La mezcla es una parte muy importante de la producción musical ya que es la que hace que todos los elementos de su composición tomen coherencia y se dispongan de forma equilibrada y agradable. Imagine que pasaría si en una canción, el volumen relativo de la voz principal quedase por debajo del resto de la banda o alguno de los instrumentos de acompañamiento estuviese “compitiendo” con ella. Pues bien, las aplicaciones para creación musical como Cubase no sólo permiten grabar audio y MIDI con gran calidad, sino que también integran una gran cantidad de herramientas para “mejorar” el sonido y para conseguir una mezcla equilibrada y potente. Evidentemente, aunque los efectos y una buena mezcla pueden mejorar bastante una grabación, es poco probable que consiga buenos resultados si ésta carece de calidad en su origen. Es por ello que, en lugar de pensar que cualquier cosa se puede arreglar con una buena mezcla, trate de conseguir la máxima calidad de sonido y la mejor interpretación en origen.

VI. La mezcla

Básicamente, mezclar consiste en situar los volúmenes o intensidades relativas de cada instrumento y su colocación en el espacio de audición. Cuando se habla del espacio de audición se hace referencia al lugar en el que se coloca cada instrumento en el espacio estereofónico (a la izquierda, a la derecha o centrado) y si se percibe delante, en el mismo plano o detrás de otros instrumentos (para lo cual pueden emplearse efectos como la reverberación). Esto que puede parecer sencillo es en sí mismo todo un arte que requiere mucha práctica y en el que entra en juego el estilo de música que se va a mezclar, así como la intención y la creatividad de quien realiza la mezcla. Por ello, en este capítulo no se pretende enseñarle a mezclar sino algunas de técnicas básicas y las opciones para mezclar que incorpora Cubase SX.

1- Los canales del mezclador

Para comenzar con el proceso de mezcla, abra el Mezclador desde el menú dispositivos (o pulse F3). Verá que el mezclador está compuesto de una serie de “tiras” con un deslizador y una serie de botones, no se asuste porque es más sencillo de lo que parece. En Cubase SX, cualquier pista (MIDI o audio básicamente) tiene un canal correspondiente en el mezclador. Este canal sirve para controlar el volumen, la panorámica (el reparto entre los canales derecho e izquierdo), para modificar la ecualización y para introducir efectos. En los canales MIDI hay menos funciones ya que hay menos parámetros modificables (no se pueden ecualizar o introducir efectos convencionales) y, una vez que conozca el tipo de tareas que puede realizar con un canal ya puede comenzar a mezclar.

En el cuadro puede ver donde se encuentran las principales funciones y controles que puede utilizar en un canal de audio. La mejor estrategia para comenzar a mezclar un tema de música moderna (pop, rock, jazz, etc) es enmuedecer todo menos la pista (o pistas) de batería (el botón “S” de su canal), dejar su panorámica totalmente centrada y ajustar su volumen a una intensidad media (con el indicador entre la zona verde y amarilla). El paso siguiente sería añadir la pista de bajo, también con la panorámica centrada, y ajustando su volumen de forma que el bajo y la batería hagan un conjunto coherente.

Si es un tema en el que hay una voz principal que lleva la melodía (lo más habitual), haga un ajuste del volumen de la voz junto con la batería y el bajo (la panorámica de la voz suele ser también centrada). Posteriormente puede ir añadiendo el resto de instrumentos de acompañamiento escuchándolos por separado y con la base rítmica y la voz principal, ajustando su volumen y panorama teniendo en cuenta que el papel principal ha de ser para la voz y la base rítmica. Si hay guitarras y teclados, lo normal es ajustar su panorámica a los lados (parcial o completamente) y las voces de acompañamiento (los coros) también suelen llevarse a los lados. Así, si hay dos guitarras y un teclado, se puede colocar cada guitarra a un lado de la panorámica y el teclado algo más centrado aunque no totalmente; si hay tres voces de coros pueden colocarse dos a un lado y una al otro.

En la ventana del Mezclador encontrará los canales MIDI, los canales de audio y los canales de los instrumentos virtuales. A la derecha de todos ellos, encontrará también el canal Master, que le permitirá controlar el volumen general e introducir los efectos que afectarán a toda la mezcla. Si desea ocultar o mostrar el canal master, puede hacer clic en el botón de la parte derecha de la ventana en la que se encuentran los controles globales del mezclador. (Ver cuadro Controles globales).

2- Ecualizar un sonido

Para ecualizar el sonido de un canal de audio (o de un instrumento virtual) puede hacerlo directamente desde el mezclador o abrir la ventana de edición del canal. Para hacerlo desde el propio canal pulse en el botón superior izquierdo de la ventana de mezclador para pasar al modo extendido y en el triángulo desplegable de la parte superior del canal seleccione la opción EQ+. Al hacerlo verá un ecualizador de tipo paramétrico de cuatro bandas (A) en el que puede ir seleccionando distintas frecuencias para enfatizarlas o atenuarlas.

Para hacerlo desde la ventana de edición de canal pulse el botón “e” del propio canal. En dicha ventana encontrará el mismo ecualizador pero con una interfaz gráfica que le hará mucho más sencilla la ecualización. Haciendo clic en la línea verde puede crear puntos de ecualización para subir o bajar el volumen de distintas frecuencias. Comprobará que las modificaciones que realice con los puntos de ecualización se reflejan en los botones giratorios de la parte inferior del ecualizador y viceversa.

3- Introducir efectos

Cubase utiliza tres tipos de efectos: efectos de inserción, efectos de envío y efectos globales. Los primeros sólo se aplican a un canal y su efecto llega junto con la señal de dicho canal a la mezcla (es como si hubiese utilizado ese efecto para grabar la señal). Los efectos de envío, son efectos a los que llega la señal (o parte de la señal) de uno o varios canales y, tras ser procesada, se envía al master con mayor o menor intensidad. Por último, los efectos globales se aplican a la mezcla final.

Al igual que sucede con la ecualización, puede introducir efectos desde la ventana del mezclador o desde la ventana de edición de un canal. Desde la ventana de edición de canal puede introducir tanto efectos de envío como de inserción. Para introducir un efecto de inserción, tan sólo debe seleccionarlo en la parte izquierda (puede introducir hasta 8). Ajuste los parámetros a su gusto en la ventana del efecto y ciérrela.

Para introducir un efecto de envío, primero debe activarlo accediendo a la ventana de Efectos de envío desde el menú Dispositivos (o pulsando F6). Seleccione un efecto y asigne sus parámetros.

Vuelva a la ventana de edición de canal y, en la parte derecha, seleccione el efecto que antes ha activado. En este caso, bajo el nombre del efecto, verá una línea verde con la que puede controlar la cantidad de señal que va a parar al efecto. Del mismo modo, en la ventana de efectos de envío, debajo de cada efecto verá una línea verde con la que podrá asignar la cantidad de señal que sale del efecto a la mezcla final.

Consejos básicos para mezcl