Imagínate tener tu propia emisora de radio pero sin los inconvenientes de las emisoras convencionales, en las que es necesario emplear hardware caro o cuyo funcionamiento resulta complejo. Con el Podcasting todo es más sencillo. El Podcasting es la radio para aficionados en su máxima expresión: las personas de cualquier parte del mundo están grabando sus propias transmisiones sobre todo tipo de temas, desde la tecnología hasta la religión. Entonces, los oyentes se suscriben a las emisiones y pueden escucharlas en iTunes o en el iPod.

Los Podcast te permiten interactuar con tu audiencia en modos que no es posible con los blogs. En muchos casos no sólo resulta más rápido para quien produce este tipo de contenidos, sino que también es más cómodo para las personas que estén interesadas en escuchar lo que tenemos que decir (no hace falta que estén pegados delante de una pantalla).

Resulta sorprendentemente sencillo formar parte de los Podcasters de mayor éxito. De hecho, probablemente ya tengas todo lo necesario para empezar. Una vez que has finalizado con la grabación de tu emisión todo lo que has de hacer es publicarlo en línea y distribuirlo por medio de la tecnología de sindicación de contenidos denominada RSS (Really Simple Syndication). Puedes pensar en el RSS como una especie de radar que te anuncia la disponibilidad de nuevo contenido. Los oyentes utilizan un lector RSS, como por ejemplo iPodderX (20 dólares; www.ipodderx.com) para hallar los podcast disponibles y descargar su contenido a iTunes (si quieres ampliar la información, consulta el cuadro “¿Estás a la escucha?”).

Lo que necesitas

Para grabar un Podcast necesitas unos cuantos elementos básicos de equipo.

Micrófono. La mayoría de los iMac, portátiles y eMac incorporan un micrófono interno; pero mi experiencia me indica que por calidad de sonido y distancia de captación no resultan la opción más recomendable. Personalmente prefiero utilizar un micrófono externo. Puedes encontrar un micrófono por menos de 30 EUR.

Los últimos PowerBook y Mac de sobremesa (excluyendo el Mac mini y el eMac) ofrecen entradas de audio tipo mini-jack en las que puedes conectar el micrófono directamente al ordenador. En el caso de que tu Mac carezca de dicho puerto, entonces necesitarás conectar el micrófono a una interfaz de audio como el iMic USB de Griffin Technologies (44 EUR; www.tesa.net;www.ondamatica.es). Para obtener las mejores prestaciones Griffin recomienda conectar el iMic directamente al Mac en vez de a un hub autoalimentado.

Si tienes un iPod puedes utilizar el micrófono iTalk de Griffin para grabar tus Podcast en cualquier lugar y momento. El iTalk se conecta directamente al iPod y guarda el audio en archivos con formato WAV que puedes descargar posteriormente a iTunes o importarlos en un software de edición. Si lo prefieres, y quieres mantener tus manos libres, también puedes utilizar un micrófono de corbata como por ejemplo el Lapel Mic, también de Griffin.

Auriculares. También querrás conectar unos auriculares al Mac que te permitan monitorizar tu voz al mismo tiempo que realizas la grabación. Esto te permite escuchar tu voz tal y como la escucharán los demás y también podrás detectar la presencia de ruido de fondo, algo de lo que no te darías cuenta de otro modo.

Software. Si grabas directamente al Mac también necesitarás software especial que te permita capturar el audio a medida que hables. Hay una buena cantidad de opciones entre las que puedes elegir. Si tienes la suite de aplicaciones iLife ’05 puedes utilizar, por ejemplo, GarageBand 2. No obstante, me parece más sencillo (y también barato) utilizar para las grabaciones el programa Amadeus II de HairerSoft (30 dólares; www.hairersoft.com) y el programa gratuito Audacity para las tareas de edición (audacity.sourceforge.net).

Graba tu Podcast

Para iniciar la grabación en Amadeus II, selecciona Sound: Characteristics y ajusta el parámetro Number Of Channels a Mono, la frecuencia de muestreo a 44.100 Hz y el tamaño de muestra a 16 bits. A continuación, selecciona la opción Record en el menú Sound. Aparecerá una nueva ventana conteniendo un medidor (consulta la imagen “Llegar al máximo”). Practica la lectura de tu texto al mismo volumen que vayas a utilizar durante la grabación. Si tienes un nivel de voz normal podrás aumentar los niveles mediante los ajustes de ganancia situados bajo el termómetro que indica el nivel de entrada. Para obtener un sonido claro y potente, los niveles de sonido deberían llegar sólo ocasionalmente a los picos en rojo, permaneciendo la mayoría del tiempo en las zonas verde y amarilla.

Una vez estés conforme con los niveles, haz clic sobre el botón Record para iniciar la grabación y empieza a hablar. Si estás solo imagina que estás hablando con alguna otra persona en la sala e ignora el hecho de que te estás grabando. Querrás que el Podcast resulte todo lo ameno e íntimo posible. Cuando hayas terminado, guarda la grabación a un archivo con formato AIFF.

Editar el Podcast

Después de que hayas grabado la pista de voz puedes utilizar Audacity para combinar múltiples tomas (por ejemplo para coger lo mejor de cada una de ellas), borrar las pausas demasiado prolongadas o para añadir algunos adornos.

Si quieres dar a tu grabación un toque más profesional, entonces contempla la posibilidad de añadir una breve introducción musical; pero en ese caso deberás ceñirte al uso de música no comercial libre de derechos de autor. Puedes crear tus propios clips musicales con programas como GarageBand. Algunos sitios web como FindSounds (www.findsounds.com) y Opuzz (www.opuzz.com) permiten descargar clips musicales gratuitos o con un coste muy económico.

Cuando estés satisfecho con la grabación, expórtala a un archivo con formato AIFF.

Sube tu Podcast

Para preparar el archivo de audio exportado de modo que sea reproducible desde la Web, arrástralo sobre iTunes y accede a la ventana de Preferencias de dicho programa. Selecciona la opción Codificador MP3 correspondiente al menú desplegable Importar usando del apartado Importación, y la opción Personalizar correspondiente a Ajustes. A continuación, ajusta la velocidad de bits a 128 Kbps, la frecuencia de muestreo a 44,100 kHz y los Canales a Mono.

Vuelve a la Biblioteca y selecciona la pista recién importada. A continuación, selecciona la opción Convertir selección a MP3 que encontrarás en el menú Avanzado. Abre la ventana de información de la pista (Comando-I) y rellena los campos Nombre (en este caso, tu entrada de Podcast), Artista y Álbum. A continuación, pulsa Comando-R para acceder al archivo en una nueva ventana del Finder y cambia el nombre del archivo por algún otro que refleje mejor su contenido; por ejemplo, Podcast_2005-06-01.mp3.

Una vez hayas terminado, sube el archivo al servidor Web. Son muchos los PSI que ofrecen espacio web gratuito para sus clientes. Si no es tu caso, puedes pagar algo de dinero para que otra persona (o servidor) aloje tus archivos de audio. ¿Tienes una cuenta .Mac? Entonces sólo tendrás que subir el archivo a tu carpeta Sites.

Para conseguir que otras personas conozcan la existencia de tu Po