Siempre ha parecido indiscutible que Photoshop sea la aplicación por excelencia para el retoque fotográfico y para llevar a cabo la separación de imágenes a CMYK utilizada en la impresión de cuatricromía. Pero en 1989 el impresor Jean-Marie Binucci hizo una importante inversión en soluciones de escaneo y retoque digital con las que no obtuvo los resultados que esperaba, especialmente con la poca fidelidad en la reproducción de los colores.

Con sus conocimientos derivados de más de 20 años de experiencia en el mundo de la impresión contrató a unos pocos desarrolladores y se puso manos a la obra para crear soluciones de preimpresión con el objetivo inicial de cubrir sus necesidades. Pero su primer producto no pasó desapercibida y comenzó a comercializarlo para los usuarios de Mac. Desde entonces, los productos de Binuscan son bien conocidos en el mundo de la preimpresión: ColorPro, solución de corrección de color y gestión y automatización de flujos de trabajo; JobManager, extensión de ColorPro para procesar las imágenes desde XPress; y PhotoPerfect, incluido en los escáneres de Umax, Polaroid y los discos PhotoCD Pro de Kodak.

Triunfar antes de nacer

Y el último producto que ha salido de la factoría Binuscan ha sido PhotoRetouch Pro. Una potente aplicación que permite la calibración de escáneres, impresoras y cámaras digitales, crear los correspondientes perfiles ICC, retocar imágenes y optimizar la separación del archivo final para su impresión.

Como dice el propio Binucci, “PhotoRetouch Pro no pretende competir o sustituir a Photoshop” y “en comparación con otros programas, no hace tantas cosas. Pero las que hace, las hace muy bien”. Y lo cierto es que la acogida por parte de los usuarios da la razón a estos planteamientos, ya que PhotoRetouch Pro es uno de los pocos programas que ha conseguido una importante cifra de ventas en su versión alfa (con derecho a actualización para la versión final). Roland Ciadoux (vicepresidente de Binuscan) lo explica así: “nunca tuvimos la intención inicial de poner la versión alfa a la venta, pero en las demostraciones que hicimos durante las ferias Drupa y Macworld Expo de San Francisco nos dimos cuenta de que muchos usuarios querían utilizar el programa en sus trabajos. Querían llevárselo ya, no les importaba que se tratase de una versión alfa y estaban dispuestos a pagar por ella.” Estas versiones alfa se vendieron por 500 EUR (la mitad del precio que tiene la versión final) con derecho de actualización gratuita a la versión 1.0.

Las claves

¿Cuáles son las principales características que hacen a este producto tan especial? Para empezar, los requerimientos necesarios para trabajar con esta aplicación están al alcance todos los equipos actuales y también de muchos de los que ya se consideran “antiguos”, por lo que no es necesario hacer un importante desembolso adicional para sacar partido al producto. Por lo que respecta a su manejo, la interfaz está muy bien estructurada y es realmente sencilla. Los controles para manejar las diferentes opciones del producto también están muy bien pensados y resultan muy intuitivos.

La velocidad de ejecución es otro de sus puntos fuertes, tanto en la previsualización de los efectos como para ver los resultados de las operaciones de edición, y las opciones para personalizar la ventana de herramientas y para distribuir automáticamente el espacio del monitor para ver varias imágenes simultáneamente son otros aspectos favorables.

También llama la atención la sencillez con la que se pueden aplicar algunas operaciones de uso frecuente, comenzando con algunas funciones de edición típicas como el recorte de las imágenes, perspectiva o deformaciones y continuando con la sustitución selectiva de colores, la ampliación de una imagen hasta cuatro veces su tamaño original sin pérdida de resolución o la reconstrucción de niveles (“inventar” información allí donde no existe para mejorar el aspecto de la imagen), el ajuste automático de la saturación del color y el contraste gracias a la tecnología ReCo que Binuscan ya ha utilizado en otros productos precedentes.

Huesos rotos. Otras funciones interesantes del programa son bX-Ray, la herramienta Supercorte, el algoritmo de ampliación CDC 4x y el formato de archivo bTIFF. La primera analiza la estructura interna del archivo, como si se tratara del examen de una radiografía. Con ella se pueden detectar los errores de la imagen que no se aprecian a simple vista, tales como anillos de newton, paradas del CCD durante el proceso de escaneo o artefactos en las imágenes capturadas con las cámaras fotográficas digitales o en los archivos JPEG. En el caso de que la imagen tenga alguno de estos defectos se pueden eliminar o tratar con las opciones disponibles mediante otra de las herramientas más destacadas de PhotoRetouch: PaintProcess.

AD Radio. Además de la función bX-Ray, el proceso AD Radio está específicamente diseñado para la observación de detalles en las imágenes de radiografías. Y también se puede utilizar esta función para dejar a la vista información que originalmente no se apreciaba a simple vista, como por ejemplo huellas digitales. Su manejo se basa en el uso de tres deslizadores: frecuencia (zona de detalle), amplitud (oscurecer, aclarar) y Offset (contraste y foco de interés).

Supercorte. Con las herramientas de corte habituales de los programas de edición de imagen se tiene poca precisión. Se pincha en un punto y se arrastra el ratón para seleccionar el área a recortar. En PhotoRetouch se trabaja con dos puntos de referencia, cada uno de los cuales dibuja unas líneas en escuadra para enmarcar perfectamente la zona que se desea recortar. Incluso si se quiere hacer algún ajuste más preciso sólo hay que mover las líneas horizontales y verticales del encuadre a la nueva posición de corte. La ventana de opciones muestra en todo momento el tamaño de la selección.

Ampliación sin pérdida. Esta es otra función muy interesante, ya que permite ampliar una imagen hasta un máximo de cuatro veces su tamaño original sin ningún tipo de pérdida y sin modificar la resolución final de salida. Interesante, sobre todo, para poder utilizar con calidad las imágenes de Internet o que estén en formato JPEG. No obstante, en este caso la calidad de la ampliación también dependerá de la pérdida de calidad original de la imagen. Por ejemplo, un archivo original de 1,1 MB (7,4 x 11 cm) puede alcanzar un tamaño de 4,4 MB (14,8 x 22 cm).

Archivos piramidales. Los archivos con formato bTIFF son multiresolución, muy similar en su estructura a la que utilizaba la ya desaparecida aplicación LivePicture.

Con un tamaño ligeramente superior a un archivo TIFF normal, la estructura interna de los archivos bTIFF guardan la imagen en resoluciones optimizadas para diferentes medios (impresión, pantalla…). Con esto se consigue que el programa necesite menos tiempo para cargar el archivo y que las operaciones de ampliación de la imagen (al trabajar con el zoom) y de edición que sólo afectan a una zona se apliquen en menos tiempo.

Pero las características de PhotoRetouch Pro no sólo están orientadas al mundo de la preimpresión, también incorpora opciones muy interesantes para otros colectivos. Entre s