Problemas con la batería

Tengo un MacBook Pro 15” de principios de 2008 y que compré en Septiembre de 2008. Desde hace unas semanas me aparece el mensaje Reparar Batería en el indicador de batería en la barra superior, aunque este mensaje no sale siempre (es decir muchas veces me pone “estado: normal”). La batería tiene unos 60 y pocos ciclos de carga, y suelo calibrarla cada mes y algo.

No sé si simplemente ha cascado o se trata de un error de Snow Leopard ya que he visto en varios foros que mi modelo presenta estos fallos al actualizar a Snow Leopard, y no querría comprar una nueva batería para que vuelva a ocurrir lo mismo pronto por este fallo.

Santi Tejera (vía Internet)

Tal y como comentas, en el área de soporte de la web de Apple existen varios hilos de discusión relacionados con este y otros problemas de gestión de la batería con los MacBook Pro de las últimas generaciones y que se producen a raíz de la instalación del Mac OS X 10.6.

En algunos casos, dichos problemas se han resuelto por completo tras la instalación de la última revisión disponible del sistema y que en el momento de escribir esta sección se corresponde con la 10.6.2. En otras situaciones, sin embargo, los problemas persisten y es cuando resulta aconsejable echar mano de otras opciones, como las que te proponemos a continuación.

La primera de dichas opciones consiste en resetear el controlador SMC (System Management Controller) de tu portátil.

Dicho componente es en concreto el chip encargado de controlar diversos aspectos relacionados con la gestión de energía en los modelos MacBook y MacBook Pro, tales como la propia carga de la batería u otros aspectos relacionados como puedan ser la retroiluminación de los paneles, la entrada y salida del estado de reposo o incluso el funcionamiento del TrackPad.

Los pasos necesarios para resetear el SMC dependen del modelo de ordenador. Por ejemplo, en los MacBook de 13 pulgadas (finales de 2008), MacBook Pro de 15 pulgadas (primeros de 2008, como es tu caso), y el MacBook Pro de 17 pulgadas (también de primeros de 2008), es preciso realizar las siguientes acciones:

Apagar el ordenador en el caso de que esté encendido, y desconectar a continuación el adaptador de alimentación extrayendo también la batería del ordenador.

Pulsar a continuación el botón de encendido y mantenerlo pulsado durante cinco segundos, soltándolo a continuación.

Por último hay que volver a conectar la batería y también el adaptador de alimentación; pulsando por último el botón de encendido para reiniciar el equipo.

En el caso de que persistan los problemas, entonces lo más conveniente es hacer uso de la garantía del producto (dos años, según la regulación europea) para sustituir la batería defectuosa por una nueva.

Instalar Snow Leopard, recuperando desde Time Machine

Estoy planteándome el salto a Snow Leopard y cambio de equipo al mismo tiempo (es un Mac más potente pero de segunda mano, de modo que tendré que comprar el sistema operativo), pero antes de hacerlo me gustaría saber qué es lo más recomendable, si hacerlo instalando el sistema operativo desde cero haciendo luego una restauración de mi carpeta de usuario o bien haciendo directamente la restauración a partir de la última copia de seguridad que tengo hecha con Time Machine (aunque tampoco sé si existe exactamente algún tipo de diferencia entre una y otra opción).

Por otra parte, he leído que el instalador de Snow Leopard ha cambiado bastante sobre el de las anteriores versiones (yo he empezado a usar el Mac con Mac OS X 10.5, que es el que traía mi ordenador), y estaría agradecido si me pudieseis guiar para hacer el tipo de instalación que más me conviene.

Jesús García (vía Internet)

Efectivamente, las opciones de restauración y migración de datos no son exactamente las mismas y, de hecho, los resultados obtenidos en ambos casos son muy distintos, de forma que conviene tener en cuenta dichas diferencias antes de realizar el proceso de instalación o recuperación.

Cuando se selecciona la opción correspondiente a restaurar la instalación del Mac a partir de una copia de seguridad realizada con Time Machine, lo que se está llevando a cabo es la restauración no sólo de las aplicaciones y las cuentas de usuario que estuviesen creadas (incluyendo por tanto también la recuperación de los documentos generados por cada uno de los usuarios) sino también la restauración de la propia versión del sistema operativo que se estuviese utilizando hasta ese momento en el ordenador utilizado como fuente de la copia de seguridad.

Es decir, si la copia de seguridad completa de Time Machine se ha realizado sobre un equipo funcionando con Mac OS X 10.5.x entonces la restauración, aunque se realice arrancando desde el DVD de instalación de Snow Leopard, dará como resultado... un Mac que arrancará nuevamente con Mac OS X 10.5.x.

De hecho, con este tipo de restauración se borrará por completo el disco de destino de modo que has de tomar la precaución de seleccionar el disco duro adecuado y que no vayas a “pisar” archivos importantes. Obviamente en el caso de que el ordenador de destino no pueda funcionar con la versión del sistema operativo correspondiente a la copia de seguridad de Time Machine, el software de instalación te lo hará saber.

Por otra parte, la migración de datos es lo que en realidad podría resultar más interesante en tu caso, dado que se trata de un proceso que se realiza como uno de los pasos de configuración que se llevan a cabo tras finalizar el proceso de instalación del sistema operativo propiamente dicho.

Durante este proceso, asegúrate de que esté accesible el disco duro o estación AirPort o Time Capsule en la que hayas creado la copia de seguridad de tu anterior equipo mediante Time Machine; y si se trata de un disco duro entonces es conveniente que esté conectado directamente a uno de los puertos USB (o FireWire) del Mac en vez de hacerlo sobre un hub.

En cuanto a los pasos que deberías dar para asegurar una transición suave de un equipo a tu nuevo Mac con OS X 10.6, en realidad el instalador no ha cambiado tanto sino que simplemente lo ha hecho el modo en el que arrancas el tipo de instalación entre la que podríamos denominar como “simple” o bien la “avanzada”.

Si bien puedes encontrar más información sobre el proceso de instalación de Snow Leopard en el pasado número de diciembre de la revista, de forma resumida la principal diferencia entre uno y otro modos es que con el primero sólo tendrás que insertar el DVD de instalación en tu unidad óptica y hacer doble clic sobre el icono de Instalar, continuando con el proceso de instalación a partir de dicho punto.

En el segundo caso también se parte de la ejecución del instalador, si bien en la primera pantalla del instalador habrá que hacer clic sobre el botón “Utilidades...”. A partir de ahí, el Mac se reiniciará y arrancara con la pantalla correspondiente al instalador al que seguramente estés acostumbrado, mostrando la barra de menús donde puedes elegir entre otras opciones las correspondientes a las Utilidades de Disco y también la capacidad de restaurar el equipo a partir de una copia de seguridad de Time Machine (y que no debes usar).

Si quieres crear particiones en el disco duro de destino o