Hace un mes, Adobe anunció la adquisición de Macromedia, su rival directo en algunos terrenos como la edición de páginas web, para aprovechar las posibilidades de la tecnología Flash y el PDF. A pesar de que es pronto para conocer las consecuencias de la fusión de estos dos colosos del software, Macworld ha podido conversar con Alfons Sort, director general de Adobe Ibérica, que nos ha explicado alguno de los aspectos de la fusión, que en su opinión será sencilla por la similitud de culturas y lo complementario de sus productos y tecnologías.

¿La compra de Macromedia no les convierte en un monopolio en algunos terrenos?

- Monopolio es una palabra que a nadie le gusta. Si definimos monopolio como una empresa que tiene una cuota de mercado muy alta, más allá de un 80 por cien, en un terreno determinado, es cierto que en alguno de los campos, como Photoshop, Adobe excede este porcentaje. Monopolio no lo es desde el momento en que no hay ninguna barrera para la entrada a nuevos competidores, es más, hay varios competidores, y el usuario puede escoger entre distintos productos. No tenemos ningún producto que tenga una barrera, ni tecnológica ni de escasez, que impida la entrada a otros productos.

Muchos diseñadores se deben estar preguntando cómo va a quedar la gama de productos ¿Qué mensaje puede darles?

- Sobre esto va a haber tres periodos de tiempo. Un primer plazo, desde ahora hasta que se concrete la fusión que será cuando Adobe comience su año fiscal, en septiembre de 2005. Durante este tiempo las dos compañías van a seguir funcionando de manera totalmente independiente, con los mismos productos. A partir de ahí, dependerá de lo que se vaya definiendo en cuanto a la forma de integrar las compañías, pero la intención es mantener todos los mercados y todos los productos en los que ahora estamos.

Probablemente, lo que vaya a hacer evolucionar los productos sea, al igual que ha ocurrido en otras fusiones, el motivo de fondo de esta adquisición y que son las oportunidades que plantea la tecnología Flash y la tecnología Acrobat. Más allá no se puede ser más específico en cuanto a posibles solapamientos entre productos. A partir de diciembre empezaremos a ver algo.

Hasta la última versión de la Creative Suite no habían incorporado un sistema de protección basado en la activación por Internet. ¿Cómo ha sido recibida por los usuarios?

- En otros países como Inglaterra, Francia y Alemania, ya habíamos incorporado este sistema en la versión anterior de Creative Suite y es algo que se ha inaugurado hace poco en España con la última versión de Acrobat. En los mercados donde lo hemos ido introduciendo el número de incidencias ha sido realmente ínfimo. Su funcionamiento es muy sencillo. Cuando instalas el software introduces el número de serie que te viene en la caja y entonces tienes un plazo, de alrededor de un mes, para activar esta licencia, que supone que el software se conecte a Internet y verifique que el número es correcto. Además, es muy flexible y permite un número de instalaciones y desinstalaciones para los usuarios que cambian de ordenador. En este sentido, nuestra preocupación es no perjudicar al usuario legal. Preferimos que nos cuelen algún producto ilegal que poner un sistema tan complejo que los usuarios legales acaben perjudicados.

¿Qué perspectivas veis en la unión de la tecnología Flash con el PDF?

- En ambos casos estamos hablando de documentos electrónicos y Flash tiene el mismo modelo de negocio que Acrobat: la herramienta para reproducir los documentos es gratuita y se paga por la herramienta de creación. Acrobat tiene algunas prestaciones de seguridad como la firma electrónica para los formularios, mientras que la tecnología Flash está muy ligada a Internet, al mundo del vídeo y a la telefonía móvil de tercera generación. En España es un sector que está empezando, pero en países como Japón la plataforma Flash está teniendo un gran éxito con aplicaciones para telefonía móvil.

Microsoft ha anunciado que integrará una tecnología llamada Metro que tratará competir con el PDF. ¿Cómo lo ven en Adobe?

- No está muy claro que es lo que ha anunciado Microsoft, pero en todo caso es algo para finales de 2006, cuando llegue Longhorn. Lo que se ha visto no es tan distinto del formato RTF (Rich Text Format) que, de siempre, ha sido un formato de intercambio de documentos accesible desde muchas aplicaciones. Sin embargo, está por ver cómo puede incorporar toda la flexibilidad que tiene Acrobat que va desde capas en el documento, firma electrónica, documentos multipágina, formularios… un montón de cosas. Habrá que verlo, de momento no es más que una intención que tampoco encaja con el modelo de comercialización tradicional de Microsoft.

Puedes ver la entrevista completa en www.idg.es/macworld/content.asp?idn=41520.