Llevo una temporada en la que, si existe algún lector que haya seguido mi trayectoria, me podría tildar de un poco pelota hacia Apple. Pero es que señores, aplicando el dicho “A Dios lo que es Dios y al César lo que es del César”, me veo en esta tesitura. Paseo por la calle y me embarga una gran felicidad y emoción cuando veo todos esos cientos de carteles en las calles, en las marquesinas, en el Metro anunciando el maravilloso iPod.

¿Y ahora qué?

Pero claro, uno que lleva en este negocio ya algunas primaveras se siente un tanto entristecido porque piensas por otro lado: “Vaya por lo que se va a conocer a Apple en España. Por las cajitas de música estas”. Detrás de toda la innovación y diseño industrial ahora destaca el iPod. Eso sí, debe reconocerse que términos estrictamente empresariales es la delicia de producto: unos costes de producción muy bajos, distribución masiva y un precio alto. Pero es que nunca vi tal despliegue publicitario de un dispositivo de Apple (tal vez aquella arriesgada propuesta del Clio Apple o algo similar con el iMac original) y me resulta harto complicado pensar que el acceso a la plataforma se va a potenciar cuando el cacharrito funciona al 100% con Windows e iTunes.

En estos momentos, si les soy sincero, yo no sé que estará pasando por la cabeza de Apple para potenciar el consumo e incrementar sus ventas en el mercado español. Con los mejores precios que nunca (recuerden los nuevos eMac), con la cadena de distribución más o menos estable, con apariciones en revistas y periódicos constantemente, con un buen producto y sobre todo en unas condiciones generales de mercado adverso del PC y con el viento en cara en el mercado incipiente de la música digital… Nada crece. Todo permanece. Y esto es muy preocupante, señores. ¿Qué está ocurriendo?

Feliz evento: Xserve en España

Me da que Apple, está perdiendo su propia fe en el cliente individual, dado que en la mayor parte de las ocasiones éstos ofrecen una fidelidad muy alta para sus próximas compras. Tanto es así, que ahora creo que Apple está al asalto de las empresas y el mercado educativo en nuestro país. ¿Por qué afirmo esto? Recientemente tuve la oportunidad de asistir a uno de los seminarios en Madrid sobre el Xserve, los nuevos servidores de Apple. Pues bien, solo podría calificar la propuesta formativa (que lo fue y mucho) de excelente y además debe reconocerse el excelente trabajo de ese “pedazo de fichaje” procedente de Sun, Iván Peña.

Si realmente, les abren las puertas en los centros educativos a demostraciones como las que pudimos ver para la gestión de aulas, Apple puede acabar gritando muy alto de nuevo en el complejo entorno educativo. Se ha visto claro, más que nunca, que es más importante “convencer que vencer” y esta empresa paso a paso (y lo vi en directo: en aquellas sesiones convenció a más de un administrador de sistemas Windows que pasaba por allí… Todo confluye, todos los ingredientes están casi listos. Pero la cuestión sigue siendo la misma que hace más de veinte años para los clientes de este interesante fabricante: asumir el riesgo a disponer de mejor tecnología a expensas de jugarte un poco el tipo en tu entorno de trabajo o entretenimiento… Y que además te llamen “diferente”. ¡Qué rabia me ha dado toda la vida llevar ese sambenito ridículo!

¿Quién teme al lobo feroz?

Parece que después de casi una década sin movimientos bruscos en el mundo de los virus para Mac se ha detectado un troyano. Pues ahí tenemos otro ejemplo de las posibilidades de la plataforma porque “ya no somos tan diferentes como el resto”. Incluso tenemos virus, aunque con la velocidad de los desarrollos de la OpenOSX con TrojanDefusser parece que han firmado el epitafio de este “pseudointento” de infectar nuestros Mac antes siquiera de que un usuario haya sufrido sus consecuencias. Más bien que me huele a mí a una de esas estrategias que rozan ya casi con el mito en el mundo de la informática de que los propios desarrolladores de antivirus o terceros subcontratados a tal efecto, nos van ofreciendo diversas “criaturas” que justifican la inversión en sus nuevos productos. O bien pueden ser cosas de algún pobre aburrido resentido que sin oficio ni beneficio quiere sabotear el proyecto de música digital de Apple. Sea una cosa u otra, también cabe llamar a la prudencia para estar preparados. El conocimiento sobre el Mac se ha expandido muchísimo gracias a que se trata de una plataforma abierta UNIX. Como tal, y aun siendo de lo más seguro del mundo, nada se ha escrito sobre la total y absoluta invulnerabilidad del sistema. Apple no debe hacer bandera de ese concepto, que para eso ya está Windows.