Si Photoshop es la elección mayoritaria cuando se trata de retoque y composición fotográfica, Painter es la aplicación para los artistas que prefieren cambiar el caballete y la paleta de pintar por una tableta gráfica conservando las mismas sensaciones de la pintura tradicional.

Procreate, que es como ha decidido bautizar Corel a su línea de productos orientados al artista digital, ha lanzado recientemente la versión de Painter 7 para el Mac OS X en el que la diferencia más profunda es la adopción de una nueva interfaz de usuario al estilo Aqua; así como la mejora de característica ya existentes y la incorporación de nuevas funciones de edición, según el fabricante. Pero lo esencial, el concepto de trabajo mediante un lienzo, una completa librería de pinceles y estilos de pintura a nuestra disposición, efectos para definir la textura del papel, capacidad para crear animaciones fotograma a fotograma, el uso de capas y modos de mezcla entre éstas, la capacidad para grabar todas las acciones y reproducirlas posteriormente, etc., es lo que ya conoce cualquier usuario de la versión para el sistema clásico que, por cierto, ofrece una mejor respuesta de velocidad en comparación con esta adaptación para el Mac OS X que en algunos momentos puede llegar a consumir el 83 por ciento de los recursos proporcionados por la CPU aunque, eso sí, con un consumo mínimo de memoria.

La instalación del producto prefiere no seguir muchas de las recomendaciones del sistema operativo. Llama especialmente la atención el tiempo invertido por el instalador simplemente en ejecutarse, ya no en copiar los archivos del programa al primer nivel del disco duro en el que esté instalado el Mac OS X. Para proceder a la instalación también necesita salir de todas las aplicaciones que estén activas, lo que no tiene mucho sentido, y a diferencia de la mayor parte de aplicaciones nativas no solicita ninguna contraseña de administrador a la hora de instalar el producto.

Dejando de un lado lo meramente anecdótico del proceso de instalación, los requerimientos necesarios para trabajar con este producto es un Power Mac G3 o superior con Mac OS 8.6 y 64 MB de memoria con una resolución de 800 x 600 píxeles, aunque es mucho más recomendable trabajar a una resolución mínima de 1.200 x 1.024 píxeles con un monitor de 17 pulgadas e invertir en una tableta gráfica para pintar de forma más natural gracias al extraordinario soporte de Painter para este tipo de dispositivos, en los que se puede calibrar los diferentes niveles de presión para los trazos (proceso que también se puede hacer con el ratón).

La adaptación a Mac OS X añade escasas novedades. Como en la anterior versión del producto, al crear un nuevo documento se puede elegir entre imagen con un tamaño de lienzo indicado por el usuario o bien utilizar la modalidad Película. En este caso se puede indicar la cantidad de fotogramas que la formarán, el tamaño de los cuadros y la cantidad de fotogramas visibles para la función Papel cebolla.

Por omisión también se encuentran la misma variedad de estilos de pintura (acuarela, óleo, cera, lápiz) y ajustes para los pinceles, con la posibilidad de crear nuevas librerías personalizadas a partir de los pinceles disponibles o crearlos desde cero. En este apartado también se pueden crear librerías de texturas de papel, motivos, degradados de color y colores.

La novedad más apreciable en este sentido es la forma de representar el flujo de gestión de color con el motor CMSC de Kodak (el mismo que se utilizaba en las anteriores versiones) y la incorporación de tres filtros correspondientes a las KPT5: Smothie, FraxFlame y ShapeShifter, con los que se puede convertir los objetos a escala de grises, crear fractales y aplicar texturas respectivamente, pero en los objetos compuestos por múltiples capas sólo se puede aplicar a una de ellas o combinarlas previamente.

La gestión de color permite seleccionar los perfiles a utilizar para cada uno de los dispositivos de entrada, monitor y salida, permitiendo ver en el monitor los mismos colores que se obtendrán en la salida final. Por omisión incorpora preajustes de gestión de color para impresión, salida profesional y la Web, aunque no existe mucha diferencia entre los dos primeros.

Los únicos módulos incluidos son los de importación y exportación en formato EPS de Illustrator. La importación funciona correctamente, mientras que en la exportación sólo se obtiene un archivo vacío.

La grabación de scripts es una de las características de Painter orientadas a ahorrar tiempo a los usuarios, ya que se pueden grabar a un archivo todos los trazos y selecciones hechas en una sesión de trabajo para reproducirlas siempre que sea necesario.

En cuanto a los formatos de archivo tampoco se ha añadido ninguna novedad: RIFF, TIFF, PICT, PSD, EPS, Targa, GIF, JPEG, BMP y PCX. La ausencia más notable es el formato nativo del Mac OS X, el PDF.

Conclusión

Si ya tiene la Painter para el Mac OS clásico continúe con él hasta que Procreate saque una nueva versión para Mac OS X en la que sí se incluyan nuevas características. Si por el contrario está interesado en buscar un buen compañero de pintura para su tableta gráfica y el Mac OS X ya supone su entorno de trabajo habitual, esta versión de Painter es su mejor opción.

CALIFICACIÓN: ****/7,5 LO MEJOR: Utilizar Painter es como pintar en un lienzo. Soporte de tableta gráfica. Grabación de scripts. Soporte de texto. Librerías. LO PEOR: No puede grabar en formato PDF. Consume muchos recursos del procesador. Funcionamiento más lento que la versión Para Mac OS 8.x. Exportación a Illustrator (EPS). PRODUCTO: Painter 7. FABRICANTE: Procreate. DISTRIBUIDOR: TSI. Entenza, 61. 08015 Barcelona. Tel.: 902 11 70 11. PRECIO: 99.900 PTA, IVA incluido (600,41 EUR). Actualización: 49.900 PTA, IVA incluido (299,91 EUR).