dar auténtica banda ancha a cada ciudadano en el 2010: 10 Gigabits por segundo.

Llamadme suspicaz, pero esta maniobra tiene algunos puntos poco claros. El primero es que ninguna empresa hace de ONG con sus clientes. Si dan más buscan siempre algo a cambio. En la mayoría de los casos lo que se quiere es más mercado al ofrecer el mismo producto más barato, en otro como puede ser este lo que se pretende es allanar el mercado para ofrecer nuevos servicios de pago naturalmente.

Otro detalle a considerar es que el aumento de ancho de banda sólo se produce salvo algún caso muy específico, en el sentido de descarga de Internet hacia el usuario, en el otro sentido sigue igual. Esto está muy bien si te quieres descargar trailers de la web de Apple o comprar música en alguna tienda en línea, pero si lo que tienes montado es una pequeña página web con tu dominio personal, no notarás ninguna mejora añadida y los usuarios de programas peer to peer tampoco descubrirán grandes mejoras en este tipo de tráfico.

Finalmente está el hecho de que la mejora del servicio se ha realizado aumentando el ancho de banda y manteniendo el precio, pero digo yo, alguien que tiene 256 Kilobits por segundo es porque eso es lo que necesita. ¿No hubiera sido más lógico dejarle ese ancho de banda y bajar el precio? Claro que en ese caso los ingresos de Telefónica se hubieran reducido considerablemente porque mucha gente se habría quedado con lo que tenían pero más barato.

Está claro que nos quieren vender mucho y para eso hace falta más canuto. Telefónica ya ha descubierto lo que otras empresas vienen anunciando desde hace mucho, que lo que es la comunicación de datos pura y dura ha emprendido un camino de abaratamiento imparable, y por tanto de menos ingresos, y que el beneficio de verdad se obtiene de vender contenidos, que lo de “en Internet todo es gratis”, no mola y se tiene que acabar.

Estos contenidos serán, casi con toda seguridad, música, películas y juegos. No se si con la aprobación de la SGAE o no, porque a la SGAE y las productoras de discos y películas tienen mucho miedo escénico a esto del mundo digital.

Quizás si se apunte al carro después que se aseguren que los usuarios poco vamos a poder hacer con estos contenidos, nada de bajarse una película, grabarla y verla después. Se ve sobre la marcha y luego se borra automáticamente y tres cuartos de lo mismo con la música. Y si quieres volver a ver u oir ese contenido... a pagar otra vez.

Esta es otra muestra más de la mal llevada convivencia entre las productoras de música y cine y los fabricantes de electrónica, que se odian pero se necesitan.

Los primeros quieren dejar atados y bien atados los derechos del consumidor (más que atados, maniatados) tanto a nivel legal como a nivel técnico. En este último sentido fuerzan a los fabricantes de electrónica –no sólo informática, también equipos de consumo doméstico– a meter limitaciones en sus productos. Los fabricantes de electrónica por su parte intentan alcanzar el mayor mercado posible y poco a poco han sacado al mercado reproductores que no incluyen estas limitaciones.

Y si esto pasa con los aparatos de consumo, los ordenadores sí que vuelven loca a la MPAA y a la RIAA (asociación de discográficas). El que un usuario tenga libertad total para manejar los contenidos (para bien y para mal) es algo que que no tragan y por eso quieren limitar las capacidades de estos equipos, que nuestro Mac o PC tenga un chip que sólo permita grabar una película o una canción si esta tiene un “bit” que lo permita, y en caso contrario, nada de nada. Pero afortunadamente esta iniciativa no es ley (al menos todavía).

Y en Europa, a bandazos de uno y otro lado. Si por una parte la mal llamada ley de patentes de software sigue su camino, en el lado positivo encontramos que en Francia el gobierno ha presentado una demanda contra EMI Francia y la Fnac por vender los mismos CD con sistema anticopia que impide que se escuchen en algunos aparatos.

En España las iniciativas van por privado. En primer lugar un grupo llamado “llamalo pop” ha lanzado su primer disco pero no lo ha registrado con la SGAE y en cambio permite descargarlo de forma gratuita de su web www.llamalopop.com.

La segunda iniciativa es de un par de compañeros de trabajo, se llama Musica Libre (www.musicalibre.es) y ofrece información sobre todo tipo de software musical gratuito y lo más importante, enlaces a un buen número de canciones de descarga gratuita, canciones que sus autores ceden de forma gratuita para que el resto de los usuarios las oiga. No encontrarás aquí los discos más oidos en las emisoras de radio, pero buscando se pueden encontrar pequeñas joyas.