Las modas de los modistos actuales duran como mucho un año, y parece ser que en los ordenadores la tendencia es similar, las nuevas aplicaciones tienen cada vez requisitos más estrictos de potencia y capacidad y obligan a cambiar de ordenador incluso antes de que éste se ensucie.

En el mundo de los PC esta situación alcanza su máxima cota y, por ejemplo, es posible encontrar en tiendas de segunda mano ordenadores completos con procesador Pentium por menos de treinta mil pesetas. Afortunadamente en el mundo Macintosh esta situación no es tan exagerada y en muchas empresas es posible encontrar ordenadores con seis o siete años de vida que siguen funcionando. Evidentemente este ordenador no es el más rápido del mundo y con el paso del tiempo su usuario se irá quejando más y más hasta que sea imprescindible cambiar la máquina.

Del depósito en estanteria, al contenedor de escombros y desde allí a ese gran valle de silicio que hay en los cielos es un camino al que inexorablemente llegan muchos Mac.

Pero es posible sacar a sus antiguos Macintosh de esta dinámica para convertirlos en máquinas de provecho. Simplemente siga las recomendaciones que se dan en este artículo y descubrirá como hacer sitio en una estantería a la vez que aprovecha los recursos a su alcance.

Aseo y limpieza. El primer paso en la renovación de un Macintosh antiguo es la renovación y puesta a punto para cumplir las nuevas misiones que se le van a encomendar. Aparte de un trapo ligeramente mojado en jabón suave para limpiar el exterior –con el ordenador desenchufado– la segunda parte de esta renovación consiste en la instalación del sistema operativo desde cero. A menos que en el disco duro guarde información crítica para su trabajo, y en ese caso no habría jubilado al ordenador, es muy conveniente inicializarlo e instalar de nuevo el sistema operativo en el disco duro para eliminar posibles problemas.

Es muy importante asegurarse de que dispone de una copia de seguridad de los programas que tiene instalados (exactamente de los mismos programas y versiones) ya que posteriormente puede llevarse una desagradable sorpresa cuando compruebe que no puede instalar, por ejemplo, AppleWorks 6 en un ordenador en el que tenía la versión 1 de la misma aplicación. Además los fabricantes de programas, ya sean de dominio público, gratuitos o comerciales, suelen retirar del mercado las versiones antiguas, por lo que es muy probable que no pueda encontrar la versión que necesita ni siquiera pagándola.

Para la nueva instalación en primer lugar debe encontrar la versión del sistema que se adapta a sus necesidades. En el recuadro “Versiones del sistema a las que puede actualizar sus Mac” se le indica las diferentes versiones del sistema que puede instalar en su Mac, siendo recomendable siempre (salvo que necesite alguna versión específica por necesidades del hardware o software que vaya a utilizar) emplear la última versión.

En los servidores de Apple se guardan las versiones 7.0, 7.0.1 y 7.5 del sistema, así como las actualizaciones para versiones posteriores, que requieren que se disponga de la versión anterior del sistema.

La dirección en la que puede encontrar estas versiones en castellano es: ftp://ftp. apple.com/Apple_Support_Area/Apple _Software_Updates/Spanish/Macintosh /System.

Sin disquetes. Las versiones antiguas del sistema, y más importante que eso, los ordenadores antiguos, sólo podían arrancar desde disquete y los nuevos ordenadores de Apple no tienen este dispositivo.

Si su ordenador pertenece a este grupo de máquinas, será necesario crear los disquetes del sistema, arrancar desde ellos e instalar el sistema con este soporte.

Si otro de sus ordenadores tiene disquetera, o bien tiene un amigo con una máquina que la tenga, puede generar los disquetes fácilmente. Lo único que necesita es es programa Duplicador de discos de Apple, que va incluido con las últimas versiones del sistema pero que también puede descargar de ftp://ftp.apple.com/Apple_ Support_Area/Apple_Software_Updates/Spanish/Macintosh/Utilities/Disk_Copy.

Estas versiones del sistema contenían un disco de utilidades (Utilidades 1) con el que debe arrancar –bastará con que introduzca el disquete en el lector y arranque el ordenador– y ejecutar la aplicación Configuración de unidades. En esta seleccione el disco duro de arranque y pulse en Inicializar, con lo que borrará todo el disco y lo dejará listo para instalar el sistema a partir de cero.

Si el ordenador tiene lector de CD, al acabar este proceso ya tendrá instalado el sistema, el ordenador arrancará de disco duro y la instalación del resto de las aplicaciones y herramientas la podrá hacer desde dicho lector de CD.

Actualizar el hardware. Aumente la memoria del ordenador para que pueda instalar versiones del Mac OS más recientes. La forma más sencilla de obtener las especificaciones del tipo de memoria es utilizar el programa Guru (www. MosaicComputing.com/newertech/software/software/files/guru.hqx) o el más moderno MacTracker (plaza.powersfr.com/mactracker).

Adecue las conexiones a los nuevos tiempos. Hay disponibles tarjetas PCI, NuBus y PC Card que proporcionan conexiones USB y FireWire. En algunos modelos de sobremesa también podrá actualizar la velocidad del procesador, por un precio bastante aceptable, con las tarjetas de Sonnet Technologies (www.sonnettech.com).

Conectividad AppleTalk. La mejor opción para conectar su ordenador a una red local es añadiéndole un interfaz Ethernet si no lo incorpora de fábrica, para lo cual tendrá que acudir, probablemente al mercado de segunda mano. Las opciones de conexión se centran en una tarjeta NuBus o PCI para los ordenadores que tienen slots de expansión de este tipo y un adaptador SCSI-Ethernet para los portátiles y toda la gama de ordenadores compactos que tenían interfaz SCSI.

Aunque Apple ya no vende este tipo de tarjetas, es posible econtrarlas todavía a través de otros fabricantes, como Farallon, que en su web (www.farallon.com/products /product_index) ofrece soluciones de conectividad Ethernet para prácticamente cualquier Macintosh nuevo o antiguo.

Una alternativa más barata es mediante el software “Apple Internet Router”. Si instala este software en un ordenador que tenga un puerto Ethernet y un puerto serie, mediante el cual se conecta la red LocalTalk, puede configurar dicho ordenador para que haga de puente entre ambas redes. Esto posibilitará que sus ordenadores antiguos continuen estando activos y accediendo a las impresoras, servidores de archivos y otros dispositivos en red.

Además de este producto, que Apple ha descatalogado, también está disponible el UAR AppleTalk Router de la Universidad de Melbourne y que aunque comercial, puede descargarse de ftp://munnari.OZ.AU/mac/macuar.sit.hqx.

Aunque la función que dan ambos paquetes es similar, el producto de la Universidad de Melbourne es algo más complejo de manejar, ya que en lugar de utilizar una interfaz gráfica para su configuración requiere que se edite un archivo de texto con los datos de todos los interfaces. Afortunadamente el manual del programa, que está en inglés, es muy completo y describe detalladamente todos los puntos e incluso explica el funcionamiento de la red AppleTalk.

La universidad también proporciona como añadido a UAR otro interesante paquete de conectividad para Macintosh. Se trata de ARNS, (A Remote Network Server). Este producto permite interconectar entre sí la