InDesign 1.0 acaba de marcar el futuro de la edición y presenta un nuevo modo de trabajo que se diferencia significativamente del que ostenta el actual líder del mercado QuarkXPress 4.0. Desde este punto de partida se analizan y comparan la proyección de las propiedades principales que caracterizan y distinguen a ambas aplicaciones.

InDesign supone un cambio muy IMPORtante frente a la actual concepción de la composición de publicaciones. Se trata de una herramienta de maquetación con un componente de integración con otras aplicaciones muy influyentes en el proceso editorial impreso y electrónico. Así la complicidad existente entre las tecnologías PostScript, el formato PDF, Illustrator, Photoshop, etc. e InDesign hace que juntos conformen una solución optimizada, potente y de gran calidad para todo el proceso de edición.

La pugna no ha hecho más que renacer. El favorito para ganarla en principio es Quark y el que lo tiene más díficil es Adobe. Pero eso es ahora y de momento. Será la industria editorial quien con su apoyo mantenga la posición de la balanza o torne su inclinación hacia el recién llegado InDesign. Motivos para asomarse a la aplicación y echarle un vistazo se tienen de sobra y hasta es casi posible que hayan dudas razonables para cuestionarse el cambio. Adobe se ha dado un plazo de tres años para convencer a los usuarios de que su tecnología es la mejor y con ello conquistar el mercado.

Lo que a continuación se puede ver es una selección de los avances más interesantes que se incluyen en los dos paquetes. No se han hecho pruebas profesionales de separaciones de color, ni de filmación, ni de salida de color. Por lo general se comentan más las opciones de InDesign que las de Quark pues es el que lleva a mejor termino la mayoría de las funciones comentadas. Por otro lado es el que ha presentado la versión más reciente y ha completado con mayor puntería los métodos de trabajo. Aunque no se haga mención expresa a la característica ello no quiere decir que Quark no disponga de esa función, si no que no alcanza el nivel de InDesign.

Lo primero que debemos hacer constar son las grandes diferencias entre los requerimientos de las aplicaciones. La diferencia es tan notable que el mínimo común denominador lo pone Quark, que tiene versiones para Macintosh con el procesador 68K que antecede al PowerPC. Mientras, con InDesign sube demasiado el listón y las peticiones empiezan a partir del sistema operativo Mac OS 8.5 y el procesador PowerPC G3 y 128 MB RAM instaladas, aunque lo que recomienda sería un PowerPC 604 y 96 MB de RAM o 48 MB de RAM con memoria virtual activada. Esto tampoco quiere decir que no funcione en procesadores más antiguos, ya que se ha probado el programa hasta en un 603 a 200 megaherzios, y se ha mostrado bastante estable pero a mucha distancia de la agilidad de Quark para el trabajo rutinario de textos y gráficos. Es decir, Quark sería la herramienta para todos los públicos e InDesign para los afortunados que acaban de comprar recientemente un ordenador. Menos mal que el precio de la aplicación de Adobe es un consuelo para la inversión que supone la compra de nuevos equipos.

En InDesign no hay espectaculares funciones, más bien una gran cantidad de eficaces avances sobre la base tecnológica existente. Estas revisiones sumadas una por una parecen dar un resultado contundente frente a lo acostumbrado, esto es, Quark, que funciona y funcionará pero que es superado ampliamente por la novedosa aplicación de Adobe.

Área de trabajo

InDesign es un compendio de funciones muy refinadas que prestigian a un buen programa de maquetación y que suponen un verdadero avance en el quehacer editorial. A esto hay que añadir otras opciones y propiedades heredadas de otros grandes programas de Adobe como son Photoshop e Illustrator. Asimismo hay que afirmar que no es una versión de PageMaker (esta aplicación tiene continuidad independiente). InDesign es una programa totalmente nuevo que parte con unos argumentos de gran proyección.

En primer lugar está la interfaz, común entre los programas que participan de las tecnologías de Adobe, que sirve para controlar mucho mejor la salida hacia otros dispositivos y para uniformar más la metodología de trabajo. Un simple pero útil ejemplo es que la operación de duplicar los objetos se realiza con el arrastre del mismo pulsando la tecla Opción. También se nota en el uso de menús contextuales, que aparecen con el puntero y pulsando la tecla Control, mostrando comandos relacionados con la función elegida.

En definitiva, existen muchos signos que implican un esparcimiento de las virtudes de su proceso de edición, más preciso tanto en pantalla como en la impresión, y una manipulación más eficaz de la tipografía, el color y la metodología de compartir elementos entre aplicaciones. Además de importar y de copiar y pegar, siempre cabe la posibilidad de arrastrar y soltar los elementos de una aplicación a otra. Cuando se pega un trabajo de Illustrator en InDesign los trazados son editables con las nuevas/clásicas herramientas de manipulación Bézier incorporadas en el programa.

Otra de las funciones utilizadas y conocidas de sobra en Photoshop e Illustrator, es la posibilidad de crear diferentes puntos de vista del mismo trabajo para tener otras perspectivas simultáneas de la labor y ganar en precisión sin abandonar otras distancias. Esta característica que controla las modificaciones que se realicen será muy bien acogida por los usuarios, pues siempre existe algún momento en el que se necesita un tipo de vista ampliada paralela para lograr una visualización más cómoda. En Quark no existe esto, ni siquiera el detalle de adaptación o fijación automática del tamaño de las páginas cuando se modifica las dimensiones de la ventana.

Se pueden utilizar casi todas las funciones del programa con atajos de teclado para moverse por un documento más rápidamente o modificarlo. Existe la posibilidad de elegir las preferencias entre los atajos de InDesign o los de QuarkXpress 4.0, o crear uno propio para que cada cual personalice su particular prestidigitación del teclado en cada función o comando del programa.

InDesign protege los datos frente a fallos inesperados en el suministro eléctrico o del Sistema mediante una función de recuperación automática de los datos que se agregan a un archivo temporal. Al iniciar de nuevo InDesign después del apagón o cuelgue del ordenador se muestra el archivo recuperado automáticamente. Quark incluso puede llegar a inutilizar el documento con un poco de mala suerte.

En la impresión se puede hacer un empaquetado de los archivos usados en el documento (fuentes, gráficos vinculados y perfiles ICC), que se pueden reunir y entregar así al proveedor de servicios de una manera más cómoda. En Quark tan sólo se puede exportar un informe de texto que recopila los datos que interesan para su impresión.

Quark no ha revisado la gestión de los vínculos externos de los datos. De este modo, para InDesign ha sido muy simple ofrecer una paleta de vínculos intuitiva que gestiona los archivos importados y en todo momento se conoce su estado. Si se utiliza cien veces el mismo logotipo en el documento, no hay necesidad de mostrar la misma cantidad de veces el nombre en la paleta, como lo hace Quark. Se puede resumir en una sola línea, así lo ha demostrado InDesign.

Quien tenga por costumbre trabajar co