Si tiene un Mac en el que almacena sus canciones favoritas en MP3, puede utilizarlo en su próxima reunión familiar o con sus amigos para amenizar la velada. Olvídese de invitados que revuelven sus CD de audio y de tener que parar la música para cambiar los discos. Su Mac puede servirle para mezclar canciones en directo e introducir efectos sonoros que le harán convertirse en un pinchadiscos “con todas las de la ley” sin tener que adquirir ningún otro dispositivo.

Quizá se haya sorprendido (o quizá no) de ver que en algunos locales y discotecas, a las herramientas habituales del pinchadiscos (mesas de mezclas, reproductores de CD, pletinas o tocadiscos, etc.) se ha sumado un ordenador. Un ordenador, o en este caso un Mac, puede actuar como el único componente necesario para un DJ o como complemento a sus dispositivos tradicionales. Además para comenzar a ser la estrella de las reuniones no necesita gastar mucho dinero en software específico para mezclar canciones en directo ya que muchas aplicaciones son gratuitas o de dominio público con un precio muy atractivo.

Comenzar con iTunes

Si ya ha almacenado un buen número de canciones en MP3 y las tiene catalogadas y ordenadas en su Mac ya tiene la mitad del trabajo hecho. Si no es así, la mejor forma de empezar es utilizar la aplicación iTunes que viene con su Mac o que puede descargar desde la web de Apple. La última versión de iTunes dispone de una opción en sus preferencias que lleva a cabo un fundido automático entre las canciones, con lo que se consigue una reproducción sin pausas y puede ser suficiente si no desea mezclar las canciones usted mismo y dejar que el Mac haga todo el trabajo. Adicionalmente, los efectos visuales de esta aplicación pueden dar un añadido muy interesante a su reunión.

MegaSeg

Se trata de una aplicación interesante para quienes deseen ir más allá en sus sesiones de pinchadiscos. Aunque tiene algunas carencias bastante llamativas como la imposibilidad de incorporar efectos de sonido y el manejo no es demasiado intuitivo, ofrece algunas contrapartidas como la posibilidad de dividir las señales de audio (si se dispone de una tarjeta o interfaz de sonido) para disponer de una escucha de auriculares independiente. Funciona en Mac OS X y en Mac OS 9 y registrar la versión de demostración (que puede descargar desde www.megaseg.com) cuesta 149 dólares (unos 168 EUR).

Si no tiene muchas ganas de mezclar de forma manual y debe estar muchas horas “pinchando” MegaSeg puede ser un producto muy interesante, pero su precio es algo elevado si se tiene en cuenta que lo que ofrece no va mucho más lejos que lo que proporcionan otras aplicaciones más baratas y que no es precisamente una maravilla en cuanto facilidad de uso.

Tactile 12000

Se trata de una aplicación totalmente gratuita que puede descargarse desde http://www.tactile12000.com. La interfaz imita el puesto de mando de un pinchadiscos con dos tocadiscos virtuales. Aunque en un principio todo parece algo confuso ya que algunas funciones se activan moviendo partes que parecen “de adorno”, en unos minutos se habrá familiarizado con la aplicación (gracias, sobre todo, al sistema de mensajes de ayuda que se activan al dejar el cursor sobre un elemento de la interfaz).

Uno de los aspectos que mejor se ha resuelto en Tactile se encuentra en las posibilidades de manejo con las teclas de Mac. Prácticamente, todas las funciones se pueden controlar con el teclado, aunque por desgracia el software responde únicamente a una orden y no a la pulsación de varias teclas a la vez

La gestión de canciones es correcta y sencilla, aunque no se muestran los títulos de las canciones que se encuentran sobre los tocadiscos virtuales (para ello hay que dejar el cursor encima del disco durante un instante).

Por otro lado, la versión para Mac OS no permite utilizar una tarjeta o interfaz de sonido para disponer de un canal de preescucha para auriculares (aunque, como en otras aplicaciones de este tipo, si se conforma con mezclar sonido monoaural, puede utilizar el canal izquierdo para dar salida al equipo de sonido y el derecho para monitorizar con los auriculares).

En resumen puede decirse que se trata de una buena opción para utilizar en sus reuniones familiares o con amigos. Es gratuito, la interfaz es bastante llamativa, se puede mezclar sin usar el ratón y dispone de una opción de mezcla desatendida (autoMix) que, al igual que hace iTunes 2, va fundiendo las canciones de la lista de reproducción (algo muy interesante si quiere tomarse un respiro).

Dr DJ Free

Se trata de una aplicación muy sencilla para mezclar canciones que puede descargarse desde la página web de su creador, Lieven Dekeyser, (http://studwww.rug.ac.be~lbdkeyse/softs), quien afirma estar preparando una versión más avanzada, Dr DJ Pro.

La belleza de Dr DJ Free está en su absoluta simplicidad y en que se encuentra disponible tanto para Mac OS 9 como para Mac OS X (y además es gratuita). Dispone de una única pantalla en cuya parte inferior se dispone la lista de canciones. Para añadir canciones a esta lista tan sólo hay que arrastrarlas desde el escritorio o directamente arrastrar la carpeta que las contiene. El único inconveniente está en que la lista puede contener un máximo de 20 canciones, por lo que no resulta posible arrastrar todas las canciones de su librería. Para cambiar el orden de canciones, sólo hay que arrastrarlas a la posición deseada dentro de la lista y para eliminar una canción tan sólo hay que hacer clic sobre ella a la vez que se pulsa la tecla Control (ctrl).

En la parte superior de la pantalla pueden verse dos canciones, cada una de las cuales muestra una barra de progreso. A la izquierda se encuentra un deslizador de volumen general y la derecha se encuentra el indicador de mezcla representado por una barra vertical y un pequeño rombo negro que indica cual de las canciones está sonando y que se desliza de una a otra al realizar la mezcla. Para cambiar de una canción a otra sólo hay que pulsar el botón Fade Now y para detener la reproducción sólo hay que desactivar el botón Play.

Un punto muy interesante de Dr DJ Free se encuentra en que prácticamente todas las funciones pueden controlarse con atajos de teclado y puede personalizarse la velocidad de mezcla para que la transición sea más brusca o más suave.

On Air

Esta aplicación, que puede descargarse desde www.thhdesign.com y tiene un precio de registro de sólo 30 dólares, permite mezclar canciones en directo como el resto de las que puede ver en este artículo, pero a diferencia de ellas, incorpora un secuenciador que permite registrar las sesiones de mezcla. De este modo, al poner el secuenciador a grabar, la aplicación registra todas las acciones que se llevan a cabo (las canciones que se cargan, los movimientos de los deslizadores de volumen o panorámica, las mezclas entre canciones, loe efectos de sonido, etc.) para después utilizarlas en posteriores ocasiones. Esta opción puede venir muy bien para preparar mezclas complicadas en casa y después ejecutarlas dejando impresionados a los amigos o a la audiencia.

Por otro lado, On Air dispone de todo lo necesario para mezclar en directo de forma eficaz. La interfaz está dividida en dos reproductores virtuales a cada uno de los lados y una zona central desde la cual se gestionan las listas de rep