El término Peer to Peer (o P2P en la jerga cibernética) tiene para muchas personas y empresas connotaciones negativas. Principalmente porque el principal significado de peer to peer es entendido como un método de compartir y copiar canciones y películas entre particulares sin pagar los correspondientes derechos de autor y las comisiones de las discográficas, igual que hace años nos prestábamos discos de vinilo y los copiábamos en casete, pero con más calidad y sobre todo a mucha mayor escala.

Pero aunque por volumen de información y pérdidas económicas este sea el principal representante del concepto peer to peer, las nuevas tecnologías están demostrando que este concepto va más allá, hasta límites que empiezan a provocar sudores fríos a muchos.

Porque, en definitiva, peer to peer es simplemente la capacidad de comunicarse entre iguales, el antiguo y conocido boca a boca adaptado al siglo XXI.

La propia web fue el primer representante de este tipo de comunicación, o propiamente dicho la posibilidad de que cada usuario pudiera tener una página en la que publicar sus propias ideas y opiniones. De forma que todos podíamos cumplir nuestra gran ilusión de convertirnos en periodistas, voceros o pregoneros.

Esta edición resultaba complicada, incluso con los programas gráficos que hay en el mercado, cuando lo que se desea es crear diarios de ideas u opiniones. Por este motivo y para dar respuesta a la necesidad de facilitar esta expresión de ideas surgieron los programas de blog. Aplicaciones que permiten crear diarios en los que su creador o creadores pueden ir publicando sus noticias, ideas y opiniones y que además permiten en muchos casos que los lectores dejen sus opiniones y comentarios acerca del diario.

Una vez instalada una aplicación blog en su servidor web (el conjunto se conoce como weblog y también blogger), la introducción de las noticias es muy sencilla y la dinámica de noticias y comentarios de otros usuarios permite una interactividad en la comunicación que ningún medio de comunicación tradicional ofrece.

Crear un weblog no es muy complicado ni requiere muchos recursos. Algunos proveedores de servicios ofrecen este servicio, pero lo más habitual es utilizar una conexión ADSL convencional para instalar un servidor en tu propia casa utilizando tu ordenador personal y alguno de estos programas.

En este caso podrá tener un blog similar al de cualquier portal importante con la natural limitación del ancho de banda, pero la mayoría de los blogs reducen su público a un grupo de amigos y el ancho de banda no es un problema.

No obstante algunos blogs alcanzan fama exagerada y tienen cientos de miles de lectores, constituyendo auténticos métodos de comunicación alternativos en los que los propios usuarios (moderados o no moderados) publican las noticias en muchos casos más interesantes que las de los periódicos y televisiones. El blog de noticias por excelencias para tecnoadictos es Slashdot (slashdot.org), que ha acuñado un nuevo verbo (igual que google ha logrado crear “googlear” como verbo que indica buscar en Internet) que en inglés se suele usar como “slashdoted”, haciendo referencia a la situación que se produce cuando una noticia hace referencia a un servidor web e inmediatamente cientos de miles de lectores curiosos se conectan a ese servidor provocando su saturación o incluso su caída.

Menos conocido pero también interesante para mi es the Cellar (cellar.org) y en especial su sección de Imagen del día (cellar.org/iotd.php).

Estos dos son ejemplos de blogs conocidos, pero más interesante que el poder leerlos es la posibilidad que tenemos todos los usuarios de crear nuestro propio weblog.

Para reunirse: simplemente añadir un mensaje

Parece el anuncio de una comida o una medicina, pero puede definir perfectamente lo último en comunicaciones peer to peer. Se trata de Flashmob y surgió originalmente dentro de algunos blog como forma de diversión convocando reuniones de cientos o miles de personas a una hora en algún lugar específico: un parque, una tienda, una cafetería, etc. Personas que se reúnen súbitamente, están reunidos un rato y luego se disuelven cual pastilla.

Incluso existen servidores web destinados únicamente a la convocatoria y seguimiento de estas reuniones espontáneas, como www.flashmob.com. www.flashmob.info o www.flashmob.co.uk. Si buscas en Google por flashmob descubrirás muchos sitios.

Pero la tecnología ha sobrepasado a Internet y ha utilizado el mismo concepto con un método de comunicación mucho más rápido, los móviles, medio que además se asemeja más al boca a boca, ya que consiste en la difusión de mensajes a nuestros conocidos con la conocida coletilla “pásalo”. Aunque parezca un invento español (ya dijo Ortega aquello de “¡Que inventen ellos!”) ya ha sido utilizado otras veces, pero sin duda alguna el flashmob que ha tenido mayor repercusión nacional e internacional fue la reunión de miles de personas delante de las sedes de un partido político el día anterior a nuestras últimas elecciones. Convocatoria que reunió a mucha más gentes que si la hubiera organizado un partido político.

Con independencia de las razones y resultados de esta convocatoria en especial, lo que se ha puesto de relieve es que las personas de a pie recuperamos algo que creíamos olvidado, nuestra capacidad de protestar como ciudadanos sin necesidad de que una organización nos haga de papás.

Esta recuperación de la voluntad del pueblo apoyado en la tecnología es algo que Orwell no supo ver en su novela “1984” y es que parece ser que veinte años después de aquel hito, la realidad ha reescrito la historia. Quizás sea el momento de empezar a escribir “2004”.