Redesigning Identity aporta una visión muy enriquecedora sobre cuál debe ser el sentido del rediseño de la identidad corporativa. Esta obra destila ciertas dosis de filosofía en la medida que el desarrollo de cualquier proyecto de rediseño en la imagen que proyecta cualquier compañía es fruto de una entrega del cliente en manos del diseñador que le va a confeccionar el trabajo. El proceso descrito en la obra implica al cliente; que viene con una idea más o menos clara para el diseñador que refuerza las fortalezas y al diseñador que más allá de ser un mero operario con herramientas de diseño (situación que, desgraciadamente se da demasiado a menudo), se convierte en parte activa e implicada en el proceso, investigador de la empresa para la que debe generar el rediseño y juez, en definitiva, de si la situación requiere cambios puntuales en la imagen o por el contrario requiere aplicar la iconoclastia más rebelde para revolucionar un producto o servicio.

Al hilo de esto, la obra deja claro que no siempre es necesario aplicar la segunda postura, es decir, diseñador compulsivo que trata de aplicar la revolución en cada trabajo que confecciona, sino que en determinadas situaciones puede ser suficiente aplicar técnicas de reposicionamiento de la marca, basándose en análisis puntuales sobre tipografía y pequeños retoques en su aspecto para devolver “frescura” a una marca que se ha utilizado durante mucho tiempo. En otros casos, la obra muestra como la modernización puede traer un diseño más práctico y flexible que hable mejor a los clientes para aplicarlo a nuevos soportes y en otras, los propios cambios que las empresas llevan a cabo exigen que se proyecten en la propia identidad corporativa para transmitirlos. De hecho, si existen cambios internos en una compañía lo suficientemente importantes y no se proyectan sobre su identidad, el cambio cada vez es menos perceptible e irrelevante tanto para los propios empleados como para los consumidores.

Existen otros momentos, según describe el libro, donde un proyecto de rediseño se convierte en parte de una estrategia de márketing para reforzar un crecimiento potencial previsible (ir de faroles). Finalmente, la obra aborda también los problemas inherentes al comienzo desde cero, situación que se produce cuando la empresa en cuestión, no puede o no debe por mil y una razones seguir manteniendo su anterior identidad. Háblese de revolución en este caso.

Es una obra realmente entretenida, aunque está en inglés, con interesantes proyectos reales de cada una de las posibles situaciones descritas. Un intento por dejar claro que el rediseño de la identidad corporativa debe ser fruto de una profunda reflexión interior en la empresa, no supeditada a costes y en la que el diseñador se integra de forma puntual en el organigrama empresarial.

CALIFICACIÓN: ****/8,0 TÍTULO: Redesigning Identity. AUTOR: Catharine Fishel. DISTRIBUIDOR: Open Book, Madrid. Tel.: 91 645 52 53; 670 78 53 63. Web: www.graphicbook.com. PRECIO: 7.200 PTA, IVA incluido (43,31 EUR).