Los escáneres de diapositivas y negativos de 35 mm son una buena alternativa para aquellos usuarios que manejan muy a menudo este tipo de originales y necesitan o desean desvincular su trabajo de los servicios de una fotomecánica profesional. A pesar de la escasa versatilidad que ofrecen estos escáneres en cuanto al tipo de originales que se pueden emplear, normalmente consiguen resultados que están bastante por encima de los que se pueden conseguir con un escáner “todo en uno” del mismo rango de precios. El último modelo del fabricante Polaroid de esta categoría de escáneres, el SprintScan 4000, se presenta con unas muy interesantes especificaciones técnicas ya que llega a una resolución óptica de 4.000 puntos por pulgada y un rango de densidades de 3,4 D.

Las primeras impresiones

El diseño exterior del escáner está muy en la línea de otros dispositivos de última generación y recuerda bastante al de las unidades extraíbles de Iomega. En su parte superior dispone de un único botón de encendido y de dos diodos luminosos que indican el estado de escáner. Resulta curioso que no se incluya un sistema de bloqueo del carro interior del escáner para evitar que éste se dañe en el transportarse por lo que es conveniente que tenga cuidado con los golpes y las vibraciones si va a llevarlo de un lugar a otro.

En su parte posterior dispone de los típicos elementos de un periférico SCSI y la entrada para la toma de alimentación, por lo que poner en marcha el escáner no lleva más de un minuto. Junto con el escáner se suministran todos los cables necesarios para la conexión y los soportes para montar diapositivas con marco o tiras de película y negativos. El soporte para diapositivas permite montar hasta cuatro de éstas y el de negativos acepta tiras de película de hasta seis imágenes. Esto evita la necesidad de utilizar un cargador de diapositivas, como sucede con muchos escáneres de este tipo, en los que para cargar más de una imagen para realizar un proceso de digitalización en serie hay que adquirir por separado un cargador, que no suele ser precisamente barato. El único accesorio que podrá adquirir como opción es un cargador para película APS, ya que el escáner no permite cargar este tipo de película mediante el soporte para negativos. El detalle que menos nos gustó fue la forma en que se introduce el soporte para diapositivas, ya que resulta poco intuitiva y en ocasiones no se está seguro de que éste haya sido colocado correctamente.

La documentación impresa que se suministra, si bien es bastante escueta, se encuentra traducida a nuestro idioma y le servirá para instalar el propio escáner así como el software necesario. Junto con este último, el fabricante ha incluido un manual mucho más extenso, en formato PDF, que explica el manejo del software controlador.

El software de digitalización puede utilizarse de forma autónoma o, si se desea, se pueden explorar las imágenes a través de un módulo para Photoshop. La forma de trabajar es la misma en cualquiera de los dos casos (aunque si emplea el software de forma autónoma tendrá que abrir la imagen con otro programa si desea realizar algún ajuste posterior). Dispone de un buen número de controles (balance de neutros, ajustes de curvas, de punto blanco y punto negro, ajuste de brillo y contraste, nitidez, reducción automática de motas de polvo, etc.) y resulta muy potente y sencillo de utilizar. Un detalle de agradecer se encuentra en la posibilidad de ir viendo la imagen dividida con el antes y el después de los ajustes para disponer de un control exacto de como está afectando cada uno de los que se llevan a cabo. Otro detalle interesante es la posibilidad de definir el tipo de original (además de los genéricos para diapositivas o negativos) según el fabricante y modelo de la película, aunque sea una lástima que no se hayan incluido algunos tipos de película muy extendidos entre los fotógrafos tanto profesionales como aficionados.

Conclusión

En la práctica el escáner resulta muy rápido y la calidad que se obtiene es muy interesante. La altísima resolución que proporciona (para un escáner de diapositivas en los que la cifra estándar se sitúa alrededor de los 2.700 ppp) y el amplio rango de densidades producen digitalizaciones con un gran detalle y riqueza de tonalidades en las zonas oscuras. En la digitalización de negativos los resultados fueron sorprendentemente buenos y los ajustes predeterminados para cada tipo de película cumplieron su labor a la perfección. Con un poco de trabajo en los ajustes podrá obtener resultados similares a los que consiguen escáneres de tambor basados en fotomultiplicadores. Sin embargo, se encontró que al explorar las imágenes se percibía cierto pixelado al mostrarlas al 100% por lo que fue necesario realizar las exploraciones a una resolución algo mayor y después reducir la imagen en Photoshop para evitar este efecto. Por otro lado, los tiempos de digitalización no son muy largos, superando en este aspecto a la mayoría de los escáneres de su categoría. Los únicos defectos que se han encontrado es la imposibilidad de realizar digitalizaciones directamente en CMYK (aunque sí permite incrustar perfiles ColorSync) y el hecho de que las exploraciones en serie tengan que ser realizadas mediante AppleScript. En resumen, puede decirse que el Polaroid SprintScan 4000, por su resolución óptica, rango de densidades y facilidad de uso, es una de las opciones más interesantes dentro de su categoría.

CALIFICACIÓN: ****/8,7 LO MEJOR: Resolución óptica, rango de densidades. Facilidad de uso. LO PEOR: No permite digitalizar directamente en CMYK. FABRICANTE: Polaroid. DISTRIBUIDOR: Polaroid España. Orense 16, 2º. 28020 Madrid. Tel.: 91 597 02 52. Fax: 91 597 02 52. PRECIO: 330.000 PTA + IVA (1.985,11 EUR).