A nadie se le escapa que avanzamos hacia una tecnología con menos ataduras.

Donde sea posible y razonable económicamente, los cables se van a ir eliminando. Los ordenadores portátiles van a ir sustituyendo progresivamente a los de sobremesa y vamos a ver como siguen apareciendo dispositivos móviles que irán sumando funciones que hasta ahora se encuentran en teléfonos móviles, agendas electrónicas, cámaras digitales, reproductores de música, etc.Tan sólo hay que ver un poco de cine o las series televisivas de ciencia-ficción, darse un garbeo por los sitios web de los fabricantes de tecnología o por los de los aficionados al diseño industrial tecnológico para ver cómo se imaginan el futuro. Sólo hay que esperar a que sea lo suficientemente barato.

Primero fue la tecnología AirPort (o Wireless) y ahora Apple se propone hacer triunfar los periféricos con conexión inalámbrica Bluetooth. Por el momento es una “pastilla ” que hay que conectar a un puerto USB, pero es casi seguro que los próximos Mac lleven esta conexión integrada y que uno pueda sincronizar los contactos de su agenda electrónica o su teléfono móvil desde cualquier habitación de su casa sin tener que conectar un cable.

El iMac G4 un poco más lejos

Una de las noticias más sorprendentes que nos ha traído la Macworld Expo de Tokio ha sido la subida de precio del iMac G4. El propio Jobs ha explicado que ha tenido que tomar esta medida porque dos componentes clave han subido de precio: la memoria RAM y las pantallas planas.

La otra opción,según el CEO de Apple, hubiera sido rebajar las características del producto, lo que hubiese sido todavía peor recibido por el público. No se trata de una subida excesiva (entre 100 y 150 EUR), pero sí es un “pellizco” importante ya que puede ser la diferencia entre la posibilidad de adquirir o no algún periférico como una impresora, un escáner, más memoria… El peor efecto es el mal sabor de boca que deja al usuario, que está acostumbrado a que los precios bajen y no a que suban. En nuestro mercado el golpe es más fuerte porque el nuevo iMac estaba ya lejos de ser una máquina asequible para el hogar (o al menos tan asequible como es el iMac “clásico ”) y la subida de precio lo aleja todavía más de nuestros bolsillos. Apple ha creado un producto muy atractivo, realmente “explosivo ”, y que tiene una grandísima demanda, pero como siempre con unos estrechos márgenes de beneficio y si alguno de los componentes se encarece, las cuentas dejan de salir.

La memoria RAM ha estado bajando tanto de precio que los desarrolladores de software parecen haber decidido que ya no es necesario ajustar los requerimientos de las aplicaciones o del sistema operativo. Si quieres migrar a Mac OS X o probar las aplicaciones de última generación ya no te basta con tu iMac de hace un año o dos (salvo que quieras ver como “se arrastra” intentando moverlos), necesitas una máquina nueva con un procesador muy rápido y un montón de RAM.

El consuelo que nos queda es que se trata de una situación temporal (quien no recuerda la época en la que uno pagaba casi más por la memoria RAM que por el ordenador). Son las “leyes del mercado ”: para Apple, en este momento es preferible contener la demanda y mantener los márgenes, lo mismo que para los fabricantes de componentes. Cuando estos últimos puedan fabricar más barato y a mayor ritmo las cosas volverán a su lugar y tendrán que ofrecernos mejores precios o mayores prestaciones (como la conexión Bluetooth integrada, por ejemplo).

Hollywood a su alcance

Definitivamente, el Mac se está convirtiendo en la plataforma más atractiva para la creación audiovisual. En los últimos seminarios sobre vídeo digital y efectos especiales hemos visto herramientas como Final Cut, After Effects, Combustión, Maya y otras aplicaciones que nos ponen muy cerca la magia del cine. La mayoría nos conformamos con lo que se puede hacer con iMovie y con iDVD, pero sólo hay que pensar en cuántos entusiastas del cine, profesionales independientes, pequeñas productoras o estudiantes de Imagen y sonido pueden acceder a estas herramientas y competir “codo con codo ” con productoras de vídeo que han invertido muchos millones de pesetas. Lo que más les diferenciará será la calidad de lo que produzcan en términos de creatividad y no los sistemas que hayan utilizado.

Con la música ha pasado algo muy parecido y los artistas se preocupan más por las personas que van a estar alrededor de sus producciones que por los medios que van a tener a su alcance:da igual grabar en un estudio de muchos millones si no lo haces con las personas adecuadas.

Lo que se busca es el talento.No recuerdo quién fue el que, ante la pregunta de “cual crees que es la mejor herramienta de diseño”, respondió: “la cabeza”, pero estaba realmente en lo cierto.

Además, Apple está completamente decidida a liderar esta revolución audiovisual y está haciendo una presión de márketing como nunca habíamos visto. Los seminarios y presentaciones de productos, las demostraciones al público en los distribuidores, en las escuelas, en las universidades, etc. se suceden a un ritmo frenético. Esto es lo que estábamos deseando que hiciese Apple (además de crear los mejores ordenadores): que diese a conocer todas las posibilidades que tienen los Mac para que no los sigan considerando sólo como los ordenadores bonitos.

También estamos viendo como ha aumentado la inversión publicitaria dirigida al gran público. Anuncios en revistas de información general, en las paradas de autobús y hasta en los cines. Es una lástima que sea tan difícil mostrar en 20 segundos o en una doble página todo lo que puede hacer un Mac (y ciertamente, los anuncios de Apple nunca hacen mucho por ayudar en este sentido), pero por lo menos consiguen asociar la imagen de Apple a algo bastante más interesante que los PC convencionales.