Si está buscando una pantalla LCD TFT para utilizar como segundo monitor, y no necesita una fidelidad de color excepcional, este modelo del fabricante Samsung, con un diseño excelente, es sumamente interesante. Con el producto también se suministra un CD con el manual del producto en formato electrónico, los controladores para Windows, un soporte adicional para montar la pantalla en modo mural (para lo que se debe desmontar la peana original) y el cable de vídeo D-Sub 15. Quizá hubiese sido mejor que suministrasen el cable de vídeo DVI-D en vez del analógico, con el que se obtendría mejor partido del producto.

Con un tamaño de 35,7 x 36 x 6,1 cm y un peso de tan sólo 4,3 Kg, ofrece un contraste de 300:1 y una luminancia de 350 cd/m2, con una resolución máxima de 1.024 x 768 píxeles a 75 Hz (resolución nativa), con un tamaño de píxel de 0,297 mm lo que en nuestra opinión es algo grande y se deja notar en la definición especialmente al trabajar con aplicaciones en las que se maneje mucho texto.

En cuanto a las conexiones, la peana desmontable incorpora en la parte posterior las conexiones D-Sub 15, DVI-D y la toma para conectar el cable de alimentación procedente de la fuente de alimentación externa, y también es la responsable de que se pueda ajustar la altura e inclinación del monitor con bastante sencillez, aunque en la mayoría de los casos es necesario sujetar la peana con una mano mientras que se utiliza la otra para cambiar la inclinación. En este sentido hay que destacar la flexibilidad proporcionada por la peana para acomodar la posición de la pantalla, pudiendo ponerla completamente en horizontal (mirando hacia arriba) lo que puede ser útil en algunos casos.

Funcionamiento. El diseño de este monitor se deja ver hasta en la botonera utilizada para la navegación por el menú OSD y para cambiar los valores de las opciones disponibles, con bastante precisión por cierto. Directamente sólo se puede cambiar el brillo o pulsar el botón para realizar el ajuste automático, y se echa en falta que se puedan bloquear estos controles ya que al sujetar la pantalla para modificar su inclinación es bastante probable que también se cambie inadvertidamente el brillo.

En cuanto a las funciones disponibles en el menú OSD (realmente intuitivo y fácil de manejar), se puede ajustar el brillo, contraste, la posición horizontal y vertical de la imagen, la temperatura de color (dominante roja, azul, sRGB y definible por el usuario mediante la modificación de los valores R, G y B), activar la transparencia y la posición del menú o definir la cantidad de segundos que han de transcurrir para que se desactive el menú automáticamente, así como ajustar la fase.

En cualquier caso, el ajuste automático hace un buen trabajo. Aunque es bastante conveniente modificar el ajuste de fase vertical para obtener mayor nitidez en los textos además de los ajustes de brillo, contraste y color con la ayuda de ColorSync y unas buenas imágenes o patrones de referencia (o mejor aún con un buen calibrador) para conseguir una representación del color cuando menos aproximada. Con los ajustes de fábrica sólo se obtendrá una calidad de imagen muy buena en la reproducción de vídeos, especialmente películas DVD Vídeo, pues en las películas DV o con otra codificación inferior (Cinepak, MPEG-1 o Sorenson) se advierte excesivamente el resultado de la compresión. Adicionalmente, durante las pruebas también advertimos que la iluminación no es uniforme a lo largo de toda la pantalla, teniendo a oscurecerse en una franja superior e inferior y hacia las esquinas del monitor.

Conclusión

El aspecto del panel LCD TFT del SyncMaster 152T es idéntico en tamaño, grosor y resolución soportada a los utilizados en los iMac G4, e incluso la calidad de imágenes, vídeo y textos es bastante similar, aunque en el caso de la pantalla del iMac G4 no es necesario realizar tantos ajustes para obtener una buena representación de los colores o nitidez en el texto.

Si se tienen en cuenta los precios de los modelos de LCD TFT de 17 y 18 pulgadas, el precio de este modelo puede parecer bastante económico, pero también hay que poner en la balanza que la resolución que le ofrece sólo le permitirá sacar un rendimiento bastante escaso si lo utiliza como segundo monitor y que el tamaño de punto y la correspondencia de color no son óptimos.

SyncMaster 152T

------------------------

Calificación: ****/7,5

Lo mejor: Diseño. Sencillez de manejo. Menú OSD.

Lo peor: Hay que emplear bastante tiempo para ajustar correctamente la fase y personalizar el color. La luminosidad no es uniforme.

Fabricante: Samsung.

Distribuidor: Samsung. Ciencias, 55-56; P. I. Pedrosa. 08908 Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Tel.: 93 261 67 00. Web: www.samsung.es.

Precio: 699 EUR + IVA.